anisakis

Plantas y minerales para una Desparasitación Natural (1era parte)

¿Sabías que en el colon de los adultos mayores de 40 años se pueden encontrar generalmente entre 2 y 12 kilos de sedimentos? ¿Y que en este grueso de basura no purgada se mueven los parásitos más o menos grandes intoxicando tu organismo? Vamos a desparasitarnos naturalmente con las propuestas que comparte el Dr. Rafael Méndez Cobos en este artículo de hoy: dieta vegetariana, chucrut (repollo fermentado en sal), ajo, semillas de calabaza, papaya y sus semillas…

¿Te apuntas a la hidroterapia de colon? Si ya lo has hecho, cuéntanos cómo te fue…

 

Dr. Rafael Méndez Cobos

Dr. Rafael Méndez Cobos

 

Entre los parásitos que pueden existir en nuestro organismo, no solo a nivel intestinal , encontramos los protozoos (Giardia) o los protozoos causantes de la malaria; los helmintos (gusanos), los oxiuridos o tenias y los ascaris, un tipo nematodo (gusano redondo).

Según la Real Academia de Medicina Británica el 90 % de las enfermedades y del malestar que sentimos está relacionado directa o indirectamente con el colon sucio. Podemos considerar el colon como la cloaca del cuerpo y las toxinas que allí se encuentran se infiltran en la sangre y deterioran gravemente la salud. En el colon de los adultos mayores de 40 años se pueden encontrar generalmente entre 2 y 12 kilos de sedimentos.

 

En este grueso de basura no purgada se mueven los parásitos más o menos grandes intoxicando el organismo de su hospedador de una forma lenta pero segura. De los alimentos que llegan al sistema digestivo los parásitos consumen la mayor parte de sus buenos nutrientes dejando muchas veces sólo «mordiscos» al hospedador. Es por eso aunque se trate de comer sanamente tomando vitaminas suplementarias y otros productos no se consigue ninguna mejoría, es más, en ocasiones se consigue todo lo contrario, nutrir a los hospedadores.

Uno de los mejores métodos para eliminar todo ese grueso es la llamada «hidroterapia de colon», que un técnico puede realizar. De manera natural y aunque sólo sea con agua, el tratamiento con enemas de 2 litros puede ayudar a curar muchas enfermedades. Utilizado por muchas culturas desde la antigüedad, es un método fácil y una de las formas naturales de limpiar progresivamente el colon.

El líquido introducido ayuda a eliminar la toxicidad acumulada en el intestino por la muerte de los parásitos. En el caso de producirse una muerte masiva de gusanos puede aumentar la fiebre, el cansancio y uno puede llegar a sentirse bastante enfermo.

Para evitar que las toxinas lleguen al torrente sanguíneo debemos evacuar el sistema digestivo lo antes posible. El enema es una de las partes imprescindibles en este tratamiento. Los parásitos generan una mucosa o biofilm en el intestino en el que pueden esconderse para no ser atacados por ningún medicamento, de ahí la importancia de los enemas con MMS (clorito de sodio).

MMS es capaz de deshacer esa capa destruyendo también los huevos y larvas que allí se alojan.

Debe realizarse diariamente a partir del segundo día  de tratamiento y progresivamente puede ir espaciándose cada tres o cuatro días. Lo más importante es escuchar al propio cuerpo y él mismo nos marcará las pautas de sus necesidades. La cantidad adecuada a utilizar es de 1 gota de clorito de sodio con su correspondiente activador por cada 100 ml. o bien 15 ml. de CDs (solución de dióxido de cloro) con el fin de tratar el agua previamente.

La detección de parásitos en heces y el uso de un microscopio nos ayudan a comprobar si los parásitos van disminuyendo correctamente mientras los tratamos. Así se hace necesario detectar las lombrices observando directamente la materia fecal. Para eso podemos disponer de una palangana de plástico de diámetro no muy grande y de un palito para el examen cada vez que hagamos una deposición. Y será muy útil para nosotros si disponemos de un microscopio para la diagnosis porque con él podemos observar tanto los pequeños parásitos que pueda haber en la sangre, como la presencia de huevos o larvas en las heces. De esta manera podemos controlar si la cantidad parasitaria disminuye.

 

ALIMENTOS PREVENTIVOS Y DIETA

Existen grupos de alimentos que debemos evitar comer si nos encontramos ante un problema parasitario: los productos lácteos en general, los azúcares refinados (sacarosa, jarabe de maíz de fructosa), las harinas (sobre todo las refinadas) y los alimentos excesivamente dulces en general. Por lo contrario también tememos una buena lista de alimentos y plantas que favorecen el buen equilibrio interno del organismo haciéndose nuestros aliados.

