Grafología: ¿el alma habita en tu letra?

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¡Nos vamos a Chile con la entrevista de hoy! La grafología se emplea, cada vez más, en selección de personal y en peritajes judiciales. ¿Sabías que la letra “g” permite a un buen grafólogo saber cómo vives tu sexualidad y tu vida privada? ¿Y que la letra “a” minúscula refleja tu mundo emocional y el “yo” social? La grafología comienza donde termina la caligrafía y representa, en cierto modo, tu manera única e individual de moverte en el mundo.

Nuestro entrevistado de hoy, Rodrigo Farías Veloso, es psicólogo (Universidad Diego portales, Santiago de Chile) y estudió grafología en la Universitat autónoma de Barcelona. Quince años lleva empleando la grafología y otras técnicas de evaluación psicológica para la selección de personal, peritaje judicial y como forma de autoconocimiento.

 

imagen de Rodrigo Farías Veloso, psicólogo y experto grafólogo

Rodrigo Farías Veloso, psicólogo y experto grafólogo chileno

BT: ¿En qué momento te das cuenta de que vas a dedicarle tiempo y conciencia a la grafología?

Durante los años de universidad, la grafología no fue sino una más de las muchas técnicas y teorías psicológicas que aprendí. Estaba el psicoanálisis, la teoría sistémica, el Test de Rorschach, el análisis transaccional y la obra de Jung, que relegaron a la grafología de mi atención durante mucho tiempo. De la grafología solo supe a través de algunos antiguos libros de Mauricio Xandró, que había en la biblioteca de la facultad. No fue sino hasta después de egresar de la universidad, que este “hobby” extraño y apasionante que tenía, de analizar las letras por curiosidad, se me apareció como una opción profesional.

Y me di cuenta de ello durante un asado el año 2002, en la casa de mi novia de ese entonces. Ella comentó en familia que me dedicaba a la grafología , y este hecho bastó para que las personas allí presentes (sobre todo las mujeres: su madre, tías, abuelas, primas y amigas) hicieran una cola interminable para que les dijera cómo eran sus personalidades. Mientras tanto, los hombres del asado seguían hablando sobre sus importantes asuntos, al principio sin prestar atención al revuelo que se había desatado, pero luego pasaron a mirar con curiosidad y recelo aquello que alborotaba de tal manera a sus esposas, madres, tías o hijas. Y finalmente se incorporaron con sus firmas y garabatos a la cola para también saber de qué se trataba esto. Supe que la grafología era apasionante, despertaba interés de forma espontánea y que podía ser una buena opción profesional.

 

BT: ¿Cuándo nace el Instituto Grafos y qué personas o entidades suelen contratar tus servicios?

Grafos nació al independizarme de una consultora que me había contratado para realizar los cursos. Actualmente me contratan personas naturales para aprender grafología a través de los cursos presenciales y online que ofrece Grafos. Por otro lado, empresas y organizaciones gubernamentales me piden informes para efectos de selección de personal y peritaje grafológico judicial.

 

BT: ¿Cuáles son las salidas profesionales para un grafólogo?

Múltiples. Un grafólogo puede colaborar sobremanera como un asesor en colegios, empresas, e instituciones policiales. También puede dedicarse a la docencia de forma independiente como lo hago yo, o en universidades en facultades de psicología para la enseñanza de esta técnica. A fin de cuentas, la grafología no es sino otra de las muchas técnicas que existen para evaluar la personalidad.

 

BT: ¿A dónde y a quién/es se remonta la inquietud por traducir qué es lo que hay detrás de la forma de escribir?

La primera vez que supe de la grafología fue por un anciano sacerdote jesuita de mi colegio, el “tío Mario” Vergara. Que me vio el cuaderno y me dijo, “ah, tú has de ser un muchacho sensible y creativo”. Me quedé sorprendido, pero supuse que ese comentario era fruto de que él me conocía.  Sin embargo, terminó de convencerme de la utilidad de la grafología cuando describió con mucha certeza y profundidad la personalidad de un compañero de curso cuyo cuaderno estaba en mi posesión en esos momentos, y a quien él no conocía. Esta conversación, despertó mi curiosidad por “ver” los pensamientos de las personas, como cuando ven en una nube los pensamientos en los personajes de una tira cómica. Este encuentro me motivó, entre otras cosas, a estudiar psicología. Y ahora que lo pienso, quizás la grafología fue quien marcó elección vocacional.

 

imagen de un texto manuscrito

 

BT: ¿Existieron grafólogos importantes en otras generaciones?

