Anne Ancelin-Schützenberger

Psicogenealogía: no bautizaré a mi hijo con ningún nombre presente en el árbol genealógico

Dice la Psicogenealogía que una madre no debería bautizar a su hijo con ningún nombre ya presente en el árbol genealógico y que es bueno aceptar que deje de llamarte “mamá” cuando él o ella lo decida. Entonces te llamará por tu propio nombre y romperá sus lazos de dependencia.

¿Con cuál de estos principios que ahora te presentamos te sientes más cómoda? ¿Cuál/es te producen rechazo o te chocan? He aquí parte del «Decálogo de la madre según la Psicogenealogía«.

 

  • He parido un hijo que no es mío. Lo entrego al mundo.
  • No lo bautizo con ningún nombre ya presente en el árbol, ni con nombres que le impriman un destino.
  • Se lo doy todo, lo crío con afecto, sin dejar de ser yo misma, sin adicción al sacrificio, sino con responsabilidad y desde la libertad.
  •  Acepto que deje de llamarme “mamá” cuando él lo decida, para pasar a llamarme por mi propio nombre, porque así rompe lazos de dependencia y la relación entre ambos se equilibra.
  • Jamás definiré a mi hijo (“es tranquilo”, “eres nervioso”, “es tímido”…), porque entiendo que los niños se forman su autoconcepto a partir de lo que sus padres dicen de él. Le transmito que dentro de él están todas las posibilidades del ser, lo es todo en potencia.»