Fluorosis

¡Bebés libres de tóxicos!

El hogar está lleno de tóxicos y los niños son los más vulnerables. Aprende a crear un entorno más sano para tus cachorros con las alternativas que te aporta en esta entrevista Yolanda Jordán. Es autora del libro»Tu bebé, libre de tóxicos» y profesora superior de Piano y de Música de Cámara. Hablamos con ella de toallitas limpiadoras, pañales, pastas de dientes, purificadores de aire y de los tóxicos en la habitación del bebé.

¡Comparte esta entrevista en Facebook y podrás tener en casa un ejemplar del libro! Realizaremos un sorteo el martes 4 de agosto con todos los participantes. (Tienes que ser residente en España).

imagen de yolanda jordan. bebes libres de toxicos. entrevista buenasterapias.

Yolanda Jordán. Bebés libres de tóxicos

 

BT: Yolanda, ¿por qué crees que los productos destinados a bebés y niños llevan disolventes, conservantes, antioxidantes, perfumes sintéticos y colorantes sin que nadie de la voz de alarma? ¿Realmente son necesarios para que éstos sean de calidad?

Pues verás, diferentes medios y campañas llevan años intentado informar a la población sobre el problema tóxico y continúan dando la voz de alarma lo que sucede es que, a nivel de calle, este tema es aún bastante desconocido. Comienza a observarse un interés creciente pero, en general,  no es algo que preocupe porque erróneamente los padres piensan que los productos destinados a bebés y niños son muy seguros: están etiquetados, testados dermatológicamente, cumplen unos criterios de calidad y han pasado controles sanitarios.

Esto no es suficiente: Los productos de los que hablamos contienen sustancias químicas y muchas de ellas son perjudiciales para nuestros hijos. Si pensamos en un bebé, su organismo es aún inmaduro, no elimina correctamente los tóxicos y su piel es muy delgada. Como la piel de un adulto, la del bebé también absorbe una pequeña cantidad de todo cuanto aplicamos. Es fundamental protegerle.

¿Qué sucede? Parece ser que se acepta la utilización de sustancias de origen químico porque las dosis son ínfimas y, a corto plazo, parecen seguras. Se realizan muchísimos estudios serios en todo el mundo y aunque los resultados son claros, no hay unanimidad: unos países prohíben algunas sustancias por considerarlas nocivas, mientras que  otros las siguen permitiendo por no considerarlas “tan nocivas”. Es algo incomprensible…

No se tiene en cuenta el efecto acumulativo de aplicarlas en nuestro cuerpo con frecuencia ni se han probado los efectos que generan estas sustancias combinadas con otras, combinación que se hace presente en los productos que adquirimos.

De verdad que me apena y no logro entender que los productos destinados a los niños estén formulados con ingredientes químicos cuando podían perfectamente contener únicamente ingredientes naturales. No es tan complicado criar bebés libres de tóxicos.

imagen del libro Bebés libres de tóxicos. Yolanda Jordán. Entrevista buenasterapias

Tu bebé libres de tóxicos. Yolanda Jordán

 

 

BT: ¿Qué puedes comentarnos sobre las toallitas limpiadoras que tanto empleamos para la higiene diaria del bebé?

Las toallitas limpiadoras también llevan muchas sustancias químicas. He revisado un gran número y los ingredientes varían de una a otra: unas indican que no llevan alcohol ni perfumes, otras están formuladas con extracto de aloe vera o camomila, algunas son blanqueadas sin utilizar cloro pero no he encontrado ninguna tradicional que esté libre de químicos. Afortunadamente  tenemos buenas alternativas naturales como son las toallitas ecológicas y las lavables de algodón orgánico.

 

BT: Como bien afirmas en tu libro, Greenpeace Alemania advirtió hace poco que en muchos pañales de bebé habían encontrado tributilo de estaño (TBT). ¿Qué es y qué efectos provoca?