Hay varios fundadores de la grafología, que se ha ido perfeccionando y nutriendo con las investigaciones de muchas personas a lo largo de los años. Quien dio el primer paso del análisis de la escritura como test psicológico fue el abate francés Jean Hyppolite Michon. Luego hubo otros desarrolladores importantes, sobre todo en la Europa de la primera mitad del siglo XX: Max Pulver en Suiza, Jules Crepieux-Jamin en Francia, Ludwig Klages y Rhoda Wieser en Alemania. Todo lo de la grafología infantil fue desarrollado muy bien por la grafóloga francesa Jaqueline Peugeot.

Y en España el patriarca sin discusión alguna es el murciano  Augusto Vels, pero hay muchos otros grafólogos españoles connotados como José Javier Simón, Mauricio Xandro, y mis grandes profesores de la autónoma de Barcelona: Francisco Viñals y María Dolors Mora. En Latinoamérica, los grafólogos más destacados que podría citar son el brasileño Paulo Sergio Di Camargo, y los argentinos Julio Cavalli y María del Carmen Doyarzábal.

 

BT: ¿Cuánto tiempo necesitaríamos para llegar a ser un buen grafólogo?

Al menos para partir, yo recomiendo un año o dos de entrenamiento. Pero la grafología es algo que se estudia y se va perfeccionado durante toda la vida. Apunta de teoría y muchas horas de práctica analizando manuscritos. ¿Necesitamos ser psicólogos o terapeutas? No es imprescindible, pero es recomendable aprender mucho más que grafología para ser un buen grafólogo.

Un grafólogo que no sabe de psicología es como un ingeniero que no sabe matemáticas. Hay que conocer las bases. Y hay que aprender de teorías psicológicas, evaluación psicológica, estadística y teoría de construcción de pruebas. Como decía un profesor mío de la universidad, “Si uno tiene un martillo, lo único que va a encontrar son clavos“.

Aprender otras pruebas ayuda a no enamorarse ni idealizar a la grafología como si fuera el oráculo de Delfos. La Grafología es una muy buena prueba, pero necesita del complemento de otras pruebas en una batería. Y aún así siempre es susceptible de error como toda evaluación psicológica, más por falla o inexperiencia del grafólogo que por la grafología misma. Que no suele equivocarse. Viñals, mi profesor, era abogado, sin embargo tenía conocimientos profundos de psicología, psicoanálisis y de construcción de pruebas. Y eso le daba una gran amplitud profundidad a su mirada grafológica.

 

BT: ¿Qué podemos llegar a saber de una persona a través de un análisis grafológico? ¿El alma habita en nuestra manera de escribir?

Cierto que el alma habita en nuestra manera de escribir, nuestra personalidad, nuestras capacidades intelectuales, nuestras motivaciones, nuestras ansiedades, nuestra manera de encarar las relaciones y las peculiaridades que nuestro carácter. Y dado a que la grafología no es otra cosa que lenguaje no verbal que queda reflejado en el papel, representa en cierto modo nuestra manera única e individual de movernos en el mundo.

 

BT: Si modifico la forma en la que escribo, ¿puedo cambiar hábitos o tendencias emocionales que no sean saludables para mí?

Es un tema en discusión, hay opiniones divididas al respecto y es un debate aún abierto. Hay personas que creen en la grafoterapia como forma de modificar rasgos de carácter. Y hay otras, como en mi caso, que consideran que este tipo de intervenciones terapéuticas intentan más bien tratar el síntoma antes que abordar conflicto de fondo. Un niño puede tener, por ejemplo: impulsividad y enuresis. Y la madre, por recomendación del grafoterapeuta, le ayuda escribir correctamente la letra para que controle más el movimiento y el trazo, para evitar escribir rasgos que revelen esa impulsividad. Sin embargo, ¿realmente el niño modifica, aún en caso de éxito, su conducta por no hacer o reprimir rasgos de impulsividad en su escritura? ¿No lograría ese mismo efecto la práctica de un deporte en el que aprendiera también a controlarse? ¿No estará el cambio positivo originado en el tiempo de calidad que le dedica su madre en estas sesiones de grafoterapia? ¿Contribuirá también a la mejoría el hecho de ordenar su conducta y darle un horario regular y metódico?

Nadie niega que de esta manera se pueden lograr efectos positivos, sin embargo, afirmar que la personalidad cambia cuando uno hace lo mismo con la escritura o una determinado gesto gráfico me parece una hipótesis arriesgada que debiera confirmarse, pues no es sólo la escritura que cambia lo que afecta en ese proceso al individuo.

A mi modo de ver, la situación es la inversa: la escritura es un reflejo de la personalidad. No la personalidad un reflejo de la escritura. Y la escritura puede cambiar cuando el sujeto se encuentra en un período de crisis, de cambios, o evoluciona según las etapas de su desarrollo vital.

