Cuentoterapia

Ada y Zax, cuentos conscientes para la infancia de hoy

¿Por qué cree Nucho Castañón que los cuentos infantiles tradicionales, que mostraban a los niños la oscuridad y las sombras de la vida cotidiana, ya no tienen sentido para nuestra infancia? Dos días en la U.C.I. le cambiaron sustancialmente la vida a nuestro entrevistado de hoy. Tanto que dejó de ejercer su especialidad, Derecho Ambiental, para escribir cuentos infantiles donde explica las Leyes Energéticas Universales en las que cree profundamente. ¿Qué leyes son? ¡Vamos a conocer la amistad entre Ada y Zax, un niño de otro planeta que viene a la Tierra con un intercambio de estudios… ¡Son los protagonistas de estos cuentos!

Y tú, ¿qué cuentos nos recomiendas?

 

NUCHO DE PEQUEÑO

Nucho Castañón de pequeño…

 

B.T.: ¿Crees que los cuentos infantiles tradicionales, que dejaban ver de forma notable la oscuridad y las sombras de la vida cotidiana, ya no tienen sentido para los niños de hoy?

Hay numerosos estudios sobre cómo los cuentos tradicionales (Hermanos Grimm, Perrault, Andersen…) trabajan en el subconsciente del niño, exponiéndolos a sentimientos, miedos y emociones que tienen interiorizados –procedentes de sus antepasados y de la consciencia colectiva-.

A través de los personajes y las historias de los cuentos y mediante el uso de la simbología, se abre un plano inconsciente en el que los niños pueden vivir estas emociones y miedos y traspasarlos de “forma segura”, similar a la función de determinados sueños. Por ello, estos cuentos no tenían reparo en tratar temas “oscuros” como la muerte, la envidia, la agresión, el miedo, los celos… Sin olvidar los finales nada felices como consecuencia de dejarse llevar por estas emociones.

Muchos condenaron esta rudeza en los cuentos y no la vieron “apropiadas” para niños y desde grandes factorías de cuentos infantiles como Disney empezaron a transformar los textos originales en cuentos felices, dulcificados y recortando las oscuridades al máximo. Los niños entonces ven un mundo con el que no pueden identificarse del todo, ya que ellos a veces sienten emociones negativas que no ven reflejadas en los personajes de los cuentos y también experimentan en sus vidas finales no felices y entonces se sienten diferentes, como si tuvieran “defecto de fábrica”.

Pero los tiempos han cambiado.

Estos cuentos tradicionales sirvieron a nuestra generación, porque trabajaban desde nuestra oscuridad, en seres que como nosotros vinimos al mundo en unos tiempos de estructuras y energía antigua, marcados por normas sociales rígidas y de control. Por eso no estimo que dañaron, más bien ayudaron a quienes tenían que ser ayudados desde ese ángulo.

Ahora sí tendrían el potencial de dañar a esta nueva generación, porque los niños de hoy en día vienen a no desconectar de su esencia, a vivir en libertad y amor, en un mundo nuevo. La energía nueva nos permite llegar a los niños desde la luz, en lugar de tener que hacerlo desde la oscuridad, como pasaba en tiempos pasados. Lo que piden ahora los niños es apoyo y acompañamiento en la luz, en los valores más altos, como son el amor incondicional, la tolerancia, la paz, la libertad. Y los cuentos que trabajan desde la luz son cuentos conscientes, que les enseñan a vivir desde esos valores que llevan en su interior.

 

B.T.: Cuentos amorosos que tenemos a nuestro alcance…

Me vienen a la memoria cuentos conscientes, como Indian Tales escritos por Shenaaz Nanji o Luz de estrellas de Mureeen Garth y otras historias bonitas en libros sensibles con las emociones del niño, que les ayudan a vivirlas más conscientemente. Igualmente destacar Cuentos para sentir: educar las emociones y Cuentos para educar niños felices, de Begoña Ibarrola.

 

imagen: www.revistaelarbolrojo.net

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B.T.: Tus cuentos favoritos…

Aquellos que traten a los niños y las niñas como seres individuales, únicos y preciosos, donde se hable de libertad, de compartir, de tolerancia, gratitud, amistad y amor. Hay muchos que me gustan, uno de mis favoritos es Ami, el Niño de las Estrellas, que muestra valores muy amorosos y abre la mente del niño o la niña a la idea de que el Universo en todos sus aspectos es algo mágico, accesible y lleno de vida.

imagen: www.elblogalternativo.com

imagen: elblogalternativo.es

B.T.: El último cuento que leíste y te emocionó…

El punto, de Peter Reynols, que impulsa la autoestima y la creatividad en los niños.

