Bert Hellinger

Anorexia, bulimia y maltrato en el hogar

«La persona bulímica ante el “peligro” de una alimentación afectiva negativa (padres maltratadores, agresivos o bien uno de los padres que desprecia al otro), empieza a  buscar un alimento afectivo tranquilizante y comenzará a retenerlo en su organismo. La persona anoréxica, por el contrario, evitará todo tipo de alimento que haya considerado y asociado en diferentes etapas de su vida con un mal alimento afectivo».

Entrevistamos a Luz Rodríguez, venezolana de nacimiento y residente en Bilbao. Es consteladora familiar y hablamos con ella de felicidad, de familias con aparentes destinos trágicos, de muertos y de vivos, de lo que hay detrás de los trastornos de alimentación, del amor ciego…

Luz Rodríguez

Anorexia y bulimia. Luz Rodríguez, consteladora familiar

 

B.T: ¿Quién es Luz Rodríguez? 

Simplemente SOY…sin etiquetas…sin definición. Cada día me descubro en mí misma y no sé si algún día podré definirme. Por ahora sólo SOY. Cada día cuando  abro mis ojos, doy gracias a la vida por esta nueva oportunidad  de descubrirme a mí misma. Como profesional hago exactamente lo mismo, me reencuentro a mí misma con cada cliente… que me trae algo de mí, que me enseña de mis potencialidades y la de todos los seres humanos.

Como ser humano me maravillo ante el mundo de infinitas posibilidades que se abren cada día ante nuestra vida.

 

B.T: ¿En qué momento de tu vida descubres los Órdenes del Amor y cómo te ayudó en la conquista de tu serenidad?

Cuando me enteré por primera vez de las constelaciones por boca de una amiga que ya se encontraba haciendo la formación…quise investigar por mí misma y empecé a buscar por internet y decidí asistir a un taller. Recuerdo aquel día que Carola Castillo realizaba el taller, yo personalmente no tenía claro en dónde me había metido, ni siquiera sabía qué hacía allí (Luego más adelante por palabras del mismo Bert Hellinger lo supe “El alma siempre sabe”). Recuerdo que aunque no entendía quedé muy “removida”. Aunque me había formado en diferentes disciplinas terapéuticas, nada se parecía a las constelaciones familiares.

Le rogué a Carola Castillo que me aceptara en la Formación que ya había iniciado, afortunadamente me aceptó… luego de culminar aún no integraba conscientemente los órdenes del amor… Fue un proceso paulatino que me hacía aceptar a mi familia, a mirarla sin juicio que empecé a “incluir a todos en mi corazón”, además de “empezar a ocupar mi lugar ante ellos”…

Esto me empezó a proporcionar mucha paz y sobre todo a que el amor fluyera con naturalidad hacia ellos. Me regaló energía de vida y, sobre todo, comprensión de que estamos sostenido por una fuerza superior.

 

B.T: ¿Valoras las aportaciones de otras terapias o sistemas de sanación para conquistar la salud integral? 

Todo suma y estoy a favor de todo aquello que invite a la concientización, a volvernos a buscar dentro de nosotros, debido a que el mayor problema que tenemos es la pérdida de contacto con nosotros mismos. Así que todo lo que invite a buscar dentro bienvenido. En lo que no creo es en “las curas mágicas”, todo aquello que ofrezca que es la solución y que luego de eso la persona no tiene que hacer nada más que seguir a un “maestro”.

Sintonizo con los principios sistémicos de Bert Hellinger, porque fortalece la unión familiar… el amor a los padres y comprender las leyes para el buen funcionamiento de todo sistema familiar.

La Genealogía me parece fascinante, porque allí se encuentra la llave de nuestra sanación…reencontrándonos con nuestra historia familiar nos conocemos a profundidad y comprendemos nuestras propias experiencias de vida. Admiro el trabajo de la  Logoterapia de Vicktor Frankl, porque estoy de acuerdo de que todo ser humano consigue la paz y el bienestar cuando logra darle un significado a su existencia.

Procuro vivir de acuerdo con los principios de la Terapia Gestalt de Fritz Perls, porque nos invitan a vivir en el presente  a contactar con la experiencia y a actuar espontáneamente estableciendo un contacto real, como base para vivir conscientemente. Además también me gusta el trabajo de Alexander Lowen y su enfoque con la energía del cuerpo como base de la espiritualidad.

Y por supuesto la integración de la sombra y el trabajo con arquetipos de Carl Jung, porque es más fácil llegar al inconsciente sin que oponga resistencia a través de símbolos y sólo a través de la integración de aquellos aspectos inconsciente que no nos gusten de nosotros mismos, estaremos más integrados y con menos neurosis.

 

B.T: ¿Has conocido a Hellinger personalmente? 

Sí, luego de terminar de formarme en constelación familiar quise profundizar más en el tema  me inscribí en un curso de Bert Hellinger para ver su trabajo directamente, la experiencia fue realmente maravillosa porque me encontré con un enfoque sumamente profundo, con él comprendí que las constelaciones familiares más que una técnica terapéutica… es un estilo de vida.

Sentí a Bert Hellinger como un gran ser humano humilde y enérgico, que entrega todo lo que tiene sin expectativas… cuando asistes a uno de sus seminarios observas que se entrega a una fuerza superior y que se pone al servicio de ésta y allí radica su maestría. Me inspira respeto y un profundo y sincero agradecimiento, porque gracias a sus observaciones me vida cambió para siempre.

 

B.T: ¿Cuál crees que es el mensaje más revolucionario de Bert Hellinger para el ser humano?

La verdad es que todo los aportes de Bert Hellinger son maravillosos y lo más hermoso es que como la vida misma, cada día va profundizando a niveles insospechados por las experiencias de su trabajo, entonces no te puedo decir cuál crea que es el más revolucionario. Lo que sí te puede decir es cuáles han tenido más influencia en mi vida y en las personas que he tratado.

Por un lado la observación de los Órdenes del Amor, porque nos hace ver que siempre reina el amor en toda familia, aún en el conflicto. Lo que sucede es que no se respeta el “Orden” que rige a todo sistema y es por ello que se produce la enfermedad, las crisis y los conflictos.

Además  el respeto por nuestros padres y la relación con nuestra conexión con la vida, es decir que mientras más rechacemos a nuestros padres más desconectado de la vida y todo lo que ella implica (salud, dinero, éxito, familia, pareja, profesión, etc.).

Y sobre todo que la constelación más que sanar, nos muestra un movimiento  y que la persona poco a poco reúne fuerza para seguir ese movimiento de vida, es realmente un enfoque maravilloso.

 

B.T: ¿Crees que para ser un buen constelador es necesario ser psicólogo?

Empecemos que para mí no existe “ni bueno ni malo”, en función a ello te digo que he conocido maravillosos consteladores que no son psicólogos. Que es mucho más fácil para alguien que no ha sido “reglado” con una serie de teorías el abrirse al campo de lo fenomenológico como lo son las constelaciones familiares. Eso no quiere decir que un psicólogo no puede abrirse a los principios sistémicos… sólo que el camino que tiene que recorrer está lleno de obstáculos porque pertenece a un gremio que de cierta manera lo condiciona.

 

B.T: ¿Se puede ser feliz sin estar en paz con tu familia de origen? Hay familias que parecen tener un destino trágico, como una especie de maldición que los conduce siempre al dolor. En uno de tus vídeos afirmas: “Los muertos y los vivos forman una unidad… La familia tiene memoria. Lo que de ella sale a la luz es un regalo para nosotros… lo que hace que en una familia se repitan los destinos son el amor ciego, el odio y la exclusión”.

Explícanos estas frases…

Vale, vamos por frases.

Jamás se puede ser feliz sin estar en paz con nuestro sistema familiar, mientras más resentimiento y más juicio haya más fracaso y vacío percibiremos en nuestra vida.

Los muertos y los vivos forman una unidad… Un hijo que nace luego de un aborto, más adelante se sentirá culpable para llevar una vida plena, porque inconscientemente se mantiene “observando” a ese hermano muerto, por lo tanto imitará su destino, con accidentes, enfermedades y fracasos…  Está tan vinculado al hermano que no se considera merecedor de la vida que no hermano no tuvo la oportunidad de experimentar.

La familia tiene memoria… es bien conocido en los trabajos de Carl Jung sobre el inconsciente colectivo. Toda familia es un colectivo en donde se aloja todo acontecimiento que ha ocurrido de manera inconsciente que ejercen influencia sobre cada uno de sus miembros. Sobre todo en casos de tragedias o de duelos no cerrados.

Por ejemplo he tenido un caso de una chica que atendí que no podía quedar embarazada, no existía ninguna causa médica, estaba cansada de médicos, me vio por la web y decidió hacer una constelación. Cuando levantamos su sistema se observa una serie de mujeres de varias generaciones de ancestros de raza indígena abortando los hijos productos de violaciones. Cuando  la chica observo esto con cierta incredulidad pero con gran movimiento de energía emocional que no podía contener “no paraba de llorar”, no supe nada de ella hasta luego de 8 meses  que me escribió que estaba felizmente embarazada.(Sin ningún tratamiento adicional).

