Azúcar

¿Cómo alimentar a tu hijo desde la Dieta Macrobiótica?

En la Dieta Macrobiótica no hay alimentos prohibidos, pero desaconsejan el azúcar, el cacao y los lácteos. ¿Por qué? ¿En qué beneficia a los niños merendar «ligero» y cenar temprano? ¿Qué ocurre cuando vestimos a nuestros hijos con ropa sintética? ¿Cómo perjudican los colchones de muelles a nuestra infancia? Mati Navas, especialista en Macrobiótica, responde a estas cuestiones y comparte dos desayunos, dos meriendas y dos cenas saludables además de pautas de higiene personal para nuestra infancia.

Ésta es la segunda parte de la fantástica entrevista que publicamos en septiembre donde Mati Navas explicaba las bases de la Dieta Macrobiótica.

imagen de mati navas

Mati Navas en su intervención durante las I Jornadas Andaluzas de Alimentación Inteligente (Sevilla)

 

Mati Navas es directora de La Crisálida, Instituto Macrobiótico (Sevilla, 2008). Diplomada en Magisterio y en Nutrición y Dietética, se formó como consultora en Medicina Oriental Macrobiótica, en las escuelas reconocidas por el Instituto Internacional Kushi de Boston, de Madrid (Escuela de Vida) y Lisboa (IMP Instituto Macrobiótico de Portugal).

 

BT: ¿Hay alimentos prohibidos para la infancia macrobiótica?

En la macrobiótica no hay alimentos prohibidos. Podemos decir que hay alimentos poco aconsejables para ciertas situaciones, o quizás alimentos que hay que tomar con mucha moderación. Pero en un buen conjunto de alimentos no estropea la salud el que un día nos tomemos algo menos saludable, lo que cuenta al fin y al cabo es la alimentación en su conjunto.

La infancia es un periodo muy especial de la vida. Los cuerpos de los niños están en continuo cambio y crecimiento y es entonces donde acaban de formarse los órganos, las capacidades intelectuales, se determinan las primeras conexiones neuronales… Es de alguna manera la etapa de la vida en la que sentamos las bases de lo que luego será nuestro cuerpo y su potencial real. Así que no hay que explicar mucho más el que en esta etapa es muy importante que ofrezcamos a los niños una alimentación de la mejor calidad, para que puedan desarrollarse y crecer en la mejor posible opción dentro de lo que delimita su constitución genética.

Por eso se desaconsejan, por ejemplo, todos los alimentos que sobreexcitan el sistema nervioso y que son adictivos, como el azúcar o el cacao, los refrescos cafeinados y los refrescos industriales. También toda la bollería industrial, por la mala calidad de sus grasas hidrogenadas y la cantidad de aditivos químicos que poseen. Los alimentos industriales, precocinados, enlatados, por su falta de frescura y su peor condición nutritiva, además de por la cantidad de aditivos químicos que se les añaden.

Se desaconseja además atiborrar a los niños, tal y como son las directrices pediátricas actuales, a productos lácteos pues el contenido en caseínas y lactosa producen atasco y grandes cantidades de mucosidades que tienden a acumularse en las vías respiratorias y son fuente además de muchas alergias, problemas de la piel y estreñimiento.

Aconsejamos alimentar a los niños con alimentos vivos y frescos como los cereales integrales ecológicos, ricos en fibra y en hidratos de carbono polisacáridos fuente de una enorme energía que proporcionarán a los niños mucha vitalidad y buen talante. Nos referimos a arroz, mijo, cebada, centeno, trigo, amaranto, avena, maíz y trigo sarraceno en todas sus variedades (en grano, en pastas, en pan, crepes, bollería…)

También deben estar presentes en su dieta, por supuesto las frutas y las verduras ecológicas, fuente de buenas vitaminas y libres de pesticidas químicos y otros productos de dudosa salubridad. Los frutos secos de buena calidad, los aceites de primera presión en frío y no refinados, las algas que aportan tantos minerales y los productos ricos en proteínas, como los que son ricos en proteínas vegetales tal y como legumbres, tofu, tempe y seitán, y también una pequeña cantidad de productos animales: carnes, pescado y frutos del mar, lácteos y huevos. Por supuesto cocinados de manera rica, atractiva y divertida para los niños, que comer sano no está reñido con el disfrute en la mesa.