 

B.T.: Has escrito una trilogía de cuentos cuyos personajes son Ada y Zax. En sus páginas intentas compartir con los niños ciertas Leyes Universales en las que crees profundamente. De momento Zax no vive en el planeta Tierra…

Zax es un niño del planeta Khyb que viene a la Tierra en el Primer Programa de Intercambio Intergaláctico Social y Educativo. Se queda en casa de Ada y va a su cole. En Khyb están un pelín más avanzados en el conocimiento de las reglas energéticas que imperan en el Universo y las emplean para tener una vida más feliz y saludable. A través de situaciones cotidianas Zax enseña a Ada esas reglas y no sólo eso, le enseña también cómo meditar, cómo no desconectar de su verdadera esencia o cómo ver el mundo con los ojos del amor. Todo ello desde el humor y la diversión. Ada y Zax es una trilogía de libros donde el niño puede aprender recordando todo el conocimiento interior del universo que naturalmente atesora.

 

B.T.: ¿Cuáles son las leyes universales que Zax le muestra a Ada?

Zax explica a Ada que en su planeta conocen y aplican en su vida una serie de reglas energéticas que imperan en el universo, como la regla del regalo (ley de la entrega), que dice que si quieres recibir algo primero entrega tú eso que anhelas a los demás, si quieres recibir amor das amor, si quieres recibir amistad, regalas amistad, pero sin esperar nada a cambio; o la regla de la lista (ley de la intención), que establece el increíble poder que tiene nuestra intención para conseguir las cosas que queremos en nuestra vida, la capacidad que tenemos todos de crear nuestra propia realidad a través del poder de la intención y la voluntad nacida del corazón.

 

NUCHO REGLAS DEL UNIVERSO

 

Luego está la regla del bumerán (ley de la causalidad), que detalla cómo los actos que realizas en tu día a día, sean del color que sean, vuelven a ti en el mismo sentido energético con los que lo has realizado: si tu vida está llena de actos de amor, solidaridad y entrega, en tu vida aparecerán actos llenos de esa energía y en sentido contrario también; la regla del sombrero invisible (ley del desapego), que te conecta con la armonía y la quietud que existen en tu interior para poder afrontar lo cotidiano desde la tranquilidad y así tener una actitud de seguridad en ti y en lo que existes y creas a tu alrededor; o la regla de la cometa (ley de la aceptación consciente), que te muestra el increíble poder que tiene confiar en la vida y en la perfección de todo cuanto acontece en ella, que todo problema es una oportunidad camuflada y que la vida es en sí amorosa, aún en esos momento en los que no nos lo parece.

Ada se da cuenta de que estas reglas funcionan y practicándolas empiezan a llegar muchas cosas buenas a su vida.

 

B.T.: La trilogía Ada y Zax, ¿la podemos leer los mayores?

Claro, Ada y Zax es para niños de todas las edades, para el niño que mora en el corazón del adulto también, incluso mujeres embarazadas se la leen a la barriga, a sus futuros bebés.

 

B.T.: ¿Cómo empleas el dinero recaudado con la venta de tus cuentos?

Todos los derechos de venta los he cedido a una ONG que hemos creado llamada «Universo Ada y Zax» (www.universoadayzax.org). A través de ella estamos generando proyectos conscienciales para niños y niñas, como la Escuela de Meditación Ada y Zax que, tras un precioso proyecto piloto realizado este verano, ha abierto sus puertas en enero o un proyecto de creación de juegos de mesa donde el niño o la niña se divierta sin necesidad de ganar nada ni de quedar el primero, es decir, sin necesidad de competir. Pretendemos que los niños tengan herramientas que eviten la desconexión con su alma.

 

B.T.: Eventos para este 2015 que ya tengas programados ¡y un consejo para ser feliz!

Pues, a parte de la recién comenzada Escuela de Meditación para niños y niñas Ada y Zax, queremos iniciar todos los jueves una serie de cuentacuentos de Ada y Zax para los más peques y conferencias para los padres. También empezaremos una colaboración con un proyecto hermano llamado Samastah, en el que vamos a ofrecer planes de 21 días para aprender a meditar con niños de forma divertida.

 

¿Un consejo para ser feliz?: ¡volver a encontrar el niño o la niña que escondiste en tu corazón!

 

Entrevista Bt relacionada:

Título: «Rayuela, cuentos para vivir con alas«.  Leer AQUÍ

Extracto: ¿Hay cuentos donde se hable de dietas vegetarianas o veganas? ¿Y donde narren el Camino de Santiago? ¿Y cuentos donde las princesas trabajen o se describa la vida de mujeres valientes y transgresoras? ¿Hay páginas que acerquen a los niños a la muerte o a la discapacidad física o intelectual?