Lo que de la familia sale a la luz es un regalo para nosotros… Todo lo que nos toca trabajar para vivir en armonía familiar, implica un reto para usar nuestro poder resiliente y renacer como el ave fénix de nuestras cenizas. Eso te lo ejemplifico con mi propia vida, gracias a la familia que tengo, gracias a mis padres, a sus exigencias, soy lo que soy. Entonces lo que me han dado, incluyendo los momentos difíciles, han logrado despertar la semilla de mi propia transformación. Gracias a lo que he vivido puedo ser empática con mis clientes porque cuando traen algo… normalmente ya lo he experimentado en mi propia vida. La familia desde mi punto de vista es un árbol y nosotros somos el fruto que lleva en su interior todas las potencialidades del árbol…

Lo que hace que en una familia se repitan los destinos son el amor ciego, el odio y la exclusión… por lo tanto es necesario realizar nuestro árbol genealógico para hacer consciente todas aquellas situaciones que han sido olvidadas o dejadas de lado.

 

LOS TRASTORNOS DE ALIMENTACIÓN: anorexia, bulimia nerviosa y bulimia

 

B.T: Hay muchos trastornos de alimentación y van en aumento en sociedades cultural y geográficamente hablando muy dispares: anorexia, bulimia, ortorexia, vigorexia, potomanía, permarexia… ¿Por qué esta incapacidad para relacionarnos adecuadamente con el hecho de alimentarnos y nutrirnos?

A medida que pasa el tiempo el ser humano aunque posee más medios para comunicarse y expresarse, se aísla más y lo que peor se aísla de sí mismo…con una realidad totalmente virtual y es allí en donde se busca llenar el vacío existencial con lo que encontramos del exterior y que mejor que con la apariencia… Tratamos de cubrir con nuestras actitudes y nuestro cuerpo lo que nuestra alma y nuestro ser gritan. Es decir que existe  carencia de alimento afectivo y es de allí de donde derivan la mayoría de los problemas de alimentación.

 

B.T: ¿Qué conflictos se esconden detrás de la anorexia, la bulimia nerviosa y la bulimia?

Desde el área sistémica es difícil generalizar porque cada caso tiene sus propias particularidades, sólo te puedo hablar de lo que he visto en la práctica con algunos casos.

Tanto en la bulimia como en la anorexia prima un sentimiento de inseguridad, lo que lo diferencia es la actitud que se asume con los alimentos, en la Anorexia normalmente hay una actitud más Ying (Femenina- Huida-Renuncia) y en bulimia una actitud más Yang (Masculina-Agresión-Retención).

A lo largo de la vida las personas van recibiendo cierto tipo de alimentación afectiva, alguna comprenden que es positiva y otra es negativa…Por ejemplo, a un niño que se le muestra afecto tiene una alimentación positiva. Cuando el niño es maltratado y criticado tiene una alimentación afectiva negativa, inclusive cuando se excluye a uno de los padres o hay un duelo no resuelto en el sistema.

La persona bulímica ante el “peligro” de una alimentación afectiva negativa (padres maltratadores, agresivos o bien uno de los padres que desprecia al otro), el niño empezará a  buscar un alimento afectivo tranquilizante y empezará a retenerlo en su organismo. Cada vez que se vea en peligro se detonará su programa de defensa… devorando todo lo que encuentre a su paso. En su incapacidad para mostrar su agresividad… se agrede a sí mismo.

La persona anoréxica por el contrario, evitará todo tipo de alimento que haya considerado y asociado en diferentes etapas de su vida con un mal alimento afectivo.

 

Veamos un caso vivido de una  hija anoréxica…

 

caso1

 

Madre que acude a consulta porque su hija es anoréxica desde que tiene 12 años. La fecha de Nacimiento de la hija es el 15/02/1972. Cuando levantamos la constelación se muestra que la madre mantiene la mirada hacia su propia madre, la cuál murió en un incendio cuando ella tenía 12 años de edad, un día 15 de febrero. A lo largo de su vida la madre ha tenido una serie de abortos todos muertos por subida de tensión, en la cual los niños eran carbonizados por la subida de tensión en el vientre materno… En el último embarazo eran dos gemela la primera nace bien a los 7 meses y la segunda  la sacan carbonizada.

Cuando trabajo con la madre me dice que ella no pudo estar más presente para su hija anoréxica desde que nació porque cuando sacaron a la segunda hija ella vio como salió la cabeza carbonizada como muchas veces soñaba que sucedió con su madre.

En la constelación se observaba cómo la hija se mantenía buscando a los hermanos muertos, queriendo seguir el destino de ellos, dejando de alimentarse “buscaba la muerte” para que la madre la viera como veía a su propia madre muerta. Aquí más que juicio se observa las profundas lealtades y “el amor ciego” de los hijos por sus padres. Observamos también  como la madre sólo tiene ojos para la propia madre… y la hija para su propia hermana gemela muerta.

Un caso vivido  de una chica bulímica con 16 años

 

Un caso vivido de una

Un caso vivido de una chica bulímica

 

La madre viene a consulta con un discurso que solo ella está para su hija, que ella vive para su hija… mientras su padre es un degenerado que “deja a su hija” para irse con otra.  Aunque el padre ha querido siempre ver a su hija, la madre no se lo permite porque no aceptará que lleve a su hija con “esa otra mujer”. La hija, una adolescente de 16 años, devora los dulces y luego vomita…

Cuando vemos la constelación, podemos observar cómo “la comida” está adherida a la hija que padece de bulimia… y también se puede observar a la madre que impide el paso al padre.

¿Cómo pueden sanarse?

La mayoría de nuestros problemas derivan de problemas afectivos de la infancia o bien de duelos abiertos transgeneracionalmente. En consecuencia si se sana la relación con los padres o bien se revisa en el árbol genealógico los duelos abiertos, las fechas de nacimiento, los nombres, etc. para observar las historias que se repiten en el sistema familiar. Además siguiendo los principios sistémicos de Bert Hellinger, los Órdenes del amor:

  • Tomando conciencia que todos pertenecen a nuestra familia (tantos vivos como muertos)
  • Ocupando nuestro lugar dentro del sistema familiar
  • Tomando toda la vida que nuestros padres nos han dado, comprendiendo que ellos son los grandes
  • Fluyendo con la vida y respetando el destino de todos los que pertenecen al sistema… honrando profundamente desde nuestro corazón.

 

Entrevista relacionada: 

Título: «Secretos de familia, órdenes del amor y constelaciones familiares«. Entrevistado: Luis Juárez Castillo, psicólogo y constelador familiar.

Extracto:

Según las constelaciones familiares, cuando tu bisabuelo, tu abuela o tus tíos han vivido los desastres de una guerra es probable que en tu vida o en la de algún familiar cercano, haya dificultad para generar energía económica, sensación de no merecimiento, incapacidad para mantener relaciones de pareja estables, etc. Luis Juárez  nos explica quién es Bert Hellinger (creador de las Constelaciones Familiares), qué es una constelación familiar y cómo funciona. Hablará de las repercusiones de la guerra en los descendientes de una familia y de lo poco saludables que son los secretos familiares.  

 

Transgeneracional: ¿para qué heredamos traumas de nuestros antepasados?

¡Estamos hechos de mil otros! Desconoces tu historia familiar y esa falta de información produce dolor, enfermedad y desorden en tu cotidiano. ¿Podrías aceptar, por ejemplo, que has heredado un drama vivido por tu abuelo? ¿O que estás reparando a tu bisabuela, que fue obligada a a casarse con alguien que no quería y a darle muchos hijos y que ese es el origen de que tú no los tengas a pesar de estar sana y desearlo? Pablo Merino habla hoy del Transgeneracional para darte pistas sobre los vínculos que estableces con tu clan familiar y cómo afectan a tu vida y a la de tus descendientes.

El Transgeneracional desde la Bioneuroemoción: una visión cuántica

 

“Estamos hechos de mil otros. La ilusión es el yo que pretende ser uno.” (Jean-Bertrand Pontalis)

Últimamente parece que empieza a cobrar fuerza el tema del transgeneracional. Suscita cada vez más interés en una mayor cantidad y variedad de personas. Posiblemente se deba, en parte al menos, al signo de los tiempos que estamos viviendo aunque, por otro lado, es interesante destacar el hecho de la aparición de diversos estudios científicos en los últimos años que vienen a dar validez a este tema cuyos orígenes se remontan a principios del siglo pasado. Sigmund Freud, descubridor del inconsciente personal, ya en los inicios del psicoanálisis afirmaba que la vida psíquica de cualquier individuo se sostenía en la relación de éste con su familia, en especial con los padres. Posteriormente Jung fue más allá y defendió la existencia del que llamó inconsciente colectivo. Él mismo estudió a fondo su propio árbol genealógico. Más centrados en el estudio del árbol y del inconsciente familiar destacar a autores como Anne Ancelin Schützenberger, Maria Torok, Didier Dumas, Virginia Satir, Milton Erickson, Bert Hellinger y sus constelaciones familiares y Alejandro Jodorowsky, creador del concepto de psicogenealogía.

Resulta curioso constatar que a lo largo de la vida desde muy pequeños aprendemos la historia de nuestro país y de nuestra cultura y sin embargo no prestemos ninguna atención a nuestra historia familiar.

Han sido muchos años de relegar el estudio del árbol genealógico al ámbito de lo marginal, lo pseudo-científico, lo esotérico incluso, a pesar de haber sido estudiado y aplicado en universidades el siglo pasado gracias a A. Schützenberger y Maria Torok o Nicolas Abraham, entre otros. El tema es que se acepta y se sabe, por razones bien visibles, que se hereda el color de los ojos, de la piel o la forma de la nariz, incluso el carácter testarudo o reservado. Pero,

¿qué pasa cuando le dices a una persona que ha heredado un drama vivido por su abuelo? ¿O que ese vitiligo (enfermedad autoinmune que produce manchas blancas en la piel) que acaba de salirte en el pubis tiene su origen en la violación que sufrió tu abuela cuando tenía tu edad y con la que tienes relación por fechas? ¿O que estás reparando a la bisabuela que fue obligada a a casarse con alguien que no quería y a darle muchos hijos y esa es la causa de que no los tengas a pesar de estar sana y quererlos tener?