 

imagen de panes hechos con cereales integrales

Pan con cereales integrales. Imagen de Paco Aznar

 

En nuestra dieta moderna hemos perdido la conexión real con la verdadera dieta humana, practicada por nuestra especie durante miles de años, en la que primaban los cereales, las legumbres, las verduras y las frutas como alimentos base y en menor cantidad todos los alimentos animales. Desde la industrialización hemos podido criar animales para el consumo humano en grandes cantidades (y en unas condiciones poco dignas para ellos), de manera que su consumo se ha popularizado y ha tomado relevancia en nuestra dieta. Pero cada vez más somos conscientes de que el abuso de productos animales tiene que ver con acidez en la sangre, cantidad de tóxicos acumulados, cantidad de antibióticos y otros aditivos, lo que a la larga nos produce muchos problemas, que van desde el estreñimiento hasta el cáncer.

En la macrobiótica comemos de todo, pero con mesura y dando prioridad de nuevo a los alimentos base para nuestra especie, tal y como nos enseña nuestra dentadura de animales omnívoros, preferentemente moledores de cereales, semillas y verduras.

Y yendo un poco más allá haré aquí una reflexión para todos. Vivimos en un planeta sobrepoblado en donde la mayor parte de la población humana pasa hambruna y una pequeña parte de los países del norte vive en el exceso, un exceso que nos lleva en muchos casos a problemas serios, como la obesidad, la diabetes o el cáncer. En este mundo rico dedicamos gran parte de los recursos de la tierra a criar al ganado que luego surtirá nuestros hábitos alimenticios desproporcionados y desconectados del orden natural.

Con los recursos de grano y agua que se necesitan para conseguir 500gr de carne de vaca pueden comer 50 personas. Por no entrar en detalle de la contaminación que el ganado criado en grandes cantidades y para estos fines deja en los ríos y la tierra. Desde luego que es para pensarlo, está en nuestra mano, en nuestra decisión de cada día, tres veces por día, seguir alimentando esta locura o retomar la cordura por el bien de la humanidad y del planeta.

Si alimentamos a diario a nuestros niños con los alimentos de la mejor calidad, ocasionalmente podrán comer de todo, para integrarse en todas las situaciones que ellos tengan que vivir con normalidad siendo uno más. Me refiero a cumpleaños, cuando van a comer fuera de casa, de vacaciones… Es bueno que transmitamos a los niños de que la comida es para disfrutarla, y que ellos pueden participar de todo lo que haya para comer y poco a poco irles enseñando a elegir. Con el tiempo su paladar también se irá afinando y ellos mismos podrán decidir lo que comen o no. Si algo no nos gusta mucho a nosotros que lo consuman pienso que es mejor explicarlo que imponerlo. El niño se tiene que sentir libre y disfrutar con gusto la comida también en sus relaciones sociales.

 

BT: ¿Un desayuno macrobiótico ideal?

Hay muchas opciones buenas de desayuno para los niños, y en la macrobiótica también el desayuno se adapta a las estaciones del año, siendo más ligero y refrescante en el verano y más caliente y nutritivo en el invierno. Lo que es verdad es que siempre el desayuno va con cereal integral, que es el alimento que más hidratos de carbono de absorción lenta nos suministra y por tanto una energía más duradera para poder rendir bien durante toda la mañana.

