bronquitis

Plata coloidal: potente antibiótico natural

¿Por qué Ciro, rey de Persia, llevaba una mula que transportaba recipientes de plata  llenos de agua hervida y sólo bebía de ellos y los primeros pobladores del oeste americano introducían un dólar de plata en los recipientes con leche? Desde principios del siglo XX se sabe que ningún microorganismo -hongo, virus, microbio o levadura- puede vivir en un líquido en el que haya una sola partícula de plata. ¿Cómo puede ayudarte la plata coloidal en tu día a día? El Dr. Rafael Méndez Cobos te lo explica hoy en este artículo de colaboración Buenasterapias.

 

Dr. Rafael Méndez Cobos

Rafael Méndez Cobos, especialista en homeoterapia, alimentación y salud.

 

Desde principios del siglo XX se sabe que ningún microorganismo -hongo, virus, microbio o levadura- puede vivir en un líquido en el que haya una sola partícula de plata. Este metal acaba con la vida del microorganismo en minutos. La plata coloidal es un potente antibiótico, sin efectos secundarios en dosis adecuadas,  no interacciona con otros medicamentos y no provocan alergia ni reacciones adversas.

El uso antibiótico de la plata data de la civilización griega y romana, que utilizaron este metal para elaborar utensilios de cocina o recipientes para almacenar o servir agua. Así lo recoge el historiador griego Herodoto (484-425 A.C.), considerado el padre de la historia.

Ciro, rey de Persia, llevaba una mula que transportaba recipientes de plata, llenos de agua hervida y sólo bebía de ellos, y es que, ya desde entonces, intuían que la plata inhibe el crecimiento de los microorganismos que contaminan los alimentos, las bebidas , el cuerpo humano y de animales.

También, los primeros pobladores del oeste americano, introducían un dólar de plata en los recipientes con leche, para facilitar la conservación y evitar el crecimiento de bacterias y hongos.

La Dra. Hulda Clark recomendaba el uso de la plata coloidal como antiséptico durante y después del trabajo dental. Seis gotas en el cepillo de dientes, después de las comidas y una cucharada como enjuague, gárgaras o ingestión. Resulta eficaz contra el clostridium, una bacteria que contribuye al crecimiento de tumores.

Ahora bien, es muy importante distinguir entre disoluciones de plata coloidal (suspensión de partículas de plata metálica, Ag 0 ) y plata iónica ( disolución de plata, Ag más ), procedente de sales de este metal, porque aunque ambos tienen un importante poder bactericida, su comportamiento en el organismo es muy distinto. Sólo el uso de plata iónica puede provocar el fenómeno de Argiria.

La plata coloidal está constituida por pequeñas partículas de plata metálica, que a su vez están formadas por muchos átomos.

Sin embargo, la plata iónica son iones, es decir, átomos de plata que han perdido un electrón quedando con una carga positiva. Dichos iones, pueden pasar a la sangre, de forma que al entrar en contacto con la luz solar, se reducen a plata metálica ( Ag O )  y originan manchas azuladas en la piel, es decir, producen Argiria. Por este motivo, la plata iónica no se debe de usar en ingesta ni uso tópico, ya sea farmacéutico o en alimentos.

Por el contrario, las partículas de plata coloidal pasan por el tracto digestivo, sin ninguna posibilidad de pasar a la sangre, ya que la plata, como metal noble, es insoluble en líquidos orgánicos y se elimina fácilmente por las heces en su totalidad.

En 1914, la revista THE LANCET, publica los resultados de un estudio llevado a cabo por el Dr. Henry Crookes con plata coloidal. Dicho estudio demostró que es altamente germicida e inofensiva para el cuerpo humano. En aquel artículo, el investigador americano afirmaba: «No conozco ningún microbio, que no haya podido ser eliminado en laboratorio con plata coloidal en un periodo de 6 minutos, sin efectos secundarios negativos, aún utilizando concentraciones más altas».