 

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Historias y casos clínicos hay cientos de miles. Pero a pesar de los espectaculares resultados obtenidos a nivel terapeútico durante todos estos años no es hasta ahora, una vez refrendado por la ciencia más vanguardista, que se le empieza a dar el lugar que se merece. El propio Jodorowsky dice que “si el psicoanálisis fue la gran revolución del siglo XX, la psicogenealogía está destinada a serlo en este siglo XXI”.

Cada uno de nosotros llevamos la información de nuestros ancestros, hasta tres o cuatro generaciones, en nuestras vidas. Esta información se manifiesta de múltiples maneras: desde la más física -como el color de los ojos- que se encuentra codificada en la parte más estática de nuestro ADN, hasta la repetición de ciertas vivencias o patrones de conducta, que nosotros llamamos programas y que pueden condicionar y limitar nuestras vidas de formas insospechadas por la persona.

Esa otra información, esos programas, también se hallan codificados en la parte dinámica de nuestro ADN, como explicaré después al referirme a la epigenética conductual. También se heredan programas positivos pero estos no son motivo de consulta, lógicamente.

Un aspecto fundamental a tener en cuenta al abordar nuestro árbol es la finalidad de esas repeticiones o por qué un drama familiar no resuelto por una o varias personas del clan durante sus vidas, ha de pasar a sus descendientes – con frecuencia a algún nieto – en forma de problemas de relaciones, económicos o una enfermedad. Para entender esto yo imagino al árbol como un ente vivo, con sus propias inclinaciones y, sobre todo, buscando siempre la supervivencia o el desarrollarse lo más sano posible, seguir creciendo.

De aquí que se repitan estos dramas que no se pudieron solucionar en su momento o incluso se callaron, los famosos secretos familiares, a la espera de que algún miembro del clan mediante una comprensión profunda y una toma de conciencia venga a liberar a sus ancestros pero, sobre todo, a sí mismo y a sus descendientes.

Explicar cómo funciona una dinámica transgeneracional, los conceptos, los distintos “síndromes” o formas de entender cómo se manifiesta y qué busca el inconsciente familiar al expresarse en nuestras vidas da para escribir diversos libros. Aquí me centraré en exponer brevemente la visión cuántica de la lectura del árbol que es la aportación de Enric Corbera y la Bioneuroemoción a este campo.

Una mente cuántica es la que entiende que todo lo que pasa en su vida lo está atrayendo, que todo lo que observa está hablando de uno mismo. No ve la separación entre personas o situaciones, todo está íntimamente relacionado. La física cuántica nos demuestra que todo está unido a través de lo que se llama el campo o la matriz. Para una mentalidad holística “el otro no existe”, lo que quiere decir que tu relación con el otro está hablando de ti mismo. Es el “efecto espejo” o la proyección que hacemos en los demás de nuestros propios miedos, problemas y también nuestras virtudes.

Toda la información de tu árbol se encuentra dentro de ti. Dennis Gabor recibió el nobel de física en el año 1971 por su descubrimiento del holograma que viene a decir que el todo contiene la información de cada una  de sus partes y que, a su vez, cada una de estas partes contiene la información del todo. Esto se vio reflejado en un experimento en el que mediante un juego de láseres reflejándose por último en la partícula más pequeña de una pantalla holográfica, ésta mostraba una imagen tridimensional completa de la imagen de la pantalla. La prueba está en nuestro propio organismo. Una sola célula de nuestro cuerpo posee toda la información necesaria para clonar otro cuerpo exactamente idéntico. En tu inconsciente se guarda toda la información del clan, aunque sólo se manifieste una parte. Esto es algo que comprobamos mediante la hipnosis y gracias a la cual podemos recuperar información que la persona no recuerda conscientemente porque era muy pequeña, apenas acababa de nacer o porque el recuerdo es de la vivencia de un antepasado. De esta forma constatamos en el transgeneracional el concepto del holograma.

Como decía antes una mente cuántica sabe que todo está relacionado, todo está unido por medio de la matriz. Además en el momento que interactúas con otra persona intercambias tu información con ella. Quedáis entrelazados. El físico danés Niels Bohr descubrió que dos partículas subatómicas, electrones o fotones,  cuando entran en contacto siguen influenciándose mutua e instantáneamente a través de cualquier distancia y para siempre. Se llama entrelazamiento cuántico. Esta una de las características principales de la mecánica cuántica, el efecto de la no localidad. Más adelante, Rosenbaum y Ghosh, demostraron que este comportamiento se daba también en partículas más grandes como las moléculas (que surgen de combinar diversos átomos).

 

 

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¿Y de qué estamos hechos nosotros? De partículas: átomos, moléculas. Se hizo un experimento en la Universidad Hebrea de Jerusalén en el que se demostró que se puede transportar información al pasado. Lo interesante ha sido comprobar que el entrelazamiento funciona también a través del tiempo. No es necesario que las partículas existan a la vez, que compartan el mismo momento. Se puede entrelazar una partícula en el presente con otra que existió en el pasado. Esto es lo que aplicamos en consulta cuando “viajamos” al pasado de la persona por medio de su inconsciente para cambiar la información allí almacenada por otra nueva. Ese cambio de información lo hacemos mediante la emoción.

Por otro lado, la rama de la ciencia llamada epigenética conductual sostiene que las experiencias traumáticas pasadas de las personas, o de sus antepasados recientes, no desaparecen sino que se adhieren a ellas, bajo la forma de un residuo molecular, un radical metilo, que se aferra al ADN  y actúa de interruptor del gen. Es decir, que los aspectos psicológicos y del comportamiento de una persona pueden ser legados a sus descendientes. Neurobiólogos y genetistas llevan investigando desde los años 80 en la Universidad de McGill en Canadá. Primero demostraron este funcionamiento en diversos experimentos con ratas y ya en los últimos quince años han publicado diversos estudios que demuestran este comportamiento también en personas.

Demostraron, por ejemplo, en un estudio con cerebros muertos de personas suicidas el exceso de este radical metilo en su ADN y, si estos habían sido abusados de niños, la metilación era aún mayor. Otro estudio mostraba además cómo esa metilación era siempre mayor en los niños criados en un orfanato ruso que los criados por sus padres biológicos.

Esto viene a dar la base teórico-física de lo que hace décadas se viene comprobando con al análisis del árbol. Esa metilación del ADN vendría a ser el almacén orgánico donde se guardan esas vivencias traumáticas que heredamos de nuestros antepasados. Y, como no podía ser de otra manera, semejantes descubrimientos han llamado la atención de las grandes farmacéuticas que llevan años intentando elaborar fármacos para borrar esa información. ¿Usted tomaría un fármaco que borrase una información concreta de un antepasado suyo? La respuesta es clara para mí. No. Lo que estas compañías, en su afán por generar ingresos, obvian es que precisamente el heredar esta información tiene la finalidad de aprender.

Como decía antes, se trata de hacer un acto de conciencia que libere a la persona y a sus descendientes. Si hay borrado no hay toma de conciencia y no hay aprendizaje ni evolución. Y quién sabe si esa información acabaría mutando de cualquier otra forma y heredándose igualmente. Estoy convencido que la naturaleza busca siempre la manera de expresarse, no podemos borrar la información sin que haya una consecuencia o una mutación de ésta.

Aquí he intentado resumir muy brevemente esta nueva manera de leer y acercarse al estudio del árbol genealógico y algunos, no todos, de los últimos descubrimientos científicos más relevantes de los últimos años. Me dejo en el tintero al biólogo Rupert Sheldrake con su teoría de los campos morfogenéticos y la resonancia mórfica, al también biólogo Dr. Bruce H. Lipton y alguno más. Todas estas investigaciones solamente vienen a dar una base teórica a algo ya demostrado empíricamente por multitud de profesionales en las últimas décadas del siglo pasado y los inicios de éste. Y ya sabemos que el concepto de que algo sea científico asciende automáticamente al cajón de las propuestas razonables por la gran mayoría de personas que de otra forma seguiría considerando esta investigación de la psique humana como algo cuando menos desdeñable.

Por último me gustaría cerrar este artículo haciendo hincapié en algo que resultará obvio a muchos lectores pero que aun así quisiera remarcar. El transgeneracional, así como la Bioneuroemoción en su conjunto, es una herramienta increíblemente poderosa y muy completa para encontrar respuestas a muchas de las situaciones que vivimos y no alcanzamos a comprender, pero tampoco es la panacea. Siempre habrá situaciones cuyo origen puede estar en otros lugares y se haga necesario ampliar aún más la mirada. La clave es seguir aprendiendo. Esto está en constante evolución. Como la vida misma.

Pablo Merino Marbán

Acompañante en Bioneuroemoción (CP1, CP2, CP3 y CP5)
Socio titular de la Asoc. Española de Bioneuroemoción
Máster en Hipnosis Erikssoniana
Theta Healing

La Anorexia y la bulimia nacen de una «alimentación afectiva» negativa

«La anorexia y la bulimia guardan estrecha relación con la alimentación afectiva que hemos ido recibiendo a lo largo de la vida. Si sentimos que esta alimentación ha sido negativa, pueden aparecer trastornos de alimentación: anorexia y bulimia. La persona bulímica ante el “peligro” de una alimentación afectiva negativa (padres maltratadores, agresivos o bien uno de los padres que desprecia al otro), empieza a  buscar un alimento afectivo tranquilizante y comenzará a retenerlo en su organismo. La persona anoréxica por el contrario, evitará todo tipo de alimento que haya considerado y asociado en diferentes etapas de su vida con un mal alimento afectivo».