En los desayunos caben los zumos, la fruta, las tostadas, las tortitas, los churros, magdalenas y bizcochos de buena calidad, las compotas, los patés, el tofu…

imagen de una tarta de limon y yogur

Tarta de limón y yogur. Imagen cedida por el Instituo Macrobiótico La Crisálida

 

Así por ejemplo podemos proponer las siguientes dos opciones:

 

  1. Bebida de “café de cereales” con leche de arroz y crema dulce de arroz con compota de manzana y ralladura de limón, espolvoreada de piñones y pasas, y para quien guste un poco de canela. Este podría ser un desayuno más invernal.
  1. Bebida de choco-algarroba elaborada con leche de avena y una cucharadita de harina de algarroba, y tortitas de maíz a la plancha untadas con paté de tofu a la albahaca. De acompañamiento una pieza de fruta de temporada y unas semillas tostadas de girasol. Este sería un desayuno más de verano.

 

BT: ¿Y qué tal para merendar?

Realmente hay muchísimas opciones de merienda para los niños. Otra vez las adaptamos a las estaciones. Y siempre proponemos meriendas ligeras que luego permitan una cena tempranito. Si los niños cenan temprano y van a dormir dejando pasar un tiempo entre la cena y el momento del descanso, su cuerpo se va a recuperar mejor de noche, su sueño será más profundo y a la mañana siguiente se levantarán más frescos y preparados para hacer un buen desayuno nutritivo que les cubra bien sus actividades de la mañana.

En los desayunos caben los bocadillos nutritivos, la bollería, la fruta, los pasteles de fruta al horno, las galletas, las natillas, las tartas de galleta, los hojaldres, los zumos…Bueno, aquí van sólo dos ideas:

  1. Un zumo de manzana, zanahoria y apio, acompañado de un pedazo de bizcocho casero.
  1. Infusión de anís y bebida de arroz, con yogurt acompañado de una compota de fruta de temporada.

 

BT: Llega la hora de cenar…

De nuevo me pones en una tesitura, realmente la cocina macrobiótica es muy variada y lo que aquí voy a ofrecer es sólo un par de ejemplos de las muchas opciones que tenemos.

 

imagen de una sopa de miso

Sopa de miso. Imagen cedida por el I.M. La Crisálida.

 

Bueno, aquí van dos ideas para que os hagáis una idea.

  1. Sopita de miso con arroz integral, verduras y garbanzos, y decoración de cebollino. Este es un plato muy completo. De acompañamiento una ensalada de col rallada y chucrut. Y de postre unas natillas de amasake.
  1. Crema de verduras dulces y un plato combinado con un pedazo de pastel de mijo y coliflor, y unos filetes de tofu a las finas hierbas, y un poco de ensalada de verduras escaldadas con rúcula, con rabanitos y semillas de lino. De postre una compota de manzana con canela.

 

BT: ¿Nos recomiendas algunas pautas de higiene personal para potenciar la salud infantil?

Hay muchas sustancias nocivas que ingerimos que entran en nuestro cuerpo no sólo por la boca, también por el aire que respiramos. Es importante elegir productos que están en contacto con nosotros, o bien en nuestro cuerpo, o bien en la casa que eviten esas sustancias.

Por ejemplo vamos a elegir una cosmética infantil ecológica y sin sustancias de dudosa salubridad como los parabenos, en los champús y jabones de los niños, en las cremas hidratantes o las cremas de sol. Evitaremos también colonias de aromas artificiales y optaremos por perfumes naturales elaborados sólo a partir de aceites esenciales.

En la casa podemos usar productos de limpieza ecológicos, libres de aromas químicos y menos contaminantes para el medio ambiente.

La ropa de los niños es mejor que sea de fibras naturales, como el algodón, el lino, la lana o la seda, que permiten una mejor transpiración y además no se cargan con iones negativos interfiriendo en el correcto funcionamiento energético de los meridianos del cuerpo.

A la hora de dormir podemos evitar los colchones de muelles, pues se cargan con campos magnéticos que puede alterar nuestra energía y nuestro descanso a largo plazo. Así podemos elegir látex natural, u otros colchones elaborados con fibras naturales, como la de coco.