 

colon frutas

 

Con una buena producción de ácido estomacal, un buen nivel de bacterias saludables y una correcta producción de bilis, no es posible que sobreviva ningún parásito por tiempo prolongado. Los gusanos necesitan un entorno ácido para vivir: por eso se encuentran cómodos cuando ingieres comidas procesadas y poco saludables: la descomposición de los azucares y la putrefacción generada por la esa ingestión les favorece. Es muy importante comer vegetales crudos y jugos de fruta que nos proporcionen encimas y elementos necesarios para nuestra propia defensa.

 

  • El chucrut / sauerkraut (repollo fermentado en sal)

Es un plato típico de la cocina alsaciana. Muchas personas tienen bajos niveles de ácido estomacal, lo cual es la causa de muchos de sus problemas intestinales ya que el organismo no es capaz de defenderse ante los intrusos. El chucrut o jugo de col/sauerkraut es uno de los estimulantes más poderosos para que su cuerpo produzca ácido.  El uso de fermentados no pasteurizados (kéfir de agua, salsa de soja, miso, etc) es muy recomendable por su estimulación de la benéfica flora bacteriana, encargada de generar el control sobre los huéspedes parasitarios. Tomar unas cuantas cucharaditas de jugo de col antes de comer, o mejor aún, jugo de col fermentada de chucrut, hará maravillas para mejorar la digestión.

 

colon chucrut1

imagen: carlanselmo.wordpress.com

 

  • Ajo

El ajo comido con regularidad convierte el estómago y el intestino en un ambiente letal para los parásitos, ofreciendo protección constante. El ajo es el remedio casero por excelencia para eliminar naturalmente los parásitos intestinales. Ha sido utilizado por las culturas china, griega, romana, india y babilónica. No ha perdido vigencia ya que sigue siendo utilizado por profesionales de la medicina moderna. Se usa tanto el ajo fresco como su aceite y el tratamiento más simple es comer tres dientes de ajo todas las mañanas o tomar una cucharadita de aceite de ajo. También puede usarse mezclando ajo triturado en un poco de agua fría y bebiendo la mezcla inmediatamente.  Otra receta consiste en  cortar en trozos y macerar cuatro dientes de ajo en leche durante toda la noche y se tomar el líquido resultante en ayunas al día siguiente.

  • Semillas de calabaza

Las semillas de calabaza contienen una sustancia llamada piperacina. Su acción se fundamenta en la parálisis de los parásitos, lo que permite que el organismo hospedador pueda con facilidad eliminar al organismo invasor. La piperacina la podemos encontrar de manera comercial en fórmulas de medicamentos de farmacias o de forma natural, como hemos dicho, en las pepitas de la calabaza. Este método tradicional de desparasitación ha sido usado alrededor del mundo desde que el hombre tiene memoria. Existen varias fórmulas tradicionales efectivas y esta es una de ellas.

Se utiliza una taza de semillas de calabaza (alrededor de 80 semillas) peladas y trituradas. Se mezclan con el agua de un coco y dos cucharadas de miel.  Se toman en el periodo de tres horas en ayunas. Al finalizar se toma el aceite de ricino con el fin de evacuar rápidamente los parásitos.

  • Papaya y semillas de papaya

La papaína es la encima digestiva que contiene la papaya y que es capaz de descomponer la capa exterior de un parásito adulto. El jugo lechoso de la papaya verde es un agente de gran alcance para destruir las ascárides. La dosis para un adulto se prepara con una cucharada de jugo fresco de una papaya verde, la misma cantidad de miel y tres o cuatro cucharadas soperas de agua caliente. A las dos horas se debe administrar una dosis de aceite del ricino mezclados de leche tibia.

 

colon papaya

imagen: www.fertisa.com

 

Este tratamiento se debe repetir por dos días en caso de necesidad. Para los niños de entre siete a diez años de la edad debe ser administrada a mitad de la dosis. Para los niños menores tres años, una cucharada rasa de la mezcla es suficiente.

Las semillas de la papaya son también útiles para este propósito. Son ricas en papaina y caricin. Se prepara una mezcla de semillas frescas trituradas. Por cada cucharada de semillas se añade una de miel. La dosis de una cucharilla de postre diaria por la mañana en un estómago vacío por la mañana o antes de acostarse durante diez días, se descansan cinco y se vuelve a repetir el ciclo, así hasta tres veces. Es recomendable el uso de algún purgante.

*Este artículo está basado en los escritos de Andreas Kalcker («La salud es posible»)  y en los protocolos de Jim Humble.