Recientes investigaciones, realizadas por la universidad de California ( UCLA, EEUU ) confirmaron que bastan 6 minutos o menos, desde el contacto con la plata coloidal, en inactivar las enzimas de los microorganismos, para impedir que el metabolismo del oxígeno se lleve a cabo, es decir, acabar con el  «pulmón químico» de los gérmenes y de sus formas pleomórficas o mutantes y eliminarlo, incluso, en su etapa de huevos.

Las células de sistema retículo endotelial (parte del sistema inmune), logra expulsar del cuerpo gérmenes ya muertos. Por tanto, la  plata coloidal funciona como un catalizador, ya que su sola presencia hace que muchos organismos causantes de enfermedades infecciosas no puedan respirar y mueran asfixiados.

Y lo hace, con unos 650 tipos diferentes de gérmenes, entre ellos, como demostró en 1988 el Dr. Larry C. Ford, investigador en la Escuela de Medicina de la citada ciudad californiana, los estreptococos pyogenes, staphilococus aurens, neisseria gonorrea, garnerella vaginalis, salmonella typhi y otros organismos patógenos, como la candida albicans, la candida globata y la malassezia furfur, por citar algunos. De ahí, que el doctor Harry Margral, bioquímico e investigador de la Universidad de San Luis (EEUU), colaborador de la Universidad de Washington y pionero en la investigación de la plata coloidal, llegara a afirmar :  “ La plata coloidal, es, sin duda, el mejor y más versátil combatiente de los gérmenes que tenemos».

La ingesta recomendada es de una gota por kg de peso.( 70 kg, 70 gotas), disueltas en un poco de agua y dividida en 2-3 veces al día, y preferiblemente con el estómago vacío. En niños como mínimo que tomen 10 gotas al día.

Durante la toma de la plata coloidal es deseable y frecuente que se den crisis de depurativas (diarrea, fiebre, expectoración, cansancio, falta de apetito) que remitirán de forma natural y espontánea a las 48 horas, siempre haciendo una hidratación  suficiente y un descanso reparador adecuado.

La plata coloidal, que la conocimos a través de la Revista Discovery de Salud al igual que muchos datos que tratamos en el artículo, la hemos venido utilizando en la consulta para patologías muy diferentes como es el caso de infecciones microbianas de distintas localizaciones: amigdalitis, otitis media e interna, faringitis, bronquitis etc. Al igual hemos obtenido buenos resultados en infecciones causadas por hongos, tanto en la piel como en mucosas (candidiasis), puesto que el coloide de plata inhibe el crecimiento de los microorganismos (bacterias, hongos, parásitos y virus)

Igualmente la hemos empleado para la consolidación de fracturas con resultados muy sorprendentes, porque dichas fracturas eran de una consolidación tórpida en muchos casos. Sabemos que la plata coloidal estimula el crecimiento de los huesos en las fracturas y ayuda a aliviar la inflamación corrigiendo, desequilibrios al actuar como biocatalizador metabólico en la síntesis de las prostaglandinas esenciales E-1 y E-3.

Los efectos del coloide de plata se ven muy aminorados si se ingiere leche de vaca durante el tratamiento, sobre todo en infecciones otorrinolaringológicas y en bronquitis e infecciones gastrointestinales.

 

¿Qué es la bioneuroemoción?

¡Media España tiene gripe, catarro o resfriado! Y ninguno de ellos aparece por azar o casualidad. ¿Será la enfermedad el esfuerzo que hace la naturaleza para sanar profundamente al ser humano? ¿Qué emociones se “esconden» detrás de tu gripe?  La bioneuroemoción te ayuda a descubrir la emoción oculta o los bloqueos inconscientes que te han llevado a desarrollar una “enfermedad” o un síntoma y a entender el para qué estás teniendo esa experiencia. ¿Qué papel juega la Nueva Medicina Germánica en la bioneuroemoción? ¿Por qué determinados vínculos que mantenemos con nuestros familiares pueden generar limitaciones en nuestras vidas presentes? Hoy Pablo Merino Marbán, especialista en bio y osteópata, nos presenta su interesantísimo artículo.