 

 

Cuentoterapia para adultos, narraciones para el alma

Te compartimos un cuento sobre la Confianza. Su autora, nuestra colaboradora Rocío Castro. Un cuento puede convertirse en un excelente mapa-guía. De toda la vida y en todas las culturas se han empleado  estas narraciones, propias o ajenas,  con fines terapéuticos y de sanación. Los mayores explican el mundo a los niños con la sencillez de un relato sabio y adaptado. Y ni todos los cuentos han sido beneficiosos para nuestro desarrollo personal, para facilitarnos la integración de valores saludables ni todos han sido  escritos pensando en el público infantil.

¿Qué cuentos te ayudaron a vivir mejor? ¿Qué mensajes recibiste de ellos? ¡Recomiéndanos cuentos para niños y adultos  que nos regalen alas!

“Cuentos para el Alma”

El Despertar de Sofía y Nicolás

  1. Confianza

 

Rocío Castro González

 

«De los Recovecos del Sentir»

«Hoy volví a pasear contigo. A recorrer esos mismos lugares que recorrimos seis lunas atrás, en la rabia contenida de amor impacientes. Desandé el camino andado y te respiré de nuevo. Te sentí en mí, conmigo; tu garganta, cabeza y corazón. Tu ser, tu amor en mí y a mí. No te has ido, todavía permaneces. Tu esencia. Tú en mí y yo en ti. Porque tú siempre fuiste yo y yo tú. Uno en dos y más de dos venidos y aún por venir. Por eso te amo y te amaré, en tu mientras y tu partir, y también en tu regresar en otros tus»

Sofía, Noviembre 2013

 

Meditaba Sofía, haciendo el mismo recorrido que una vez anduvo en compañía de un amor fatuo pleno de placentera alegría. Mientras caminaba, podía sentir la suave brisa que agitaba las ramas de los árboles, batiendo sus hojas en un agradable vaivén que simulaba una armoniosa danza rítmica, delicada y llena de viva expresión de existencia.

El susurro de las hojas y las ramas al zarandearse, sonaban como una dulce melodía que penetraba en lo más profundo de su alma, inundando por completo cada célula de su ser.

Podía distinguir el olor que emanaba del aire; una mezcla de perfume a flores silvestres y musgo que crecía sobre la tierra mojada, pronta para la anunciación de una estación preñada de intensas lluvias venideras, propias del equinoccio otoñal.

Los pájaros, de manera interrumpida, rompían a ratos ese sutil sonido de los arbustos, colmando de música embriagadora cada paso que Sofía daba en su continuo caminar hacia su encuentro de regreso con Nicolás.

Entonces, en un acto de plena atención consciente, realizó una respiración profunda, llenando sus pulmones de ese aire fresco de la sierra que parece alejarte del escenario de la “realidad” y trasladarte a un paraíso casi mítico, sueño del que jamás nadie desea despertar.

Ahora podía percibir la unión y fusión con los árboles, la brisa, los pájaros, e incluso con las piedras que sorteaba mientras caminaba paso a paso a lo largo del sendero. Escuchaba el respirar de los árboles, la permanencia y firmeza de los troncos enraizados en la tierra, sus largas e interminables raíces, ancladas como base nutriente de vida en el barro mojado, sus ramas, las hojas y el murmullo hablando entre ellos.

Sentía las flores, siendo una de ellas. La belleza y el fino tacto de sus frágiles pétalos, la savia pura y cargada de energía vital que recorre sus tallos, el polen listo para su próxima germinación y el exquisito perfume que inunda todo ese aire de sierra encantado.

Al son de los pasos, su respiración se hacía cada vez más profunda y pausada, notando como los pulmones se henchían de aire al inspirar y se vaciaban al espirar, fluctuando en un movimiento de pecho hacia delante y hacia atrás que cada vez la abandonaban a un estado más profundo de sosiego y calma interior.

Concentrada en esta intensa respiración y volviendo al Nirvana de su sí misma, Sofía “recordó”.

Recordó el principio básico de Amar. Recordó que venimos aquí para amar desde el corazón y no desde el ego-ísmo.

El amor no es egoísta, ni caprichoso. Tampoco entiende de pertenencia o posesión. El amor que permanece en la Verdad por los siglos de los siglos trasciende por encima de nosotros mismos y de la persona física. Se trata de un amor consciente, donde conectamos plenamente con la totalidad de la vida y el amor universal. Es por eso que sentimos esa Unidad con el Todo. Hablamos de un amor altruista y desinteresado, que se expande más allá de los amantes en simultánea conexión con el resto de seres.

Sí. Sofía “recordaba” y ahora todas sus relaciones sentimentales comenzaban a tener sentido. Cobraban vida como en un maravilloso vals donde se visualizaba bailando con cada uno de los que habían sido sus compañeros hasta ahora. Todo era armonía, pudiendo sentirla en lo más recóndito de su corazón.