 

BT: ¿Hay algún cuento o guía infantil para colegios que explique a los niños las bendiciones de la DM?

¡No conozco ninguno!, pero sería un interesante proyecto para trabajar…

Alimentos vacíos, declive nutricional y suplementos alimenticios

En nuestra dieta la cantidad (y sobre todo el tipo) de glicoproteínas, hidratos de carbono, grasas, vitaminas y minerales que necesitamos  para que nuestro organismo funcione adecuadamente no está asegurada. El estilo de vida actual hace que la cantidad y proporción que ingerimos de estos nutrientes esté alterada. Sobre todo existe un déficit de vitaminas y minerales, proteínas y grasas omega-3.

Además, casi todos vivimos bajo los efectos nocivos del estrés psicosocial, situación que requiere que ingiramos, sobre todo, más vitaminas.

Consumimos un exceso de hidratos de carbono refinados, azúcares refinados y aceites vegetales refinados, todos ellos alimentos “vacíos”. Nuestra dieta es deficiente en frutas, verduras y pescado. A ello le sumamos que los cultivos intensivos en suelos pobres en nutrientes y gliconutrientes no favorecen que alcancemos el estado de salud deseable.

 

Imagen de pan integral ecologico

El pan integral ecológico se encuentra en herboristerías y mercados saludables de tu ciudad

 

La comida que encontramos en los supermercados de Occidente es de exposición: tomates rojos inmaculados, enormes manzanas tan brillantes que puedes ver tu reflejo y que ya no desean ni los gusanos que antes de vez en cuando encontrábamos, huevos idénticos, del mismo color moreno, envasados con primor… La decepción llega tras comprobar que tanta belleza no tiene reflejo en el paladar. Comida perfecta que no sabe a nada. Y lo que es aún peor, la obsesión de los productores por obtener frutos grandes y atractivos está afectando a su valor nutricional.

Estas posibles deficiencias en el contenido nutricional de las frutas y verduras coincide con varias observaciones sobre las carencias de vitaminas de las personas. Se han detectado deficiencias en la población de EEUU y Europa en vitamina D, zinc, hierro y manganeso. A pesar de todo, las carencias no son tan fáciles de detectar. Una persona con una dieta deficiente puede pasar meses o años antes de presentar síntomas por falta de vitamina A, D o B12. El escorbuto, producido por una falta absoluta de vitamina C, tarda seis meses en manifestarse. Otros síntomas pueden ser más discretos: uñas quebradizas, dolores de cabeza y calambres.

 

imagen de verduras frutas ecologicas, buenasterapias

Comer frutas y verduras ecológicas es apostar por tu salud y la de los tuyos

 

Sin lugar a dudas los alimentos en su estado natural son los más ricos en vitaminas y minerales, pero por norma general ingerimos los alimentos que más nos gustan y no tanto los que nos nutren o revitalizan nuestro organismo. Podemos escoger una dieta equilibrada  y sana en vez de los hábitos alimenticios perjudiciales a los que estamos acostumbrados.

 

El uso generoso de fertilizantes, pesticidas y  herbicidas que añadimos a los cultivos contaminan la fruta y verdura que consumimos. Estos productos ya han perdido gran parte de su valor nutricional hasta en un 70%.  ¡Imagínate! Apenas consumimos el 30% de los nutrientes que necesitamos. Por efecto acumulativo, a lo largo de los años -y sin ser muy conscientes de ello- vamos propiciando un buen caldo de cultivo para la aparición de enfermedades degenerativas.

La hormona de crecimiento que le inyectan al pollo y a las carnes rojas con el fin de que sean más robustos y aparentemente de mejor calidad, tampoco ayuda mucho a que nuestras células –y el sistema inmunológico- estén funcionando al 100% de su rendimiento y cumpliendo con eficacia todas sus tareas. Por ello valoramos la importancia de los suplementos alimenticios de calidad contrastada.