 

Los pescados que consumimos llegan al mercado cada vez más parasitados por las malas prácticas de captura y evisceración en alta mar. ¿Sabías que en España en 2010, el 61% de las merluzas, el 81% del bonito y el 95% de los bacaladitos estaban parasitados? Hoy  aprenderás a consumir el pescado crudo o “poco hecho”, los boquerones en vinagre  caseros, los ahumados en frío y los marinados. Sabrás también cómo cocinar con seguridad al horno o preparar a la plancha piezas gruesas de pecado y qué hacer con el microondas…

 

Anisakis y otros parásitos del pescado, ¿cómo prevenirlos?

Los pescados que consumimos llegan al mercado cada vez más parasitados por las malas prácticas de captura y evisceración en alta mar. ¿Sabías que en España en 2010, el 61% de las merluzas, el 81% del bonito y el 95% de los bacaladitos estaban parasitados? Hoy, con Nieves Casado, Profesora titular de Parasitología en la Universidad de Alcalá de Henares, aprenderás a consumir el pescado crudo o “poco hecho”, los boquerones en vinagre  caseros, los ahumados en frío y los marinados. Sabrás también cómo cocinar con seguridad al horno o preparar a la plancha piezas gruesas de pecado y qué hacer con el microondas.  

 

nieves casado

Nieves Casado

 

El primer caso de parasitación por Anisakis en España se notificó en 1991 (Arenal y cols., 1991) y cuatro años más tarde, Audicana y cols. (1995) publican el primer caso de alergia producida por éste parásito. Sin embargo, en los últimos años este parásito ha acaparado la atención de los medios de comunicación como consecuencia del importante incremento en el número de afectados. Esto se debe principalmente a dos factores por un lado, a que actualmente se dispone de más y mejores medios para su diagnóstico, y por otro, a que los pescados que consumimos llegan al mercado cada vez más parasitados por las malas prácticas de captura y evisceración en alta mar.

Son muchas las especies de peces en las que se han descrito parasitaciones por larvas de Anisakis, entre las más consumidas en nuestro país podemos señalar: los bacaladitos, la sardina, el boquerón, el arenque, el bacalao, la merluza, el abadejo, el rape, el bonito, la caballa, el rodaballo, el besugo o el salmón y en cefalópodos tales como el calamar, la sepia y el pulpo.

En los últimos años, se ha constatado un incremento notable en el grado de parasitación del pescado, alcanzando cifras del 81% en el caso de los bonitos y casi del 100% en la merluza del Cantábrico mayor de 65 cm (Villafruela y Henríquez, 2010).

 anisakis pescaderia

 

Aunque en Diciembre de 2006 se publicó el Real Decreto 1420/2006 a fin de prevenir la parasitación por Anisakis, en el que se especificaban “las medidas a cumplir por los establecimientos que sirven comida a los consumidores finales o a colectividades”, sin embargo, después de 8 años, no se ha detectado una disminución en el número de afectados sino más bien un incremento.

A nuestro juicio, se debe principalmente al desconocimiento que todavía existe en la población sobre este parásito y la forma de controlarlo. Esta es la razón que nos ha llevado a realizar un vídeo (http://vimeo.com/channels/807098/102578584) en el que mostramos cómo son las larvas de Anisakis para que la gente las pueda reconocer en el pescado que lleva a casa y a la vez, recordamos las medias a seguir para evitar la infestación por este parásito. Además, en el vídeo mostramos también cómo es otro parásito (Gymnorhynchus gigas), conocido vulgarmente como “los nervios de la palometa”, pues se confunde con frecuencia con Anisakis y sin embargo no tiene nada que ver y tampoco reviste importancia sanitaria.