Es un pesticida, una sustancia antiincrustante con la que se pintan los cascos de los barcos porque impide que se le adhirieran algas y otros organismos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que este pesticida supone un riesgo para la salud: puede causar desequilibrio hormonal, trastornos del sistema nervioso e inmunitario, afectar a la reproducción y también provocar cáncer.

 

BT: ¿Hay algunas sustancias más en los pañales que debamos tener en cuenta?

Sí. Los pañales desechables tradicionales (no ecológicos) suelen llevar:

  • Poliacrilato de sodio (SAP) un material con un gran poder de absorción. Cuando el pipí entra en contacto con él, éste se hincha conteniéndolo. Este químico es relativamente nuevo y aún se desconocen sus posibles efectos adversos a largo plazo.
  • Los pañales suelen blanquearse con cloro dando lugar a estas partículas. Son altamente tóxicas y cancerígenas. Como efecto evidente causan reacciones en la piel si bien también pueden perturban el sistema hormonal e inmunitario.
  • Compuestos químicos volátiles (COV) que pueden causar irritación de ojos, nariz y garganta, daños en hígado, riñones y el sistema nervioso central.
  • Derivados del petróleo como las parafinas. Taponan y cubre la piel impidiendo que respire correctamente.
  • Perfumes sintéticos.

 

BT: ¿Nos recomiendas un tipo de pañal asequible económicamente hablando y que no suponga demasiado trabajo para padres y cuidadores?

Claro. Podemos escoger entre los pañales desechables ecológicos (se usan igual que los normales pero no llevan químicos) o los pañales de tela. Estos últimos requieren algo más de trabajo porque hay que lavarlos.

 

BT: Valora las pastas de dientes para niños y haznos tus propuestas saludables. ¿Nos enseñas a hacer una pasta casera?

Al escoger la pasta de dientes para niños hay que cerciorarse de que no lleva triclosán ni flúor sintético (o fluoruro sódico) ya que ambos son tóxicos. De hecho, los dentífricos con flúor para menores de 6 años están obligados a advertir que debe emplearse una pequeña cantidad de producto bajo la supervisión de un adulto para que el niño/a no trague la pasta.

Para asegurarnos que no lleva ingredientes desaconsejables (por ejemplo, Lauril sulfato de sodio, parabenos, ftalatos, dióxido de titanio, productos derivados del petróleo, edulcorantes, colorantes y conservantes) mi recomendación es la de escoger un dentífrico con certificación ecológica, tanto para nuestros hijos como para nosotros mismos. Y también podemos hacer pasta de dientes casera, 100% natural. En mi libro propongo esta receta a base de arcilla con propiedades antisépticas, antiinflamatorias y astringentes.

Ingredientes:
  • 1 cucharada de tomillo, 1 cucharada de salvia, 3 cucharadas de arcilla blanca, 2 gotas de aceite esencial de menta, 1 pizquita de sal

Pasos:

  1. Pon a calentar 1/4 de litro de agua en un cazo.
  2. Añade una cucharada pequeña de salvia y otra de tomillo y déjalo hervir durante 5 minutos.
  3. Cuela la infusión.
  4. En un vaso aparte mezcla 2 cucharadas de la infusión resultante con 3 cucharadas de arcilla blanca y 2 gotas de esencia de menta y la pizca de sal.
  5. Mezcla bien con una cuchara hasta que quede una crema uniforme. Si queda un poco líquida puedes ir añadiendo arcilla hasta obtener la consistencia deseada.

Conservación: En un tarro pequeño de vidrio en el frigorífico. Dado que no tiene conservantes, por seguridad, hay que consumirla pronto.

 

BT: ¿Puedes recomendarnos algunas marcas que sean de tu confianza para adquirir productos de cuidado corporal e higiene para nuestros bebés?