Es triste pensar que la naturaleza habla y que el género humano no escucha” (Víctor Hugo)

 

Ahora que estamos en fechas invernales muchos de vosotros estaréis pasando o habréis pasado por un resfriado, catarro o similar. ¿Pero acaso os habéis preguntado cuál es el sentido del síntoma llamado “resfriado”? ¿Creéis que el cuerpo se “estropea” sin más o quizá os atrevéis a ir más allá y pensar que pueda ser una respuesta inteligente del organismo para restituir el equilibrio que habéis perdido?

Desde la Bioneuroemoción tenemos bien claro que se trata de la segunda opción. Cuando padecemos algún catarro, gripe o resfriado suele ocurrir que alguna situación vivida nos ha “hinchado las narices” (metafóricamente) o nos ha dejado “fríos”, que algo nos “huele mal” o estamos “fríos” con alguien.

Es una noción de inquietud vivida con intrusión que nos ha producido un enfado (conflicto mental) y esa rabia provoca un debilitamiento del sistema inmunológico que se acaba manifestando en nuestro cuerpo, que solo está tratando de dar una respuesta para que nos hagamos conscientes de lo que nos ocurre y restaurar el equilibrio perdido.

Este síntoma en concreto sería una fase de solución a un conflicto mental vivido previamente. Ahora con las fechas navideñas recientes nos hemos reunido con nuestros familiares por unos días y es habitual que caigamos enfermos con alguno de estos síntomas: ¿fue quizá por aquella discusión durante la cena de Nochebuena con el cuñado que no aguantamos y cuyo comentario nos dejó “fríos” delante de toda la familia? ¿O quizá aquella charla familiar, en la que se nos cuestionaba continuamente, y que por no estropear el “ambiente navideño “tragamos” como pudimos y aún no hemos podido digerir? No, no eran el pavo ni las gambas las que te provocaron la gastroenteritis…

Ahora que empezamos a ir más allá de nuestros malestares físicos para poder resolverlos, me gustaría presentaros al Dr. Hamer. A principios de los años 80 este médico demostró un hecho que la medicina convencional obvia o ignora en absoluto, con dramáticos resultados en numerosas ocasiones: la existencia de dos fases en toda enfermedad: una fase activa o de estrés y una de reparación o de solución. El 80% o más de las enfermedades se diagnostican en la segunda fase de solución, que es cuando el conflicto mental que has padecido ya se ha solucionado y tu cuerpo ya ha puesto en marcha su mecanismo de reparación propio.

 

imagen de las dos fases de una enfermedad segun la nueva medicina germanica

Las fases de una enfermedad, según la NMG creada por el Dr. Hamer

 

Por eso la mayoría de las veces lo que estamos combatiendo con la medicina es el proceso curativo de nuestro propio cuerpo. Si dejáramos a nuestro organismo actuar y el conflicto mental que generó determinados síntomas no se vuelve a repetir, el cuerpo llegaría por sí solo a un nuevo equilibrio. Esta realidad, obviamente, es bastante más compleja pero, a grandes rasgos, funciona siempre así, en todos los seres humanos y en los animales, con la excepción de casos de envenenamientos, “accidentes” (aquí habría que ir un poco más allá) y conflictos heredados de los padres o ancestros.

En este último caso tendríamos las típicas bronquitis infantiles. Un niño de corta edad aún no sufre de los conflictos mentales que sufrirá de más adulto. Entonces ¿por qué enferma de bronquitis? Con frecuencia la respuesta está en los padres. Lo que suele ocurrir es que el niño viene a somatizar lo que ocurre en casa que no son ni más ni menos que disputas y “broncas” en el territorio-casa. Algo muy parecido ocurriría con las otitis en el niño que viene a mostrarnos mediante ese síntoma lo que ningún niño quiere oír, a sus padres discutiendo continuamente.

Volvamos al Dr. Hamer. A raíz de la trágica muerte de su hijo en un accidente en 1978, comienza a estudiar la relación entre este impactante hecho y la posterior aparición de un cáncer de ovarios en su mujer y un cáncer de testículo en él mismo. Fruto de años de investigación y el análisis de miles de casos clínicos junto a su propia experiencia va publicando, desde 1981 a 1987, las 5 leyes biológicas de la Nueva Medicina Germánica. Descubre la relación directa entre el impacto emocional vivido por la persona y el desarrollo de la llamada enfermedad, que Hamer denominó Programa Biológico con Sentido Especial y que siempre consta de las dos fases descritas anteriormente.