Recordemos lo que se debe hacer para consumir el pescado con seguridad:
  • Siempre que se vaya a consumir pescado crudo o “poco hecho”, hay que congelar el pescado a -20ºC durante un mínimo de 48h. Aunque en la legislación indique sólo 24h, es porque se refiere al periodo durante el cual el pescado ya está a -20ºC, pero hay que tener en cuenta que transcurren unas cuantas horas desde que introducimos el pescado en el congelador hasta que en el centro de la pieza se alcanzan los -20ºC, de ahí que nuestro consejo sea prolongar la congelación un mínimo de 48h en congeladores de 4 estrellas y si tuviesen menos estrellas, mantener el pescado congelado durante una semana.
  • Principalmente hay que tener cuidado con la preparación de los boquerones en vinagre o en salazón, pues las larvas de Anisakis permanecen vivas durante 13 días en vinagre y 21 días en las anchoas en salazón (Sanchez-Monsalvez y cols, 2005), por ello, en las preparaciones caseras de estos productos siempre será necesario congelar los boquerones previamente. Sin embargo, las anchoas comercializadas en semiconserva no revisten ningún problema pues su proceso de elaboración supera ampliamente ese periodo y tampoco debería haber problema con los boquerones en vinagre que se venden ya preparados, pues en cumplimiento de la legislación actual, es obligada su congelación. Por otro lado, procesamientos como el ahumado en frío, el marinado o el confitado sí pueden tener un riesgo si no se congela previamente el pescado.
  • Si no se ha congelado el pescado pero lo vamos a cocer o a freír no tendremos problema ya que Anisakis muere a temperaturas superiores a los 60ºC durante 10 minutos. Por ello la fritura o la cocción son los procedimientos más seguros al alcanzar temperaturas superiores a los 170ºC y 90ºC respectivamente (AESAN, 2007). Además hay que tener en cuenta que a mayor temperatura se necesita un menor tiempo para matar a este parásito y por ello en los procedimientos citados anteriormente son suficientes de 3 a 5 minutos. Sin embargo, hay que tener precaución en el cocinado al horno de piezas gruesas de pecado, pues para estar seguros habría que conocer la temperatura que se alcanza en el seno de dichas piezas, que debería superar los 60ºC. Este es el motivo por lo que muchos cocineros utilizan termómetros especiales que permiten conocer la temperatura en la musculatura de la pieza de pescado que se está cocinando.

Si cocinamos el pescado en microondas, la seguridad dependerá del grosor de la pieza. Si es gruesa entonces hay que dar una o dos vueltas a la pieza para que el calor se distribuya homogéneamente, y después dejar reposar 2 minutos a partir del pitido del microondas que indica el final del proceso.

En el caso de pescados preparados a la plancha y sobre todo cuando las piezas son gruesas, por seguridad se deberían de congelar previamente.

  • Es muy conveniente eviscerar el pescado lo más rápidamente posible porque así evitamos que las larvas de Anisakis que están en el tracto digestivo del pez, salgan a la cavidad corporal y penetren la musculatura del pez donde ya no podríamos distinguirlas. Pero mucha atención, porque sólo la evisceración no es garantía de la eliminación de la totalidad de las larvas de Anisakis, ya que no se puede asegurar que desde que ha muerto el pez hasta que se eviscera, no haya alguna larva que ya haya penetrado en la musculatura del pez y no la veamos.

Además, hay que tener en cuenta que cuanto más grande sea el pez con más frecuencia estará parasitado. Por eso en estos casos, es preferible consumir las colas del pescado, que es donde menos probabilidad existe de encontrar larvas de Anisakis.

Por otro lado, es preciso recordar que solo los pescados de mar están parasitados con Anisakis, ya que este parásito alcanza su madurez en cetáceos (ballenas, delfines, cachalotes, etc.) o en pinnípedos (focas o leones marinos) y es en las heces de estos hospedadores donde se eliminan los huevos del parásito. Los huevos embrionan en el mar y de ellos sale una larva que es ingerida por pequeños crustáceos que a su vez son el alimento de un gran número de peces y cefalópodos que resultan finalmente parasitados (Foto 1). Cuando una persona ingiere esos peces crudos o poco cocinados es cuando se produce su infestación.

Foto 1. larvas Anisakis en bacaladitos

 

Por esa misma razón, los pescados de piscifactoría que han sido criados con piensos estériles, tal como indica nuestra normativa y la del resto de Europa, no tienen ningún riesgo en relación a Anisakis.

En cuanto a Gymnorhynchus gigas, al que vulgarmente se conoce como los nervios de la palometa, aclarar primero que no se trata de nervios, sino que es la fase larvaria de otro parásito que se encuentra en la musculatura del pez. En la foto 2, podemos distinguir una vesícula que es donde se encuentra invaginada (metida hacia adentro) la parte anterior del parásito, y se continúa con una prolongación blanquecina entremetida en la musculatura que puede llegar a medir hasta 50 centímetros. Esta parte es la que se rompe al tirar para intentar extraerla.

 

palometa siPor regla general, las palometas no se ingieren crudas, y tanto el calor como la congelación matan al parásito. Además, los adultos se desarrollan en el estómago de los tiburones que es muy diferente a nuestro estómago y por ello no se desarrolla en el hombre. Al contrario que Anisakis, este parásito no reviste importancia sanitaria.

Dra. Nieves Casado Escribano

Profesora Titular de Parasitología.

Departamento de Biomedicina y Biotecnología

Universidad de Alcalá (Alcalá de Henares, Madrid)