 

En la llamada grafoterapia, lo que se pretende es controlar la expresión del gesto para cambiar un síntoma. Sin embargo, está comprobado hace ya mucho tiempo, que para realizar cambios duraderos en rasgos de personalidad o hábitos nocivos muy arraigados, hay que hacer consciente lo inconsciente, y abordar muchos más aspectos además de cambiar un gesto al escribir. Lo que sí creo que puede darse es el “insight grafológico“. Es decir, darme cuenta del momento vital en el que me encuentro al ver cómo está mi propia escritura y así tomar consciencia para intentar mejorar.

 

BT: En el colegio nos enseñan metódicamente a escribir las vocales y consonantes. ¿En qué momento comenzamos nosotros a ser verdaderamente libres en nuestra forma de escribir?

Desde el momento en que nuestra escritura se empieza a deformar del modelo aprendido, para tomar las características de nuestros propios movimientos y gestos gráficos. La grafología comienza ahí donde termina la caligrafía.

 

BT: ¿Cree que el hecho de introducir los ordenadores a edades tempranas en la escuela genera efectos perjudiciales en el desarrollo cerebral de nuestra infancia?

Al parecer sí, a principios de este año salió un reportaje en la BBC en el que se sugiere que el cerebro de los niños responde de diferente manera cuando aprende con letras escritas a mano a cuando lo hace a través de un teclado. El aprendizaje de la escritura hecha a mano activa más zonas del cerebro que las que se activan al escribir con un teclado. El realizar una tarea motora y cognitiva que implica más esfuerzo y destreza en el movimiento, le facilita a los niños la tarea de generar representaciones mentales de las letras y sus sonidos.

 

BT: Hay hijos que escriben y firman prácticamente igual que sus padres. ¿Cómo traduce usted este hecho?

En que las personas imitan la escritura o la firma del padre o del hermano con quien se han identificado o con quien tienen la mejor relación. Y esto surge espontáneamente, de la misma manera en que se imitaría cualquier otra conducta de alguien a quien admiramos o con quien tomamos como modelo a seguir.

 

BT: ¿Ha podido usted estudiar la letra de personajes famosos de su país o de otras zonas geográficas? ¿Qué averiguó de ellos según su análisis grafológico?

Sí, me ha tocado aparecer en algunos programas de televisión en donde se me ha pedido analizar la letra de personajes públicos. Pero como cada persona es diferente resulta difícil extraer algún tipo de patrón. Lo que sí me he dado cuenta es que las escrituras anglosajonas tienen otro modelo caligráfico que las influencia fuertemente. Y son muy diferentes de las escrituras de países latinos. Es posible que el modelo Palmer anglosajón, bastante más “cuadrado” y centrado en la zona media, represente la estructura social y el mayor apego a la realidad de este tipo de culturas. Las culturas latinas, por su parte, se caracterizan por ser más pasionales e idealistas o soñadoras. Es una hipótesis personal, y puede que sea sólo una intuición, pero quizás esto sea un reflejo de este tipo de sociedad, más normada, más pragmática y un poco más rígida en cuanto a las interacciones cotidianas. Y aun cuando estamos hablando de una generalización, si ese es el modelo y patrón normativo que se enseña a los niños de una y otra cultura, indudablemente que algo va a afectar su manera de moverse en el mundo, y por ende a sus personalidades.

 

imagen de un texto manuscrito

 

Recordemos que la forma de las letras representa la influencia cultural, todo lo que nos es dado desde afuera y la formas sociales que seguimos por interactuar con otros. Todo lo que se aparta de la caligrafía, y que refleja movimientos en los trazos que se alargan, se acortan o se deforman respecto de la caligrafía aprendida, representa nuestra individualidad.

 

BT: ¿Podría compartirnos algunos casos en los que haya trabajado y que le sorprendieran o impactaran por alguna razón?

Hay muchos, pero recuerdo algunos en particular. Una vez una chica me encargó analizar la letra de su ciber novio canadiense de quien sospechaba que era un poco extraño, antes de atreverse a conocerlo. Resultó tener rasgos psicopáticos, así que el haberlo conocido personalmente quizá hubiese sido preocupante. Por cierto, el diagnóstico fue corroborado posteriormente por él mismo, pues ella lo investigó luego de una sugerencia mía y al encararlo, él se lo reconoció abiertamente, con la soberbia y desparpajo que caracteriza a ese tipo de personalidades.

También recuerdo otro caso de una persona con un trastorno psicopático, a quien iban a contratar como conductor en un autobús escolar. Luego, el diagnóstico también fue corroborado por una psiquiatra a quien se le envió a evaluar en mayor profundidad. ¡Qué terrible! Me acuerdo sólo de los malos ejemplos. También recuerdo el caso de una amiga cuyo novio era extranjero, y le dije que podía ser violento. No me hizo caso, y luego este muchacho no sólo la golpeó, sino que además le rompió todos los vidrios del auto.