Entrevistamos a Luz Rodríguez, venezolana de nacimiento y residente en Bilbao. Es consteladora familiar y hablamos con ella de felicidad, de familias con aparentes destinos trágicos, de muertos y de vivos, de lo que hay detrás de los trastornos de alimentación, del amor ciego…

 

B.T: ¿Quién es Luz Rodríguez? 

Simplemente SOY…sin etiquetas…sin definición. Cada día me descubro en mí misma y no sé si algún día podré definirme. Por ahora sólo SOY.

Cada día cuando  abro mis ojos, doy gracias a la vida por esta nueva oportunidad  de descubrirme a mí misma. Como profesional hago exactamente lo mismo, me re encuentro a mí misma con cada cliente… que me trae algo de mí, que me enseña de mis potencialidades y la de todos los seres humanos.

Como ser humano me maravillo ante el mundo de infinitas posibilidades que se abren cada día ante nuestra vida.

 

B.T: ¿En qué momento de tu vida descubres Los Órdenes del Amor y cómo te ayudó en la conquista de tu serenidad?

Cuando me enteré por primera vez de las constelaciones por boca de una amiga que ya se encontraba haciendo la formación…quise investigar por mí misma y empecé a buscar por internet y decidí asistir a un taller. Recuerdo aquel día que Carola Castillo realizaba el taller, yo personalmente no tenía claro en donde me había metido, ni siquiera sabía qué hacía allí (Luego más adelante por palabras del mismo Bert Hellinger lo supe “El alma siempre sabe”). Recuerdo que aunque no entendía quedé muy “removida”. Aunque me había formado en diferentes disciplinas terapéuticas, nada se parecía a las constelaciones familiares.

Le rogué a Carola Castillo que me aceptara en la Formación que ya había iniciado, afortunadamente me aceptó… luego de culminar aún no integraba conscientemente los órdenes del amor… Fue un proceso paulatino que me hacía aceptar a mi familia, a mirarla sin juicio que empecé a “incluir a todos en mi corazón”, además de “empezar a ocupar mi lugar ante ellos”… Esto me empezó a proporcionar mucha paz y sobre todo a que el amor fluyera con naturaleza hacia ellos. Me regaló energía de vida y, sobre todo, comprensión de que estamos sostenido por una fuerza superior.

 

B.T:¿Valoras las aportaciones de otras terapias o sistemas de sanación para conquistar la salud integral? 

Todo suma y estoy a favor de todo aquello que invite a la concientización, a volvernos a buscar dentro de nosotros, debido a que el mayor problema que tenemos es la pérdida de contacto con nosotros mismos. Así que todo lo que invite a buscar dentro bienvenido.

En lo que no creo es en “las curas mágicas”, todo aquello que ofrezca que es la solución y que luego de eso la persona no tiene que hacer nada más que seguir a un “maestro”.

Sintonizo con los principios sistémicos de Bert Hellinger, porque fortalece la unión familiar… el amor a los padres y comprender las leyes para el buen funcionamiento de todo sistema familiar.

La Genealogía me parece fascinante, porque allí se encuentra la llave de nuestra sanación…reencontrándonos con nuestra historia familiar nos conocemos a profundidad y comprendemos nuestras propias experiencias de vida.

Admiro el trabajo de la  Logoterapia de Vicktor Frankl, porque estoy de acuerdo de que todo ser humano consigue la paz y el bienestar, cuando logra darle un significado a su existencia.

Procuro vivir de acuerdo con los principios de la Terapia Gestalt de Fritz Perls, porque nos invitan a vivir en el presente  a contactar con la experiencia y a actuar espontáneamente estableciendo un contacto real, como base para vivir conscientemente.

Además también me gusta el trabajo de Alexander Lowen y su enfoque con la energía del cuerpo como base de la espiritualidad.

El trabajo del árbol genealógico y el respectivo estudio de las dinámicas familiares.

Y por supuesto la integración de la sombra y el trabajo con arquetipos de Carl Jung, porque es más fácil llegar al inconsciente sin que oponga resistencia a través de símbolos y sólo a través de la integración de aquellos aspectos inconsciente que no nos gusten de nosotros mismos, estaremos más integrados y con menos neurosis.

 

B.T: ¿Has conocido a Hellinger personalmente? En caso afirmativo, ¿cómo lo sentiste?

Sí, luego de terminar de formarme en constelación familiar quise profundizar más en el tema  me inscribí en un curso de Bert Hellinger para ver su trabajo directamente, la experiencia fue realmente maravillosa porque me encontré con un enfoque sumamente profundo, con él comprendí que las constelaciones familiares más que una técnica terapéutica… es un estilo de vida.

Sentí a Bert Hellinger, como un gran ser humano con una humildad y energía que entrega todo lo que tiene sin expectativas… cuando asistes a uno de sus seminarios observas que se entrega a una fuerza superior y que se pone al servicio de esta y allí radica su maestría.

Me inspira respeto y un profundo y sincero agradecimiento, porque gracias a sus observaciones me vida cambió para siempre.

 

B.T: ¿Cuál crees que es el mensaje más revolucionario de Bert Hellinger para el ser humano?

La verdad es que todo los aportes de Bert Hellinger son maravillosos y lo más hermoso es que como la vida misma, cada día va profundizando a niveles insospechados por las experiencias de su trabajo, entonces no te puedo decir cuál crea que es el más revolucionario. Lo que si te puede decir es cuáles han tenido más influencia en mi vida y en las personas que he tratado.

Por un lado la observación de los Órdenes del Amor, porque nos hace ver que siempre reina el amor en toda familia, aún en el conflicto. Lo que sucede es que no se respeta el “Orden” que rige a todo sistema y es por ello que se produce la enfermedad, las crisis y los conflictos.

Además  el respeto por nuestros padres y la relación con nuestra conexión con la vida, es decir que mientras más rechacemos a nuestros padres más desconectado de la vida y todo lo que ella implica (salud, dinero, éxito, familia, pareja, profesión, etc)

Y sobre todo que la constelación más que sanar, nos muestra un movimiento  y que la persona poco a poco reúne fuerza para seguir ese movimiento de vida, es realmente un enfoque maravilloso.

 

B.T: ¿Crees que para ser un buen constelador es necesario ser psicólogo?

Empecemos que para mí no existe “ni bueno ni malo”, en función a ello te digo que he conocido maravillosos consteladores que no son psicólogos. Que es mucho más fácil para alguien que no ha sido “reglado” con una serie de teorías el abrirse al campo de lo fenomenológico como lo son las constelaciones familiares. Eso no quiere decir que un psicólogo no puede abrirse a los principios sistémicos…sólo que el camino que tiene que recorrer está lleno de obstáculos porque pertenece a un gremio que de cierta manera lo condiciona.

 

B.T: ¿Se puede ser feliz sin estar en paz con tu familia de origen? Hay familias que parecen tener un destino trágico, como una especie de maldición que los conduce siempre al dolor. En uno de tus vídeos, vemos estas afirmaciones: “Los muertos y los vivos forman una unidad…La familia tiene memoria. Lo que de ella sale a la luz es un regalo para nosotros… lo que hace que en una familia se repitan los destinos son el amor ciego, el odio y la exclusión”.

Explícanos estas frases para que todos, los iniciados y los que aún no conocen las constelaciones, puedan entenderlo.

Vale vamos por frases…

Jamás se puede ser feliz sin estar en paz con nuestro sistema familiar, mientras más resentimiento, más juicio…más fracaso y vacío percibiremos en nuestra vida.

Los muertos y los vivos forman una unidad… Un hijo que nace luego de un aborto, más adelante se sentirá culpable para llevar una vida plena, porque inconscientemente se mantiene “observando” a ese hermano muerto, por lo tanto imitará su destino, con accidentes, enfermedades y fracasos…  Está tan vinculado al hermano que no se considera merecedor de la vida que no hermano no tuvo la oportunidad de experimentar.

La familia tiene memoria… es bien conocido en los trabajos de Carl Jung sobre el inconsciente colectivo. Toda familia es un colectivo en donde se aloja todo acontecimiento que ha ocurrido de manera inconsciente que ejercen influencia sobre cada uno de sus miembros. Sobre todo en casos de tragedias o de duelos no cerrados. Por ejemplo he tenido un caso de una chica que atendí que no podía quedar embarazada, no existía ninguna causa médica, estaba cansada de médicos, me vio por la web y decidió hacer una constelación. Cuando levantamos su sistema se observa una serie de mujeres de varias generaciones de ancestros de raza indígena abortando los hijos productos de violaciones. Cuando  la chica observo esto con cierta incredulidad pero con gran movimiento de energía emocional que no podía contener “no paraba de llorar”, no supe nada de ella hasta luego de 8 meses  que me escribió que estaba felizmente embarazada.(Sin ningún tratamiento adicional).

