Antonio Ortiz Ordóñez

La enfermedad y el Agua Alcalina Ionizada

El andaluz Antonio Ortiz Ordóñez en su libro «Los colores del agua: el agua alcalina ionizada» rinde tributo  al doctor y científico iraní Batmanghelidj. Este médico expresó con meridiana claridad: “No estás enfermo, estás sediento”. La deshidratación es el primer paso hacia la enfermedad. Durante la revolución iraní,  fue encarcelado como preso político durante dos años y siete meses. En la prisión de Evin trató a más de 2000 prisioneros solo con agua.

De hecho, cuando cumplió su condena decidió quedarse allí para completar sus investigaciones sobre la relación de las enfermedades con la deshidratación de sus pacientes. Fue liberado en 1982 y se fue a vivir a EEUU.

El doctor creía firmemente que una boca seca no es el primer síntoma de la sed sino uno de sus últimos. Bebemos menos cuando envejecemos y esta situación potencia precisamente el envejecimiento prematuro. Criticaba que en las facultades de medicina se invirtieran más de 600 horas al estudio de la farmacología y prácticamente ninguna a estudiar nutrición y dietas saludables.

 

El agua alcalina ionizada nos ayuda a liberar del organismo los desechos ácidos tóxicos. Batmanghelidj explica que cuando un ser humano está deshidratado es presa fácil de la artritis, artrosis, lumbago, bulimia, cáncer, diabetes, fatiga crónica, estrés, hipertensión, sobrepeso, asma y alergias, migrañas, colitis… Afirma que el agua alcalina cura, no solo por su valor nutricional sino porque la acidez atrae a la enfermedad y el agua alcalina neutraliza el exceso de acidez de nuestro organismo.

 

Cuando no bebemos suficiente agua, explica el doctor,  el cuerpo segrega un exceso de histamina y el médico te receta antihistamínicos o bloqueadores de histamina. Con ellos, el cerebro recibe menor provisión de sangre y de nutrientes. Muchas funciones de las células cerebrales empiezan a deteriorarse. Entre ellas, el sistema de transporte de los neurotransmisores a los terminales nerviosos.

 

Según Batmanghelidj la deshidratación crónica de las células cerebrales junto a la falta de sodio y de triptófano son la causa principal del Alzheimer, Parkinson, esclerosis múltiple, depresión… Para él, las enfermedades no tienen nada que hacer en el organismo si éste se mantiene alcalinizado.

 

Los japoneses han creado ionizadores que alcalinizan el agua del grifo. Divide al agua corriente en agua alcalina (para beber y cocinar) y en agua ácida (mata las bacterias al contacto, es buena para lavar el cabello, astringente para la piel, elimina el sarro de los dientes, ideal para lavarte las manos para desinfectar frutas, verduras y de heridas menores). En Japón hay más de 30 millones de ciudadanos que tienen estos dispositivos en sus hogares.

 

¿Alimentos alcalinos?: fruta fresca, vegetales, raíces, tubérculos, nueces, legumbres, y alimentos bajos en azúcares. ¿Alimentos ácidos?: todos los que contiene azúcar (bollería), alcohol, grasas saturadas, exceso de sal, carne, queso, harinas blancas, leche…

 

Os recomiendo la lectura del libro “Los colores del agua: el agua alcalina ionizada” del andaluz Antonio Ortiz Ordónez. No tiene desperdicio.

 

Imagen de la portada del libro Los colores