Mudras: el yoga de las manos a tu disposición

0 Flares Twitter 0 Facebook 0 Google+ 0 Pin It Share 0 LinkedIn 0 Email -- 0 Flares ×

¿Sabías que el dedo pulgar representa a la Conciencia Cósmica y el índice la individual y que en el gesto de tocarse  materializan el anhelo del ser humano por unirse a lo sublime? Los mudras se emplean para conquistar el correcto flujo de la energía vital (o prana) por todo el organismo. Cuando unimos y ubicamos nuestros dedos respetando determinadas formas creamos circuitos energéticos que ayudan a nuestro equilibrio profundo. Javier Hernández Rivero, profesor de yoga, nos introduce en el maravilloso mundo de los mudras. ¿Le damos las gracias a nuestras manos amorosas?

Hace ya años, muchos años, regresaba a mi casa una tarde en autobús. En aquellos momentos mi vida pasaba por una auténtica tormenta interna. Parecía estar descompuesto en multitud de trozos de mí mismo y que, a su vez, estos impactaban con violencia entre ellos. La confusión lo envolvía todo sin tregua. En aquel instante me sentía desolado, inseguro, lleno de incertidumbre y de dudas.

 

Imagen de Javier Hernández, profesor de Yoga en Sevilla

Javier Hernández, profesor de Yoga formado en la Escuela Sadhana.

 

Sentado en aquel asiento dirección a mi ciudad, no sabía cómo retomar el control, el ánimo, adquirir una pizca de serenidad. No veía salida alguna y entre más miraba, buscándola, más tensión me ocasionaba el no encontrarla. Vivía el sin sentido de una existencia dolorosa, apagada e incomprensible.

Instintivamente, con la mirada cabizbaja, sin poder respirar bien al presionar con mi propio peso el diafragma, entrelacé mis manos con fuerza. Luego empecé a respirar cada vez más profundamente. Y terminé enderezando mi columna vertebral. De alguna extraña forma mi interior me guiaba, mi instinto se activaba y yo me dejaba llevar por él.

Después de unos minutos, sintiendo mis manos entrelazadas, me centré en el contacto entre los dedos de mi mano derecha e izquierda, en el calor que se iba incrementando en el espacio entre mis palmas.  Dejé de presionar mis manos y empecé a notar que algo estaba sucediendo para bien…

Esa sensación de estar en el fondo del pozo se transformó gradualmente en un estado de cohesión, como si los trozos dispersos y descontrolados empezaran a juntarse ordenadamente, produciéndome una sensación de Unidad interna tan intensa y agradable que mi cuerpo temblaba de gozo. Estaba sorprendido con lo que ocurría, aunque no entendía nada, y mi corazón se llenaba de esperanza, confianza, certeza, expansión. Disfrutaba con cada respiración como si fuera la primera vez que tomaba aire. Algo nuevo estaba dándose y sutilmente me indicaba que “había salida”.

Aquella sensación duró un tiempo, no tanto como hubiera deseado, y conjuntamente con bastantes otras que fueron dándose en mi camino, fueron forjando el viaje que la Vida me propone a cada instante, con cada despertar al amanecer.

Pasó el tiempo y un buen día, al conectar con el Yoga y empezar a practicarlo, surgió la enseñanza del empleo de los mudras.

Mudra significa “sello” y básicamente son gestos que se realizan con las manos, con un significado y efectos. Practicados con constancia, nos aportan bienestar, equilibrio energético y ayuda, afectándonos en positivo física, mental y emocionalmente. El Yoga los mudras, entre otras acciones, nos ayudan a acercarnos a la unión entre lo individual y lo sutil o supremo.

Debo decir que al principio no me atrajeron demasiado, pero cuando me topé con Ushas-Mudra mi interior volvió a estremecerse al rescatar de la memoria la experiencia vivida hacía ya tanto tiempo en aquél autobús. Fue maravilloso descubrir cómo sin saberlo había sintonizado inexplicablemente con un gesto de mis manos que produjo el alivio que tanto necesitaba.

 

mano laura2

 

Ushas significa: “Amanecer”. Tiene que ver con el activar el interés por lo nuevo, con el impulso, con el origen de todas las cosas buenas, con un nuevo comienzo. Ushas-Mudra podríamos definirlo como: “Un Nuevo Amanecer”. Su ejecución es como expliqué antes, entrelazando los dedos de las manos, con una salvedad: hay que cruzarlos de forma que el pulgar derecho quede sobre el izquierdo, en los hombres, y en las mujeres al contrario, su pulgar izquierdo sobre el derecho. En ambos casos uno sobre el otro sin presionar, simplemente posados. Las palmas no se juntan, sino que forman una cavidad.Y así, de esta forma, colocaremos las manos sobre nuestro regazo.

Las diferentes tradiciones tienen una innumerable cantidad de gestos manuales que usan para sus rituales. Sin ir más lejos Atmanjali-Mudra (Mudra del Amor), la unión de nuestras manos a la altura del corazón. También llamado “Añjali mudra” o “Pranamasana”. Usado en la tradición cristiana para rezar o invocar, esta posición induce al recogimiento, a conectar con nuestro interior y con lo divino. Mis dos mitades (yang y ying – masculino y femenino – lado derecho e izquierdo) se juntan a la altura del corazón, potenciando nuevamente ese encuentro para descubrir que soy un ser unificado. Es muy utilizada tanto el Budismo como en la práctica de Yoga. En India es utilizada también como saludo y respeto hacia el otro.

 

manos laura

 

Pero sin duda, el más asociado al Yoga o el Budismo, sería Chin-Mudra, que tradicionalmente se usa en la posición de Loto (piernas cruzadas para la meditación) y colocando el dorso de nuestras manos sobre los muslos con los dedos pulgares e índices tocándose, dejando los tres restantes extendidos. Es el gesto de la conciencia y el conocimiento. El pulgar representa a la Conciencia Cósmica y el índice la individual. Al tocarse generan esa unión entre lo divino y humano. Este gesto muestra el anhelo del ser humano por unirse a lo sublime.

 

mudra mama

 

Me sigue sorprendiendo la cantidad de acciones (posturas) que de forma mecánica materializamos con las manos, que más tarde descubrimos que tenían un sentido, aportándonos algo que ya sabíamos o que nos queda aún por descubrir.

Os invito a que indaguéis y busquéis vuestro gesto, vuestro mudra, aquél con el que os sintáis bien y cómodos, cuyo significado coincida con lo que necesitéis en el momento de vuestra vida que estéis experimentando, que os proporcione la serenidad y la paz que tanto necesitamos y tanto bien nos hace. Que meditemos un rato cada día con nuestro mudra, conectando con la Vida, la Madre Naturaleza, el Cosmos.

Somos integrantes de este complejo entramado, así que, entre más calmados, equilibrados y animados estemos, mejor transitaremos por nuestra existencia, sembrando semillas de Alegría, Paz y Amor.

Javier Hernández Rivero.

 

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

0 Flares Twitter 0 Facebook 0 Google+ 0 Pin It Share 0 LinkedIn 0 Email -- 0 Flares ×