Con el desarrollo de la Glicobiología y la constatación de la ausencia de gliconutrientes en nuestro cuerpo sabemos que consumir ciertas vitaminas, proteínas y minerales en cantidades científicamente estudiadas  beneficia la resolución de enfermedades y padecimientos muy comunes hoy. Por ejemplo, la vitamina A protege nuestra piel y el hígado, la Vitamina B2 nos da energía, regenera tejidos y disminuye el cansancio físico, la Colina evita que las grasas se acumulen en el cuerpo, la vitamina C es útil para la cicatrización de heridas y protege a la célula de las agresiones del medio ambiente externo.

Cuando consumimos suplementos y complementos alimenticios el cuerpo recibe las herramientas que necesita para mantener la energía vital que le corresponde. Y con esa fortaleza, no somos tan susceptibles a enfermedades que en muchas ocasiones resultan fatales. El cuerpo sabe cómo mantenerse sano; desde la perfección de su diseño solo necesita una nutrición inteligente.

Me gustaría resaltar que con los complementos alimenticios:

  • Ayudamos a compensar el exceso de alimentos refinados (que producen niveles de azúcar muy elevados en sangre) con productos para mejorar la sensibilidad a la insulina como: aceite omega-3, vitamina D, zinc, magnesio, cromo y proteínas.
  • Mejoramos el ratio de grasas omega-6:omega-3 mediante la suplementación con grasas omega-3.
  • Aumentamos la ingesta de gliconutrientes como vitaminas y minerales que evitan el estrés oxidativo (envejecimiento), mejoramos todas las funciones enzimáticas (reacciones químicas) del cuerpo y reducimos los procesos inflamatorios.
  • Adecuamos la proporción de gliconutrientes ofreciendo una gama de proteínas y aminoácidos de alto valor biológico, lo que mejora el control del azúcar, aumenta la producción de calor (importante para disminuir la grasa corporal) y refuerza los tejidos corporales.

 

Los organismos modificados genéticamente (OMG) en la industria alimentaria actual

Se estima que más del 80 % de los alimentos procesados ahora contienen organismos modificados genéticamente. La rapidez con la que estos alimentos han invadido nuestros supermercados es poco menos que preocupante. Por ejemplo, Roundup Ready OMG remolachas azucareras de Monsanto se introdujo por primera vez al mercado en 2008. En la actualidad, al menos el 95 % de las remolachas cultivadas en los Estados Unidos son GMO con más del 50 % del azúcar blanco procedente de remolacha OMG.

La mayoría de los países del mundo optan por informar en sus etiquetas de todos los ingredientes con los que se ha elaborado un producto. Sin embargo, en EE.UU. todavía no se requiere ninguna información para advertir a los consumidores del acecho OMG. Desconocemos los efectos a largo plazo que producen los OMG en el ser humano. Sería recomendable  que los padres se planteasen qué están comiendo sus hijos y qué opciones más saludables hay en el mercado. Creo que los alimentos procesados que contienen OMG no son realmente comida sino un experimento químico con efectos colaterales. Nuestros hijos se merecen algo mejor que ser desafortunados conejillos de indias para el sistema alimentario industrial.

 

La compra de los productores locales de confianza y la búsqueda de productos que son orgánicos o tienen la etiqueta Verificada ‘Non-GMO proyecto’ es la mejor manera de lograr este objetivo hasta que los fabricantes están finalmente obligados a revelar la verdad sobre las etiquetas de ingredientes.

Por mi experiencia personal y profesional y por los testimonios de personas que han optado por una intervención nutricional específica sé que comer mejor y con más conciencia (alimentos eco y suplementos alimenticios) puede ser una herramienta más eficaz, más económica, menos dañina y menos invasiva que la mayoría de los tratamientos médicos convencionales.