Lo que de ella sale a la luz es un regalo para nosotros… Todo lo que nos toca trabajar para vivir en armonía familiar, implica un reto para usar nuestro poder resiliente y renacer como el ave fénix de nuestras cenizas. Eso te lo ejemplifico con mi propia vida, gracias a la familia que tengo… gracias a mis padres, a sus exigencias, soy lo que soy. Entonces lo que me han dado, incluyendo los momentos difíciles, han logrado despertar la semilla de mi propia transformación. Gracias a lo que he vivido puedo ser empática con mis clientes porque cuando traen algo… normalmente ya lo he experimentado en mi propia vida. La familia desde mi punto de vista es un árbol y nosotros somos el fruto que lleva en su interior todas las potencialidades del árbol…

Lo que hace que en una familia se repitan los destinos son el amor ciego, el odio y la exclusión… por lo tanto es necesario realizar nuestro árbol genealógico para hacer consciente todas aquellas situaciones que han sido olvidadas o dejadas de lado.

LOS TRASTORNOS DE ALIMENTACIÓN: anorexia, bulimia nerviosa y bulimia

 

B.T: En las redes podemos encontrar hasta diez trastornos de alimentación que van en aumento en sociedades cultural y geográficamente hablando muy dispares. Las más frecuentes son la anorexia, la bulimia nerviosa y la bulimia. Pero también se habla de la ortorexia, la vigorexia, la potomanía, la permarexia, la pregorexia, la drunkorexia… En una mirada general, ¿Qué nos está queriendo decir esta incapacidad para relacionarnos adecuadamente con el hecho de alimentarnos y nutrirnos?

A medida que pasa el tiempo el ser humano aunque posee más medios para comunicarse y expresarse, se aísla más y lo que peor se aísla de sí mismo…con una realidad totalmente virtual y es allí en donde se busca llenar el vacío existencial con lo que encontramos del exterior y que mejor que con la apariencia… Tratamos de cubrir con nuestras actitudes y nuestro cuerpo lo que nuestra alma y nuestro ser gritan. Es decir que existe  carencia de alimento afectivo y es de allí de donde derivan la mayoría de los problemas de alimentación.

 

B.T: ¿Qué conflictos se esconden detrás de la anorexia, la bulimia nerviosa y la bulimia?

Desde el área sistémica es difícil generalizar porque cada caso tiene sus propias particularidades, sólo te puedo hablar de lo que he visto en la práctica con algunos casos.

Tanto en la bulimia como en la anorexia prima un sentimiento de inseguridad, lo que lo diferencia es la actitud que se asume con los alimentos, en la Anorexia normalmente hay una actitud más Ying (Femenina- Huida-Renuncia) y en bulimia una actitud más Yang (Masculina-Agresión-Retención).

A lo largo de la vida las personas van recibiendo cierto tipo de alimentación afectiva, alguna comprenden que es positiva y otra es negativa…Por ejemplo, a un niño que se le muestra afecto tiene una alimentación positiva. Cuando el niño es maltratado y criticado tiene una alimentación afectiva negativa, inclusive cuando se excluye a uno de los padres o hay un duelo no resuelto en el sistema.

La persona bulímica ante el “peligro” de una alimentación afectiva negativa (padres maltratadores, agresivos o bien uno de los padres que desprecia al otro), el niño empezará a  buscar un alimento afectivo tranquilizante y empezará a retenerlo en su organismo. Cada vez que se vea en peligro se detonará su programa de defensa… devorando todo lo que encuentre a su paso. En su incapacidad para mostrar su agresividad… se agrede a sí mismo.

La persona anoréxica por el contrario, evitará todo tipo de alimento que haya considerado y asociado en diferentes etapas de su vida con un mal alimento afectivo.

 

Veamos un caso vivido de una  hija anoréxica…

 

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Madre que acude a consulta porque su hija es anoréxica desde que tiene 12 años. La fecha de Nacimiento de la hija es el 15/02/1972. Cuando levantamos la constelación se muestra que la madre mantiene la mirada hacia su propia madre, la cuál murió en un incendio cuando ella tenía 12 años de edad, un día 15 de febrero. A lo largo de su vida la madre ha tenido una serie de abortos todos muertos por subida de tensión, en la cual los niños eran Carbonizados por la subida de tensión en el vientre materno… En el último embarazo eran dos gemela la primera nace bien a los 7 meses y la segunda  la sacan carbonizada.

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Cuando trabajo con la madre me dice que ella no pudo estar más presente para su hija anoréxica desde que nació porque cuando sacaron a la segunda hija ella vio como salió la cabeza carbonizada como muchas veces soñaba que sucedió con su madre.

En la constelación se observaba como la hija se mantenía buscando a los hermanos muertos, queriendo seguir el destino de ellos, dejando de alimentarse “buscaba la muerte” para que la madre la viera como veía a su propia madre muerta. Aquí más que juicio se observa las profundas lealtades y “el amor ciego” de los hijos por sus padres. Observamos también  como la madre sólo tiene ojos para la propia madre… y la hija para su propia hermana gemela muerta.

 

Un caso vivido  de una chica bulímica con 16 años

 

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La madre viene a consulta con un discurso que solo ella está para su hija, que ella vive para su hija… mientras su padre es un degenerado que “deja a su hija” para irse con otra.  Aunque el padre ha querido siempre ver a su hija, la madre no se lo permite porque no aceptará que lleve a su hija con “esa otra mujer”. La hija, una adolescente de 16 años, devora los dulces y luego vomita…

Cuando vemos la constelación, podemos observar cómo “la comida” está adherida a la hija que padece de bulimia… y también se puede observar a la Madre que impide el paso al padre.

¿Cómo pueden sanarse?

La mayoría de nuestros problemas derivan de problemas afectivos de la infancia o bien de duelos abiertos transgeneracionalmente. En consecuencia si se sanan la relación con los padres o bien se revisa en el árbol genealógico los duelos abiertos, las fechas de nacimiento, los nombres, etc. Para observar las historias que se repiten en el sistema familiar. Además siguiendo los principios sistémicos de Bert Hellinger los Órdenes del amor:

  • Tomando conciencia que todos pertenecen a nuestra familia (tantos vivos como muertos)
  • Ocupando nuestro lugar dentro del sistema familiar
  • Tomando toda la vida que nuestros padres nos han dado, comprendiendo que ellos son los grandes
  • Fluyendo con la vida y respetando el destino de todos los que pertenecen al sistema…honrando profundamente desde nuestro corazón.
 B.T: Si estás siendo tratada para superar algún trastorno de alimentación o ya los has superado, agradeceríamos tu aportación en esta entrevista. ¡Gracias por compartir!

 

La humanidad de Bert Hellinger, creador de las Constelaciones Familiares

Hay quien lo juzga como una persona dura y autoritaria por sus afirmaciones.  Tiene una  irrenunciable transgresora forma de entender la vida. Bert Hellinger creó las Constelaciones Familiares, y con sus revolucionarios “Órdenes del Amor” puedes darte cuenta de que casi nada en tu vida es lo que parece. Hoy, nuestro colaborador Bt, Luis Juárez, se adentra en la humanidad de Hellinger. Si has hecho ya Constelaciones, estaríamos encantados de saber si te ayudaron…

 

imagen de Luis Juárez Castillo.

 

Bert Hellinger es el creador de una terapéutica que asombra por su eficacia y humanidad: las Constelaciones Familiares. La repercusión de su trabajo se extiende por varios países de América latina, Europa, Asia y África en los que mantiene una destacable actividad social dirigiendo seminarios y cursos.

A sus 87 años es una de las personas más influyentes en el panorama de la psicoterapia actual. Se formó como antropólogo, filósofo y pedagogo. Ejerció de misionero católico entre la población zulú de Sudáfrica durante 16 años. Antes de formular su teoría de los “Órdenes del Amor” aprendió y trabajó con terapias de grupo, Psicoanálisis, Terapia Primal, PNL, Análisis Transaccional, Terapia Gestalt, terapias familiares y sistémicas e hipnosis, además de ser un buen conocedor de las obras de J. L. Moreno, creador del Psicodrama, y de Virginia Satir, la respetada psicoterapeuta y pionera en Terapia Familiar.

Como autor cuenta con una obra que aún sigue ampliando. Una de ellas, “Felicidad dual”, es el primer libro escrito sobre constelaciones junto al editor Gunthard Weber, donde se recogen los principales fundamentos.

 

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El texto ilustra los conceptos, las utilidades y los procedimientos propios del método al detallarlos pasos seguidos en el tratamiento de varios casos habidos durante un seminario. Escrito en un género literario a medio camino entre la entrevista y la investigación cuenta con numerosas metáforas y relatos cortos, consiguiendo que las definiciones conceptuales salgan de su rígido corsé para transformarse en una evocadora narración sobre las fuerzas que median las relaciones entre las personas.

Otro libro que resulta útil para comprender qué es eso que se llama constelaciones familiares es “Órdenes del amor”. En él se describe con minuciosidad la fuente epistemológica que alimenta el conocimiento de esta metodología a través de diferentes ejemplos y casos clínicos extraídos de sus intervenciones.

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Un tercer libro que destacaría es “Pensamientos en el camino”. En esta obra, Hellinger utiliza un tono intimista alejado del discurso académico para reflexionar sobre lo que es y está presente en asuntos como la confianza, lo difícil, los amigos…, y descubrirnos una mirada sensible y penetrante sobre la naturaleza de los fenómenos humanos

 

libro pensam

 

Por último, para quienes trabajan en el terreno de la ayuda, hay un libro que propone unos sencillos criterios sobre qué ayuda y qué interfiere en esta relación. Se trata de “Los Órdenes de la Ayuda”. Esta obra es recomendable para terapeutas, psicólogos y asesores.