Tras esta introducción que creo necesaria quizá te sigas preguntando: Muy bien, ¿pero en qué consiste la Bioneuroemoción?

Lo primero a tener claro es que no es una técnica sino una metodología que engloba diversas técnicas. Como hemos visto previamente, tenemos en cuenta  las 5 Leyes Biológicas de Hamer, utilizamos la PNL, la hipnosis eriksoniana y el estudio del transgeneracional o del árbol genealógico del paciente a fin de encontrar el origen de su dificultad o síntoma.

No es una terapia ni somos terapeutas en el sentido clásico del término. No curamos a nadie ni lo pretendemos. Es un cambio de paradigma en la relación paciente-terapeuta. De hecho nosotros hablamos de consultante-acompañante. Entendemos que la persona es la única que puede sanarse a sí misma, pues tiene todos los medios para ello, de la misma forma que tiene los medios para enfermar.

La Bioneuroemoción vendría a ser el arte de acompañar a la persona a descubrir su emoción oculta o los bloqueos inconscientes que la han llevado a desarrollar esa enfermedad o síntoma y a entender el para qué está teniendo esa experiencia, a fin de desactivarla. Se trata de pasar a un estado más coherente entre lo que hacemos, lo que decimos y lo que pensamos, pues esto, la incoherencia, es lo que provoca la llamada enfermedad.

Para encontrar el origen del problema dividimos en tres partes la vida de la persona que nos consulta:

Por un lado, el aspecto transgeneracional, donde estudiamos el árbol genealógico, la historia de sus ancestros y la relación que hay entre ésta con la persona consultante y su dificultad en este momento de su vida. Por otro, el Proyecto Sentido de la persona, o las expectativas, conscientes o inconscientes, que sus padres proyectaron sobre ella, que iría desde nueve meses antes de la concepción hasta los 2-3 primeros años de vida.

 

IMAGEN DE UN BEBE DURMIENDO

 

Y, por último, la parte coyuntural o la propia vida de la persona, una vez que se va desarrollando y teniendo sus propias experiencias.

Para terminar, me gustaría decir que para mí no es una simple terapia que aplico y ya está. Obviamente, con todo lo expuesto antes, es mucho más que eso. Es un cambio de paradigma, de forma de pensar, de percibir y entender la vida. En la naturaleza, alrededor nuestra, todo es información y toda esta información está establecida, de alguna forma, como aprendizaje en nuestro inconsciente. Se trata de desaprender o transformar todas las programaciones inconscientes que dirigen nuestra vida para ir viviéndola con más consciencia, incorporando los nuevos aprendizajes que nos ofrece.

En definitiva, creo que sólo hay dos opciones fundamentales en esta vida: o vives en el papel de víctima, lamentándote por las desgracias que te ocurren, creyendo que no tienen nada que ver contigo y culpando a los demás de ellas o a ti mismo o vives sabiendo que todo lo que te ocurra en la vida lo estás atrayendo, ya sea de forma consciente o inconsciente, y es el aprendizaje que necesitas en ese momento para crecer y evolucionar como ser humano. La Bioneuroemoción nos ayuda a entender el para qué de ese aprendizaje.

Acabo con un par de citas muy descriptivas de lo que persigue este método:

“Sana tu mente y tu cuerpo te seguirá”, utilizada por grandes maestros hace miles de años y termino con ésta del gran Carl G. Jung, discípulo aventajado de Freud:La enfermedad es el esfuerzo que hace la naturaleza para sanar al ser humano”.

Pablo Merino Marbán

Acompañante en Bioneuroemoción (CP1, CP2, CP3 y CP5)
Socio titular de la Asoc. Española de Bioneuroemoción
Máster en Hipnosis Erikssoniana
Theta Healing