 

No necesitamos una droga para cada enfermedad porque la enfermedad sobreviene, entre otras razones, porque nuestro alimento ha dejado de ser medicinal. Cuando sabemos cómo nos afecta lo que comemos y evitamos saturar al cuerpo de sustancias nocivas para la salud vamos por el camino adecuado.

Ángel Pérez Esquerdo

Empresario Social- Asociado independiente en Mannatech

670 420 567

regeneracioncelular686@gmail.com

 

B.T:

Lee la entrevista que Buenasterapias le hizo a Ángel Pérez Esquerdo, titulada «Glicobiología, la ciencia de las glicoproteínas».

 

La enfermedad y el Agua Alcalina Ionizada

El andaluz Antonio Ortiz Ordóñez en su libro «Los colores del agua: el agua alcalina ionizada» rinde tributo  al doctor y científico iraní Batmanghelidj. Este médico expresó con meridiana claridad: “No estás enfermo, estás sediento”. La deshidratación es el primer paso hacia la enfermedad. Durante la revolución iraní,  fue encarcelado como preso político durante dos años y siete meses. En la prisión de Evin trató a más de 2000 prisioneros solo con agua.

De hecho, cuando cumplió su condena decidió quedarse allí para completar sus investigaciones sobre la relación de las enfermedades con la deshidratación de sus pacientes. Fue liberado en 1982 y se fue a vivir a EEUU.

El doctor creía firmemente que una boca seca no es el primer síntoma de la sed sino uno de sus últimos. Bebemos menos cuando envejecemos y esta situación potencia precisamente el envejecimiento prematuro. Criticaba que en las facultades de medicina se invirtieran más de 600 horas al estudio de la farmacología y prácticamente ninguna a estudiar nutrición y dietas saludables.

 

El agua alcalina ionizada nos ayuda a liberar del organismo los desechos ácidos tóxicos. Batmanghelidj explica que cuando un ser humano está deshidratado es presa fácil de la artritis, artrosis, lumbago, bulimia, cáncer, diabetes, fatiga crónica, estrés, hipertensión, sobrepeso, asma y alergias, migrañas, colitis… Afirma que el agua alcalina cura, no solo por su valor nutricional sino porque la acidez atrae a la enfermedad y el agua alcalina neutraliza el exceso de acidez de nuestro organismo.

 

Cuando no bebemos suficiente agua, explica el doctor,  el cuerpo segrega un exceso de histamina y el médico te receta antihistamínicos o bloqueadores de histamina. Con ellos, el cerebro recibe menor provisión de sangre y de nutrientes. Muchas funciones de las células cerebrales empiezan a deteriorarse. Entre ellas, el sistema de transporte de los neurotransmisores a los terminales nerviosos.

 

Según Batmanghelidj la deshidratación crónica de las células cerebrales junto a la falta de sodio y de triptófano son la causa principal del Alzheimer, Parkinson, esclerosis múltiple, depresión… Para él, las enfermedades no tienen nada que hacer en el organismo si éste se mantiene alcalinizado.

 

Los japoneses han creado ionizadores que alcalinizan el agua del grifo. Divide al agua corriente en agua alcalina (para beber y cocinar) y en agua ácida (mata las bacterias al contacto, es buena para lavar el cabello, astringente para la piel, elimina el sarro de los dientes, ideal para lavarte las manos para desinfectar frutas, verduras y de heridas menores). En Japón hay más de 30 millones de ciudadanos que tienen estos dispositivos en sus hogares.

 

¿Alimentos alcalinos?: fruta fresca, vegetales, raíces, tubérculos, nueces, legumbres, y alimentos bajos en azúcares. ¿Alimentos ácidos?: todos los que contiene azúcar (bollería), alcohol, grasas saturadas, exceso de sal, carne, queso, harinas blancas, leche…

 

Os recomiendo la lectura del libro “Los colores del agua: el agua alcalina ionizada” del andaluz Antonio Ortiz Ordónez. No tiene desperdicio.

 

Imagen de la portada del libro Los colores