 

libro hell ayuda

 

Además de autor prolífico Hellinger es un conferenciante y terapeuta audaz. Con ocasión del II Seminario de Pedagogía Sistémica celebrado en la ciudad de Pilas, Sevilla, fui testigo de su irrenunciable y transgresora forma de entender la vida y el trabajo terapéutico.

En la primera intervención del seminario una participante requirió sus servicios para trabajar el caso de su hija adolescente. Después de intercambiar algunas frases y de un breve contacto visual entre ambos, Hellinger concluyó que no podía trabajar con ella porque no le estaba tomando en serio, que estaba jugando con él y la soltó. Y ahí concluyó la intervención.

La primera sensación que tuve fue angustiosa, ya que entendía que la participante había descrito un escenario desesperado para su hija y deseaba que pudiera encontrar se una buena solución para ella. En otro momento intenté averiguar qué es lo que Hellinger podría haber percibido para “negarse a trabajar” de forma tan rotunda el caso que se le planteaba.

Fue entonces cuando centré mi atención en lo que habría sido el lenguaje no verbal de la participante-a menudo, aquello que se dice cuando se habla, lo explícito, contradice o resulta incongruente con aquello que se está comunicando en realidad, lo implícito-.

Al hilo de lo no verbal y lo verbal aprecié cierta inconsistencia entre ambos elementos, como si con el cuerpo la mujer estuviera diciendo “ninguna solución que me des va a ser acertada” al mismo tiempo que con sus palabras estaba pidiendo ayuda.

En cualquier caso, aunque Hellinger frustró las expectativas de la mujer, su intervención fue eso, una intervención, un trabajo terapéutico que dejó sumida en la perplejidad a la mujer y, consecuencia de ello, desalojada de su presunta actitud sufridoramente indolente.

Lo que entiendo de esto es que Hellinger trabajó con lo más urgente: desplazar la mirada de la madre sobre la hija, que además de lo suyo tenía que cargar con la desconfianza y la amargura de la madre. Siendo así, la hija pudiera tener alguna opción para quedar liberada de tener que salvar a su madre si la madre se hacía responsable de si misma y de su propio dolor. O dicho de otra manera, Hellinger impedía con su intervención que la madre utilizara a la hija para esconderse de sus propios problemas.

A mi parecer esta intervención, aunque anti intuitiva fue impecable. Hellinger, pese a todo, mantenía una amable sonrisa, y con su voz templada desprendía una alegría colmada y compasiva. Pareciera que, de entre su cuerpo de anciano fuese a asomar en cualquier momento un niño asombrado ante algo maravilloso. Esta misma sensación tuve en el acto inaugural del seminario mientras una pareja de bailaores sobrecogían al auditorio por soleá acompañados por el cante y el toque de la Guitarra.

Quizá sea este deseo de vida, de presencia y gozo que anida en los niños libres el factor que nos permite abrirnos y entregarnosa lo que se manifiesta sin buscar refugio en categorías teóricas o, como en el cuento de “El rey desnudo” ,desvelar los juegos psicológicos que a menudo dominan las relaciones donde debiera preservarse el amor.

Contra estos juegos, la psicoterapia fenomenológica de Hellinger es implacable y profundamente humana.

Fantástica Entrevista Bt a Luis Juárez Castillo titulada»Secretos en tu familia, Órdenes del Amor y Constelaciones Familiares» (30/12/2013)
http://www.buenasterapias.es/archives/3676

Secretos de familia, Órdenes del Amor y Constelaciones Familiares

Según las constelaciones familiares, cuando tu bisabuelo, tu abuela o tus tíos han vivido los desastres de una guerra es probable que en tu vida o en la de algún familiar cercano, haya dificultad para generar energía económica, sensación de no merecimiento, incapacidad para mantener relaciones de pareja estables, etc.

Nuestro entrevistado, Luis Juárez Castillo, es constelador familiar. Vive y trabaja en Sevilla. Él nos explica quién es Bert Hellinger (creador de las Constelaciones Familiares), qué es una constelación familiar y cómo funciona. Hablará de las repercusiones de la guerra en los descendientes de una familia y de lo poco saludables que son los secretos familiares.  

Bt: Luis, ¿quién es Bert Hellinger? ¿Lo conociste personalmente?

Bert Hellinger es un hombre asombroso. A sus 89 años mantiene una destacable actividad social por diferentes países donde dirige seminarios y cursos sobre el método de Constelaciones Familiares que él creó y que le ha llevado a estar considerado como uno de los terapeutas más prestigiosos del momento. Además, es un autor prolífico y un conferenciante audaz, capaz de sostener sus convicciones en temas tan sensibles como la vinculación entre víctimas y victimarios en casos de asesinato o incesto, por ejemplo, ante grandes audiencias.

Imagen de Bert Hellinger. Imagen: es.wikipedia.org

Bert Hellinger. imagen: es.wikipedia.org

 

Bert Hellinger es una persona comprometida con su obra y su tiempo, como lo demuestra el continuo desarrollo de su teoría de los órdenes del amor. Con voz poética habla sobre lo obvio, el fenómeno, lo que se concita y actúa en cualquier asunto humano, lo que es, en fin, alejado de discursos académicos y sofisticados, para descubrirnos una mirada sensible que penetra en la misma naturaleza de las cosas.

 

Se formó como antropólogo, filósofo y pedagogo. En su biografía encontramos que ejerció de misionero católico entre la población zulú de Sudáfrica durante 16 años, antes de girar su interés y actividad hacia la psicoterapia, campo en el que se inicia en terapias de grupo, Psicoanálisis, Terapia Primal, PNL, Análisis Transaccional, Terapia Gestalt, terapias familiares y sistémicas e hipnosis, además de conocer a fondo la obre a J. L. Moreno, creador del Psicodrama, y la de Virginia Satir.

Toda esta experiencia impregnará posteriormente su propuesta fenomenológica sintetizada en el método Constelaciones Familiares. Este método contiene un aspecto teórico, desarrollado a partir de la definición de los órdenes del amor, y una tecnología comprometida con la búsqueda de soluciones y aplicada en áreas de salud, psicoterapia, escuela e instituciones y organizaciones.

En el año 2006 tuve la oportunidad de participar en uno de sus seminarios durante cinco días en la ciudad de Pilas (Sevilla). En un primer momento ocupó mi atención su sonrisa permanente, su amable mirada y la voz templada y algo divertida con la que se expresaba, como si a través de ello fuera a asomar un niño, ese niño que percibí capaz de disfrutar escuchando una soleá o interviniendo en un asunto de la gravedad de los tratados en constelaciones.

Quizá sea este deseo de vida, de presencia y gozo que anida en los niños libres el factor que te permite abrirte y entregarte a lo que se manifiesta, sin buscar refugio en categorías teóricas o dejándote atrapar en los juegos psicológicos que hábilmente se plantean en el contexto de la psicoterapia y de la vida.

También hay quien juzga a Hellinger como una persona dura y autoritaria por sus afirmaciones o porque puede interrumpir una intervención dejando al paciente frustrado. Yo he presenciado una situación como la que acabo de mencionar.En aquella ocasión la participante requirió los servicios de Hellinger para trabajar el caso de su hija adolescente. Después de intercambiar algunas frases y de un breve contacto visual entre ambos, Hellinger concluyó que no podía trabajar con ella porque no le estaba tomando en serio, que estaba jugando con él, le dijo. Ahí acabó la constelación.

La primera sensación que tuve tras la finalización de esta intervención fue angustiosa, ya que entendía que la participante había descrito un escenario desesperado para ella y su hija. Yo deseaba que se pudiera encontrar una solución.

En un segundo momento intenté averiguar qué es lo que Hellinger podría haber percibido para negarse de forma tan rotunda a trabajar el caso que se le planteaba y, entonces, me centré en el lenguaje no verbal de la participante, en lo que se da por sentado y se comunica a través del cuerpo y de otros elementos presentes en cualquier voz. A menudo, aquello que se dice cuando se habla, lo explícito, contradice aquello de lo que se está hablando en realidad, lo implícito. Esto último determina el sentido y la expectativa sobre lo que se espera del hecho comunicativo.

 

En el caso que comento aprecié que hubo diferencia entre estos dos elementos del habla y, por lo tanto, falta de congruencia entre lo que la participante decía querer con sus enunciados verbales y lo que expresaba su comportamiento no verbal, a saber: ninguna solución que me des va a ser acertada.

Sin duda se ha de tener una gran confianza y fortaleza para comenzar un seminario de esta manera ante un auditorio de más de 800 personas. También para saber retirarse cuando no se tiene aquello que el paciente te pide o, como en el caso mencionado, para confrontar una actitud contumaz.

 

Bt: ¿Qué ocurre en  una constelación familiar y de qué premisas parte? ¿Cómo descubre Hellinger la dinámica familiar con respecto a los Órdenes del Amor? 

Lo fundamental de las constelaciones familiares consiste en su capacidad para encontrar soluciones profundas y duraderas a una gran variedad de problemas y de situaciones personales, familiares,  relacionales, laborales y organizacionales planteados en diferentes contextos, desde el terapéutico hasta el ámbito de la justicia pasando por la educación, la mediación y las organizaciones, entre otros. Para ello las constelaciones tienen una estimable potencia para desvelar gran cantidad de información acerca de la estructura, el orden y las interacciones que mantienen las personas en cualquier sistema humano, en un tiempo en verdad breve.

En la práctica, una constelación familiar consiste en la representación de una situación previamente definida entre quien dirige la constelación y una persona que busca resolver algún asunto importante del tipo de los mencionados antes. Generalmente se realiza en un contexto de grupo aunque, en ocasiones, también dirijo constelaciones en sesiones individuales.