 

Sofía & Nicolás

 

Entonces “comprendió” que todo había sido perfecto y completo a lo largo de los tiempos hasta el momento presente. Ya no importaban los fracasos amorosos, las decepciones por expectativas propias y promesas no cumplidas. No incomodaban los tipos de relaciones mantenidas y quebradas; más intensas, peleonas, aburridas, cruciales, interrumpidas, pasionales, de pronto marchitar, egoístas, de amigos, de casados y luego divorciados, etc.

Nada de esto era relevante puesto que cada una de ellas reflejaba una parte de lo que su propio ser había necesitado cubrir o aprender en algún que otro momento de su vida. Y todo ello para llegar a su otra parte, que a su vez era la suma de todas sus otras partes: Nicolás.

Feliz y con una sonrisa plena en el rostro, aceleró el paso hacia su encuentro con Nicolás.

Tenía que contarle, debía compartir con él aquel discernir de su existencia.

Mientras, Nicolás esperaba paciente a la entrada del sendero de donde Sofía había partido aquella mañana de nuboso sábado.

Así, calmo y seguro, la vio regresar como tantas otras veces en vidas pasadas.

-¿Qué tal el largo paseo, Sofía?- preguntaba Nicolás, con profunda mirada apacible

-Fantástico, Nicolás. Me ha pasado algo increíble. He “recordado” y he comprendido.

El camino hasta encontrarte ha sido arduo, aunque ha merecido la pena. Tú eres la suma de todo mi Amor; amor fatuo, de compañero, apasionado, romántico, vacío y consumado.

Y estas aquí, ¿cómo no pude darme cuenta antes?

-Siempre estuve junto a ti. Aunque tenías primero que experimentar y aprender. Recuerda, Sofía… En el transcurso de tu infancia éramos vecinos. Viví junto a la plaza de tu casa.

Durante tu época escolar estuve también cerca de la tuya, puesto que frecuentaba a una chica que vivía próxima a tu casa nueva.

Y, antes de irte de viaje de larga estancia, por 13 años, te visité en el trabajo. Era cliente de la empresa donde trabajabasy mi padre también.

Luego, cuando volviste a la ciudad y fuiste a vivir a la que hoy es nuestra casa, – que estuvo cerrada hasta tu vuelta durante años,te encontré en aquella cafetería que frecuentabas como por casualidad. No fue casualidad, Sofía. Estaba predestinado así porque lo elegimos de ese modo antes de venir aquí.

Constantemente estuve a tu alrededor, cercándote y protegiéndote, solo que no nos conocíamos porque no era el momento. Ahora lo es.

-¿Por eso no te fuiste destinado a trabajar fuera cuando tu empresa te lo propuso porque cerraba?

-Eso es, Sofía. ¿Cómo me iba a marchar lejos? No podía distanciarme. Siempre permanecí junto a ti y cuando llegó el preciso instante de habernos encontrado, una fuerza indescriptible me impulsaba en lo más hondo a no despegarme de tu lado.

-Pero yo dudéde ti. Dudé en si te marcharías o no. No sabía que siempre habías estado ahí. Todo esto lo descubrimos después.

-Y ese fue tu aprendizaje, Sofía. La confianza. No supimos nada de esto porque no era la ocasión. Primero tuvimos que atravesar lo ocurrido en este Samsara que elegimos vivir.

Tu plena confianza de corazón se expuso a prueba, siendo un obstáculo más de los enredos de este sueño que estamos viviendo para poder trascender nuestro verdadero Ser.

-Así que siempre estuviste ahí, junto a mí. ¿Cómo pude desconfiar de la pureza de tu amor?

-Porque dudaste de tu propio corazón. Sofía, mira mis ojos y contemplarás el espejo de tu alma. Yo soy tú y tú eres yo. Continuamente me mantuve presente y ahora soy una manifestación encarnada de ti misma. Una viva expresión del amor universal que sientes.

Tu amor verdadero que trasciende todo plano físico me ha traído hacia ti. Soy el reflejo de ti misma, tu otra parte, el reflejo de tu alma.

-Ahora “recuerdo”, Nicolás. “Recuerdo” con claridad el “Pacto”

-Lo sé.- decía Nicolás, esbozando una amplia sonrisa llena de bondad y amor infinito.

 

El “Recuerdo” se desvaneció pronto. Se produjo como un atisbo de luz en la mente de Sofía, aunque pudiendo advertir la autenticidad de su esencia. De repente, el ruido de un bullicio cercano a un refugio que había a unos escasos metros, los distrajo de aquella conversación. Habían vuelto a la “Realidad”, y a todo el alboroto y enredo que el mundo finito de cambio supone, en la confluencia de vagar por la rueda de continuo sufrimiento y renacimiento del ciclo de la vida.

 

Rocío Castro