También he tenido casos divertidos como cuando hacía selección de personal para una clínica de Santiago muy conservadora, y me tocó evaluar una enfermera, que aparecía la grafología como “desubicada” y que “le daba lo mismo la opinión del resto”. No siguieron mi recomendación y la contrataron de todas maneras. La despidieron al poco tiempo, pues la chica andaba con un delantal transparente muy escotado que dejaba ver su ropa interior a los pacientes, además de andar despeinada y contando chistes de connotación sexual a viva voz a quienes quisieran escucharla.

 

BT: ¿Cuál es su vocal y su consonante favoritas y por qué?

Mi vocal preferida es la letra “a” minúscula, pues tiene tantos significados y revela tanto de una persona que no deja de asombrarme. Refleja el mundo emocional, la expresión del amor, el yo social, la capacidad del filtro, la capacidad de empatizar, también las presiones que se ejercen sobre el individuo.

 

imagen de rodrigo farias enseñando grafologia

Rodrigo enseñando los secretos de la grafología

 

La consonante que más me llama la atención, y una de las que más me intrigó desde que era adolescente es la letra “g”, porque sin que el sujeto lo sepa, permite darle una mirada gráfica a cómo esta persona vive la sexualidad y su vida privada. Es la letra refleja por excelencia, una letra acusadora que permite conocer de alguien cosas que jamás habría confesado, incluso ante sí misma. También es una muy buena letra que puede indicar cómo va andar una relación de pareja en ese plano, antes siquiera de entablarse una relación.

 

BT: El II Congreso Mundial de Grafología y Psicología se va a celebrar en Acapulco (México) del 15 al 17 de mayo y precisamente el tema es “Grafología y Sexualidad”… esta consonante da para mucho…

Así es, como lo mencionaba en la pregunta anterior, la letra g permite darle una mirada rápida a la vida privada y la vivencia sexual de alguien. Sin embargo hay que ser muy claro para que la gente no se asuste: la letra g minúscula no representa el desempeño sexual o nuestra capacidad para tener relaciones sexuales. Lo que representa es cómo la persona “vive” el acto sexual y las relaciones íntimas nivel inconsciente. Responde a la pregunta de cómo vive el sujeto lo erótico a nivel inconsciente, y si las relaciones sexuales y eróticas representan un punto de interés y goce para el sujeto, o son un punto de dolor, ansiedad o traumas para él.

Además  la “g” no sólo representa la sexualidad. Pues, por tener un óvalo y un bucle, representa la integración entre la vida emocional (Zona media) y el impulso sexual (zona inferior). Es la imagen integral y la conjunción entre emoción y sexualidad en que se desenvuelve la vida erótica de las personas. Si existe esta comunión o no. Si el mundo erótico está tensionado o no.

Si falta el óvalo, es que falta el afecto. Si falta el bucle inferior, es que falta el impulso. Si están desunidos, es que los afectos y sentimientos van por un lado y la gratificación sexual por otro. Si el bucle es estrecho y raquítico, habla de que ese aspecto de la vida ha sido reprimido. Es la imagen viva de la castración. Si el bucle no está conectado a la letra siguiente, el sujeto es un egoísta sexual, y así como muchas otras interpretaciones.

Si bien es cierto que nunca debe interpretarse toda una personalidad a raíz de un solo gesto gráfico, la g minúscula es una letra con mucha riqueza en sí misma. Y tiene muchísima utilidad para el autoconocimiento y la vida de pareja, más allá del mero voyeur se le ha atribuido.

 

BT: Finalizamos con las letras de nuestro ordenador. Estamos decidiendo qué tipo de letras, de los cientos que están a nuestro alcance, son más adecuadas para transmitir seguridad y confianza a nuestros clientes. ¿Qué nos respondería?

Algo moderno pero conservador. Claro y eficaz para comunicar los mensajes. Una letra tipo Arial, Calibri, o Lucida Sans. Si escribimos en Times New Roman, reflejaríamos estar un poco anticuados. Y si escribimos en Cómic Sans, indicaríamos sin quererlo que tal vez no nos tomamos los negocios muy serio.

2 thoughts on “Grafología: ¿el alma habita en tu letra?

  1. Martha Macias Ochoa says:

    Me parece una técnica interesante y misteriosa, pero cierta, me gustaría asistir a acapulco, necesitaría más datos,gracias.

  2. Raquela Jimeno San Juan says:

    Estimada Martha, te dejamos el enlace con la información del evento: http://cont6116.wix.com/somegraf#!solutions/cfvg Feliz semana

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