 

imagen de Luis Juárez en una sesión de constelaciones familiares

Luis Juárez en una sesión de constelaciones familiares

 

A partir de este primer contacto se decide quiénes son las personas y los elementos de la situación planteada necesarios para realizar la constelación, indicando al cliente que elija representantes para ellos entre los participantes presentes y los sitúe en el espacio de la sala. Se configura así una representación que refleja externamente la imagen interna del cliente acerca de sus vínculos, su red de relaciones y de cómo percibe las conexiones y el lugar que ocupa cada quien en el sistema. Con esta información el facilitador opera validando sus hipótesis acerca de las implicaciones y consecuencias  del conflicto y de las soluciones adecuadas.

Lo que sorprende y sobrecoge de una constelación no es que unas personas estén distribuidas aleatoriamente en un espacio delimitado al modo de personajes en un escenario, sino lo que se manifiesta, lo que es sentido y percibido por los representantes y asistentes y, por supuesto, por la persona que constela su sistema.

 

Cada vez que he dirigido o asistido a una constelación he comprobado que los representantes sienten las sensaciones de quienes representan, sin necesidad de tener información previa del asunto que se trata. Trabajando con estas fuerzas que actúan en los sistemas humanos y se manifiestan en una constelación, el facilitador experimentado puede encontrar una vía hacia una buena solución para las personas implicadas, soluciones a menudo originales y contraintuitivas.

Constelaciones familiares ofrece soluciones orientadas a cerrar las causas originales que generan el sufrimiento, de manera que los miembros del sistema puedan asumir sus propias responsabilidades, y no otras, ocupando el lugar de dignidad que les corresponde. De este modo se rompen las dependencias de los miembros actuales con lo no resuelto por los anteriores miembros del sistema familiar.

La evidencia de haber encontrado una buena solución al problema planteado es el efecto liberador y de bienestar que sienten tanto los representantes como el paciente. A ello se suma la comprensión intuitiva de la dinámica del problema y de la dirección adecuada para alcanzar una solución satisfactoria y justa a las demandas planteadas.

Sobre la segunda parte de la pregunta, cómo descubre Hellinger la dinámica familiar con respecto a los órdenes del amor, podría decirse que de forma empírica al comprobar el efecto que la aplicación de las premisas de los órdenes del amor tenía sobre las personas con las que trabajó en sus grupos. Hellinger, ya lo he dicho, es una persona con una gran formación intelectual y terapéutica y como científico se le podría considerar miembro de la tradición fenomenológica.

Constelaciones familiares, como metodología fenomenológica, comparte el objeto de estudio y el campo de aplicación: las personas y las relaciones que mantienen en el contexto de una familia o de un grupo formal. Utilizando este enfoque epistemológico se ha desarrollado el concepto de alma o conciencia familiar. Este concepto, obtenido a partir de las evidencias recogidas en la práctica de las constelaciones, impregna el contenido de los órdenes del amor. Voy a intentar explicarlo.

Las personas, al mismo tiempo que tenemos capacidades para percibir múltiples  elementos, hechos y estados, somos capaces de percibir patrones, dinámicas e interacciones. Estas informaciones quedan grabadas sirviendo de esquemas cognitivos y afectivos con los que dirigimos nuestros actos. De otro lado, como personas nuestro comportamiento está motivado, es decir, seguimos una dirección movidos por una intención. En este devenir asignamos significados a aquello que acontece, al mundo en tanto mundo. Además, más allá de la herencia genética y cultural, mantenemos conexiones con nuestros antepasados, podría decirse que somos leales al mundo de significados que identifica nuestro propio sistema familiar.

 

En este sentido, la terapia familiar y las constelaciones han documentado casos en los que puede comprobarse la repetición de patrones de comportamiento o destino entre miembros de distintas generaciones dentro de un sistema, como, por ejemplo, en el caso de hijos que corren la misma suerte que los padres y se suicidan o repudian a sus cónyuges, o se mantienen en un mismo nivel de desarrollo económico o profesional. En el contexto del significado, estos miembros comparten una misma definición de la existencia que, en el caso del hijo sería la expresión de su lealtad al padre y, por extensión, al sistema. Esta forma de vínculo está mediado por un amor ciego: mágicamente se actúa como si con el sacrificio  personal se pudiera redimir el sufrimiento de la persona amada.

Esta forma de proceder, motivada por lealtades invisibles, tiene que ver con lo que Hellinger llama consciencia moral o emocional, diferente al alma o consciencia familiar. La conciencia moral explica la determinación con que las personas se vinculan a su sistema en defensa de su supervivencia física o moral. La fuerza que mueve estos engranajes es el temor a perder la pertenencia al grupo expresada en la dicotomía inocencia-culpabilidad. Así, experimentamos inocencia cuando percibimos que nuestro proceder y sentir no pone en riesgo nuestra pertenencia y culpabilidad cuando sí. Este es el eje por el que nos movemos cuando se está sujeto a esta consciencia.

 

A esta conciencia moral se le antepone otra más primitiva que vela porque todos los que pertenecen al grupo sean incluidos en él y porque cada cual ocupe el lugar de dignidad que le corresponde, en un contexto de intercambios equilibrados. Estos tres elementos: derecho a pertenecer, el orden por el que quien llegó antes tiene prioridad y la relación entre el dar y el tomar, son la sustancia de lo que Hellinger ha dado a conocer como los órdenes del amor, desde donde se expresaría el alma o conciencia familiar. Esta consciencia familiar es la fuerza con la que se trabaja en constelaciones, de manera que cuando un sistema está alineado con ella mantiene un intercambio enriquecedor con el mundo y entre sus miembros fluye el amor. Evidencia de la relación entre las dinámicas familiares y los órdenes del amor.

 

Las premisas sobre las que se trabaja en constelaciones familiares están derivadas de los órdenes del amor mencionados.

  • Hay casos en que la premisa implicada tiene que ver con el primero de estos órdenes: el derecho a la pertenencia de todos los miembros del sistema, en los que se observa el efecto beneficioso que tiene para el cliente reconocer su derecho a pertenecer de quien fue excluido.

Pertenecen al sistema en primer lugar la familia nuclear: padres, hijos y hermanos; después está la familia extensa con los abuelos a la cabeza, más los tíos, los hermanos de los abuelos y los bisabuelos, llegando incluso hasta la tercera generación anterior. También pertenecen todos los que hicieron sitio para que otros posteriores tuvieran cabida, por ejemplo: parejas anteriores de los padres. A estos hay que incluir los que sufrieron o infligieron alguna desgracia o beneficio en el que estuviera implicado algún miembro de la familia, es decir víctimas y victimarios.

  • Respecto al segundo de los órdenes del amor, el orden, las premisas tienen que ver con la alteración de ese orden. Por ejemplo, cuando un posterior se hace cargo de algo que le corresponde a un anterior, como en el caso de los hijos que ocupan el lugar de uno de los padres y se hacen “grandes” donde en realidad son los pequeños.

 

En el campo de las organizaciones puede ocurrir que la falta de reconocimiento por parte de empleados y directivos a aquellos que llegaron antes, aunque ocupen un lugar inferior en la estructura de la organización, sea la causa del malestar entre los integrantes de un equipo de trabajo y acabe afectando al rendimiento e, incluso, a la propia viabilidad de la empresa.

  • El tercer grupo de premisas se relacionan con el equilibrio entre el dar y el tomar. Desde la Terapia Familiar Sistémica se ha constatado que en las familias existe un balance implícito o contabilidad interna por el que se actualizan las transacciones de todos sus miembros y se compensan los desequilibrios y las injusticias, incluso entre miembros de diferentes generaciones.

 

Un caso  frecuente del desequilibrio entre el dar y el tomar con consecuencias dramáticas es el de los trastornos de la alimentación, anorexia y bulimia. Estos son casos típicos de movimientos interrumpidos de un hijo que no obtuvo aquello que deseaba y que en venganza se niega a recibir nada del progenitor y, por extensión, no toma la vida y la responsabilidad de vivirla.

Bt: ¿Cuáles son los acontecimientos relevantes en la vida de una familia o en tu propia biografía que debemos tener en cuenta a la hora de hacer una constelación?

Los acontecimientos relevantes tenidos en cuenta para realizar una constelación son aquellos que tienen que ver con la vida, la sexualidad y la muerte. No interesa tanto la explicación que el paciente da a esos acontecimientos como el acontecimiento mismo, los hechos.

Desde esta óptica son acontecimientos relevantes: las personas nacidas y no reconocidas y las adoptadas; las muertes prematuras (abortos, accidentes, enfermedades, violentas); si algún miembro ha sido excluido, sea porque vulneró los valores del sistema o porque su recuerdo es vergonzoso o doloroso; si no se honró a los que estuvieron antes y se tomó lo que de ellos viene, especialmente de los padres; si alguien ajeno al sistema pagó un precio alto que benefició a algún miembro o viceversa, como en el caso de los que fueron estafados y la estafa afectó a los descendientes; si desde fuera del sistema se ejerció violencia con un resultado trágico para algún miembro o viceversa; las relaciones anteriores en las que hubo compromiso y sexo.

En todas estas circunstancias es probable que algún miembro posterior del sistema adopte comportamientos parecidos a aquellas personas o asuntos no reconocidos. Es por ello que cuando se realiza una constelación se pregunte por las cuestiones relevantes que se han dado en el sistema con el que se está trabajando.

