Geobiología: ¿casas que enferman?

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La Geobiología es una gran desconocida para la mayoría de nosotros. Federico Santurino, experto geobiólogo y colaborador Buenasterapias, os presenta su primer artículo sobre esta ciencia apasionante. Sabremos si las casas, oficinas y espacios donde habitamos durante tantas horas son sanos para nuestro organismo. Esperamos que os gusten…

Empecemos con la definición que hace Mariano Bueno, pionero moderno español de la Geobiología, sobre esta ciencia:

 

“La Geobiología es una ciencia que, recogiendo los conocimientos más profundos de la sabiduría tradicional y uniéndolos con las más recientes investigaciones científicas, centra su interés en el estudio de las relaciones entre los seres vivos, especialmente el hombre, y las energías que emanan de la Tierra, las que provienen de las radiaciones cósmicas y las generadas por la propia actividad humana”.

 

Se propone, además, el término Cosmogeobiología para hacer referencia a la influencia de la Tierra (Geo) y del Cielo (Cosmo) sobre lo vivo. La historia de la Geobiología se remonta a la historia del hombre. Nuestros antepasados conocían muy bien la influencia del lugar donde nos ubicábamos sobre nuestras energías vitales y espirituales. Es por ello que frecuentemente construyeron sus casas eligiendo espacios buenos para la vida y alzaron sus templos en zonas con poderosas energías espirituales que elevasen la conciencia a sus visitantes. A veces esto no ocurrió así. No siempre se elegían con cuidado los lugares adecuados para vivir ni los templos se edificaban sobre sitios de poderosa energía espiritual. El descuido y la ignorancia de las leyes naturales no es patrimonio de nuestra época aunque ahora sea lo habitual.

 

Antiguamente, los hombres utilizaban su cuerpo para detectar las energías del lugar. A veces se ayudaban de varas, péndulos y otros dispositivos que amplifican las señales que detectaban sus cuerpos empleando convenientemente un código preestablecido (Radiestesia). También observaban las características geológicas y botánicas del lugar: tipo de vegetación, humedades, tipos de suelos: arcillosos, graníticos, pizarras… etc. Se servía, además, de los animales observando su comportamiento respecto al lugar a estudiar.

 

Zahorí con una varilla de avellano en forma de horquilla detectando posibles alteraciones telúricas

Zahorí con vara de avellano detectando alteraciones telúricas. imagen: peatom.info

 

Tenemos ejemplos significativos de estudios geobiológicos a lo largo de la historia. El preciso emplazamiento de las pirámides de la meseta de Giza, del templo de Salomón en Jerusalén, de la acrópolis de Atenas… se averiguaban con la ayuda de varillas y péndulos. Los rituales de todas las culturas para elegir, bendecir y construir en ciertos lugares para propósitos específicos han sido la práctica habitual durante muchos siglos.  

 

Cuando nombraban los lugares donde no se podía construir, los griegos hablaban de los “ríos infernales”, los mexicanos de la serpiente Coatl, los chinos de las venas del dragón y los celtas de la Wouyvre. Con ello se están refiriendo a corrientes energéticas que circulan a través de la tierra y emergen en lugares específicos modificando sus características.

 

Antiguo dibujo chino: geomantes utilizando la vara y los péndulos

Antiguo dibujo chino: geomantes utilizando las varas y los péndulos

  

En la obra De Divinatione de Cicerón se atestigua cómo los zahoríes acompañan a los ejércitos romanos para hallar fuentes de agua valiéndose de varas y péndulos. De hecho en esta época ya se empleaba la vara para encontrar tesoros. Los romanos dejaban pacer un rebaño de ovejas en el lugar que habían elegido para construir la ciudad. Al cabo de un año las mataban y les miraban las vísceras. Si éstas se encontraban en buen estado la ciudad se construía. Si las vísceras no “daban la talla” se buscaba otro lugar para edificar (Vitrubio).

Los indios de Norteamérica -antes de levantar el campamento- observaban dónde se colocaban de un modo natural los caballos más salvajes que tenían y asentaban en este lugar su campamento. Actualmente lo hacen con los pequeños perros pastores.

Los Beduinos del desierto -antes de levantar las jaimas- observan dónde les gusta posarse a los perros. En este espacio levantan el campamento. En Sierra Leona se buscan los pozos de agua allí donde están presentes los termiteros más grandes. A mayor tamaño del termitero mayor cantidad de agua subterránea se encontrará.

 

Imagen de un termitero gigante en África.

Termitero gigante en África. foto: losviajeros.com

 

Las catedrales góticas más importantes y bien construidas se ubican en lugares sagrados (de alta energía) utilizando para ello emplazamientos específicos muchas veces descubiertos por anteriores constructores y sobre los que ya existían antiguos templos o ermitas.

 

En Chartres (Francia) su catedral se ubica sobre una antigua iglesia y confluyen en su centro muchas corrientes subterráneas de agua que envían una gran corriente energética hacia arriba. La catedral hace de caja de resonancia afinando y expandiendo la energía para que en su interior el ser humano encuentre un ambiente muy propicio para elevar su conciencia.

 

Imagen de la catedral de Chartres

imagen: maestroviejo.wordpress.com

  

Las catedrales góticas son máquinas energéticas para la elevación de conciencia y parte de su energía proviene del interior de la tierra. Otra parte se debe la propia geometría de la construcción y una última a la energía de la luz filtrada ya finada por los vitrales alquímicos.  

 

Europa central: siglo XVII

Antiguamente en algunas zonas de Europa Central (Austria) se solían llevar hormigueros al lugar donde se pensaba construir y sólo se iniciaban las obras una vez que las hormigas se habían marchado; si se quedaban significaba que el lugar era insano.

En Francia los esposos Beausoleil (1610 – 1626) descubrieron minas de oro y plata en varios países; solo en Francia más de 150.Terminaron muriendo condenados por Richelieu en cárceles separadas acusados de brujería, para no pagar las deudas que se le debían. Pierre Cody, ingeniero (1932 – 1939) puso en evidencia la influencia de la emisión telúrica sobre la salud humana. Trabajaba con el electrómetro y comprobó en un grupo de personas fallecidas por cáncer en un período de 7 años, que la concentración de iones en la zona geofísicamente alterada era 10 veces superior a la del entorno y que la radiación (fuese cual fuese su naturaleza) era lineal, es decir, que emanaba verticalmente de la tierra sin extenderse lateralmente.

El Dr. Hartmann (1950) Universidad de Heidelberg tenía claro que la enfermedad era un problema causado por el lugar donde se ubica el paciente.

 

“Puedo asegurar con plena consciencia que en prácticamente todas las enfermedades localizadas en el transcurso de mis investigaciones, pruebas y mediciones en las que el paciente había dormido en el mismo sitio por largo tiempo aparecía un cofactor causal claramente eludible mediante un diagrama geopático”, afirmaría.

 

Os dejo un listado con los investigadores más importantes y sus libros destacados después de los 60:

• Blanche Mertz (Suiza)   Pirámides, Catedrales y Monasterios” y “L’ Ame de Lieu  

• Walter Kunnen (Francia)  

• Roger de Lafforest (Francia)   Casas que Matan  

 

Imagen de la portada del libro "Casas que matan"

imagen: www.iberlibro.com

 

• Remi Alexandre   Vuestra cama está en el buen sitio…  

• Jacques la Maya   Medicine de l’ Habitat…  

 

Hoy en día existen muchos investigadores y expertos en Geobiología en muchos países, concretamente en España existe la GEA (Asociación de Estudios Geobiológicos) que edita una revista trimestralmente.  

Continuará…

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