 

Bt: Las familias que han vivido una guerra tienden a guardar determinadas informaciones sobre lo que les ocurrió. Son temas tabúes que no se expresan ni se integran, no se hablan en familia. ¿Por qué no son saludables los “secretos familiares” para la buena marcha de las relaciones y la vida de los miembros de una familia?

En primer lugar habría que diferenciar entre lo que es un secreto familiar y la curiosidad arrogante de quien exige ser informado de aquello que tuvo que ver con un anterior. Esta última forma de proceder afecta al orden familiar.

 

Desde el enfoque de las constelaciones, los secretos familiares generan sufrimiento al sistema y forman parte de aquellos sucesos que han sido excluidos, ya sean sentimientos como la vergüenza, el repudio o la venganza o actos ilícitos, tanto sociales como familiares, como asesinatos, violaciones, abusos, etc. En definitiva, cuando se habla de secretos familiares entendemos que hay una razón moral, con repercusiones sistémicas, para mantener oculta parte de la historia familiar.

Para la conciencia familiar, todo lo que afecta al sistema significativamente forma parte de él. En el caso de los secretos, tanto lo rechazado como quienes estuvieron implicados han de ser reconocidos e incluidos. En primer lugar, por los protagonistas del asunto. Si estos, por cualquiera de las razones mencionadas, no pudieran darle un lugar en el alma familiar otro miembro posterior se hará cargo del asunto, generalmente, identificándose con lo excluido y adoptando su misma posición existencial y destino. Esto vale para todos aquellos incidentes trágicos que se producen en cualquier guerra y perviven ocultos en la memoria familiar.

La Terapia Familiar Sistémica ha introducido un término que refleja la dinámica de los secretos familiares. Se trata del concepto de “chivo expiatorio”.

 

El chivo expiatorio es el miembro que manifiesta síntomas de asuntos que pertenecen al sistema y que son rechazados por el resto de los miembros. Sobre él recae todo lo que el sistema familiar rechaza de sí mismo. Generalmente son personas que tienen un destino difícil asociado a trastornos mentales, conductas disruptivas, adicciones o marginación social.

Cuando se realiza una constelación en la que está implicado un secreto familiar, a menudo tenemos que mirar en las generaciones anteriores. Si todo va bien encontraremos el asunto que atentó contra las creencias y valores del sistema familiar. En estos casos la solución para la implicación sistémica pasa por incluir lo que fue excluido, mientras que la cuestión moral quedaría en manos de quien generó el problema, habitualmente alguien del sistema que excluyó a otro.

Sin embargo, a veces no se puede acceder al secreto aunque persisten los síntomas en el paciente. Sabemos que se trata de un secreto porque los representantes en la constelación se alejan del foco, actúan con gran agitación vegetativa o se agrupan como si susurraran. En este caso, la terapéutica consistiría en que la persona abandone cualquier intento de hacerse cargo del asunto. Aquí, la evidencia de que se ha arribado a una buena solución es el sentimiento de dignidad que comparten los representantes de la constelación.

 

La Guerra Civil Española y las constelaciones

 

Bt: ¿Cómo afectan, según Hellinger, los conflictos armados en las generaciones posteriores de esos hombres y mujeres que vivieron este drama personal y familiar? 

En las guerras es frecuente que se den situaciones referidas a asesinatos, violaciones, torturas, encarcelamientos o delaciones. El dolor por la pérdida de un ser amado o por las injusticias cometidas por él o contra él es un sentimiento humano que puede llegar a sanar el duelo. Las personas salimos fortalecidas cuando logramos salvar situaciones difíciles, sobre todo las que nos exigen más de lo que creíamos que podíamos dar. Sin embargo, podemos ver que hay heridas relacionadas con guerras, tanto en el plano social como en el personal,  que persisten en la memoria generando sufrimiento.

Hellinger y otros autores diferencian entre dolor y sufrimiento. El dolor es consustancial a toda pérdida, su manifestación es aguda y de duración relativamente corta; mientras, el sufrimiento sería la negación del dolor, de todo lo que conlleva la pérdida. Su intensidad es menor pero de duración mayor. Es como el runrún con el que nos acostumbramos a vivir y solo nos damos cuenta de su pesadez cuando desaparece. Otra circunstancia que diferencia el dolor del sufrimiento es que sentimos una empatía espontánea por la persona que pasa por el trance del dolor, mientras que la persona sufridora, con el tiempo, nos llega a parecer antipática.

Desde la terapia familiar se habla de implicaciones sistémicas cuando una persona se queda atrapada en un conflicto que tiene que ver con algún otro miembro del sistema y que, por tanto, no le corresponde. En este mismo sentido, Hellinger dice que el alma familiar vela porque todos los que forman parte del grupo tengan un lugar de dignidad dentro del sistema.

En ambos casos, la cuestión es que una persona puede llegar a identificarse con alguno de los implicados en un conflicto desarrollando su misma sintomatología, casi siempre acompañada de un sufrimiento más o menos intenso. Por ejemplo, cuando se está implicado en un caso en el que un anterior se vio involucrado en un asesinato, se puede llegar a desarrollar comportamientos que lleven a vivir un destino similar al de la víctima o a la del victimario. Este comportamiento se explicaría como una forma de compensación a la exclusión a la que el sistema ha sometido a quien también forma parte de él. Es decir, que lo rechazado regresa para ser resuelto. Recordemos que para el alma familiar cualquier persona que esté relacionada con otro por asuntos de vida o muerte forma parte de su mismo sistema.

 

Las constelaciones familiares han evidenciado la inutilidad de este modo de compensación que, en algunos casos, adopta la forma de expiación. En su lugar, una de las reseñables innovaciones a la solución de estas dramáticas vivencias introducida por Hellinger consiste en reconocer el derecho de pertenencia al sistema familiar tanto de la víctima como del victimario. Esta es una idea extraña, chocante e, incluso, para algunas personas, repudiable.

Sin embargo, tenemos ejemplos actuales en nuestro país que apuntan hacia esa dirección desde esferas diferentes de las constelaciones. Es el caso de los encuentros entre miembros de ETA y algunos familiares de víctimas de terrorismo. Se trata de movimientos que conducen a unos y otros, víctimas y victimarios, a reconocerse mutuamente y a reconciliarse con su propia historia. En definitiva, son movimientos del alma, irresistibles y  en absoluto estratégicos, que permiten vivir el dolor, hacer el duelo y continuar viviendo la vida con dignidad y sin resentimientos.

 

Bt: Habrás presenciado  constelaciones donde la Guerra Civil Española o las dictaduras militares recientes hayan salido a colación para resolver desórdenes muy variados…

En una ocasión se trabajó una constelación donde el tema tratado fue la dificultad para mantener una relación de pareja duradera. El hombre comentó que las parejas que había tenido se quejaban de su mal carácter y con el tiempo le abandonaban. Él decía sentirse confundido, sin saber a qué respondía el resentimiento con el que se había acostumbrado a vivir.

Durante la constelación el representante del abuelo del paciente, muerto durante la guerra civil, se tumbó en el suelo y a su lado se colocó el representante de su asesino. El nieto de la víctima, mientras tanto, comenzó a sentir una furia irresistible hacia el asesino. Este, poco después, se tumbaba al lado del abuelo. Ambos, víctima y victimario se sentían conformes, en paz, como si reconocieran el destino común que compartían y en el que a cada uno le había tocado representar un rol. Entre ambos formaban una conmovedora imagen de reconciliación. En otro momento, el nieto pudo llegar a decirle al asesino: respeto tu destino tan difícil y dejo la responsabilidad y las consecuencias de tus actos contigo. El hombre sintió que algo interno le había ocurrido, algo que lo conmovió y percibió como alivio.

 

Bt: Recomiéndanos uno o dos libros para empezar a familiarizarse con el mundo de las constelaciones familiares.

Actualmente hay publicada abundante literatura sobre el tema constelaciones familiares. Algunos libros están escritos por Bert Hellinger; en otros es coautor y, en un tercer grupo, estarían los libros escritos por otras personas.

 

Imagen de la portada del libro Felicidad Dual, de Bert Hellinger

Felicidad dual. Constelaciones familiares

 

Cronológicamente “Felicidad dual” es el primer libro escrito sobre constelaciones. En él, el editor, Gunthard Weber, y Bert Hellinger hacen un repaso a los principales fundamentos de las constelaciones familiares consiguiendo un texto pormenorizado con sus conceptos, utilidades y procedimientos. El texto, escrito en un género literario a medio camino entre la entrevista, la recogida de datos en contextos grupales, seminarios y cursos de constelaciones familiares y plagada de ejemplos, representaciones y metáforas, consigue que las definiciones conceptuales salgan de su rígido corsé para transformarse en una evocadora narración de las fuerzas que median las relaciones entre las persona.

 

Imagen de la portada del libro Los órdenes del amor

Los órdenes del amor. Bert Hellinger

 

Otro libro recomendable es “Órdenes del amor”, cuyo autor es el propio Hellinger. En él se describen minuciosamente la perspectiva epistemológica fenomenológica desde donde se produce el conocimiento y la metodología de las constelaciones familiares. Salpicado de continuos ejemplos de casos recogidos en sus intervenciones, el autor ilustra la validez de los constructos enunciados en los órdenes del amor.

Para conocer la agenda de Bert Hellinger se puede consultar su web oficial

 

Bt: Y a ti, ¿cómo te ha ido con las Constelaciones Familiares? ¿Te aportaron claridad, otra mirada sobre la familia? ¡Cuéntanos!