Escoger un producto de cuidado e higiene corporal es cuestión de gustos porque hay decenas de marcas diferentes. Personalmente me encanta toda la gama de productos de la empresa danesa Urtekram  pero, más que hablar de marcas, yo haría hincapié en la elección de productos ecológicos certificados que son aquellos que llevan el sello de una empresa independiente que controla las materias primas utilizadas en su elaboración, el proceso mismo de fabricación y nos garantizan que el producto es libre de químicos nocivos y de ingredientes transgénicos. Suelen proceder, en su gran mayoría, del cultivo ecológico y muchos llevan un sello que indica que no realizan pruebas en animales.

 

Bebés libres de tóxicos en su habitación…

BT: ¿Por qué pintarla con pintura ecológica? Recomiéndanos algunas marcas…

Por salud.  Verás, la mayoría de las pinturas contienen disolventes que pueden causar asma, alergias e intolerancias químicas, conservantes, fungicidas y compuestos orgánicos volátiles peligrosos desde el mismo instante en que abrimos la lata.

Las pinturas acrílicas llevan sustancias cancerígenas como el cloruro de vinilo y las pinturas al agua tampoco son inocuas ya que pueden emitir amoníaco y formaldehido.  Sin duda, la mejor opción es pintar con pintura ecológica. No desprende disolventes químicos ni compuestos orgánicos volátiles y no contiene plastificantes ni metales pesados.

Algunas buenas marcas son Biofa y PNZ (distribuidas por Decologic y Ecopinttors respectivamente), Biofusta, Colorea, Livos y Naturhaus.

Debemos recordar que la pintura y los barnices de los muebles también pueden emitir al ambiente sustancias químicas nocivas. Es importante que, al menos, los muebles de la habitación infantil sean ecológicos. Yo citaría la empresa Ecoideas Decoración porque conozco la calidad de sus muebles y son totalmente saludables. Sin ninguna duda, habrá otras empresas que realicen muebles ecológicos. Yo las desconozco.

 

BT: ¿Deberíamos prescindir de las alfombras sintéticas?

En mi opinión, sí. Se fabrican con materiales derivados del petróleo y están tratadas con sustancias químicas como, por ejemplo, retardantes de llama. Además, acumulan mucho polvo y ácaros. Hoy en día, en el mercado existen mejores materiales como, por ejemplo, la lana o fibras naturales vegetales como el sisal.

 

BT: ¿Alguna sugerencia sobre los juguetes y los peluches?

Es conveniente evitar todos los juguetes de plástico.  En la etapa de descubrimiento, en la que el bebé se lleva todo a la boca, es recomendable escoger solo juguetes de madera y tela libres de sustancias tóxicas.

 

BT: ¿Para qué usar un purificador de aire en la habitación? 

En nuestro hogar hay gran número de las partículas suspendidas en el aire. Yo recomiendo a los padres que compren un purificador de aire con filtro HEPA para la habitación de su bebé. La función de este aparato es la de filtrar y capturar hasta el 99,97% de partículas tóxicas e impurezas minúsculas incluyendo las esporas de moho, polen, ácaros del polvo, microbios y alérgenos que se encuentran en suspensión en el aire.

Otro aparato que considero esencial es un purificador de agua, cuya función es la de eliminar el 99% de los contaminantes de ésta.

 

BT: ¿Cómo lavas la ropa de tu bebé?

En casa lavamos toda la ropa con detergente ecológico, no solo la de mi niño. También hay otras opciones naturales como, por ejemplo, usar bicarbonato sódico y vinagre de manzana, las nueces de lavado o incluso podemos hacer nuestro propio jabón. Yo antes lo hacía pero ahora no tengo tiempo.

Me gustaría finalizar la entrevista animando a todos a cambiar sus hábitos a la hora de comprar para que escojan solo productos ecológicos. Sin duda, son la mejor opción para proteger a nuestros pequeños y a toda la familia.

Entrevista relacionada: 

«Medicina ambiental: el mercurio es un veneno«. Entrevistada: Dra. Pilar Muñoz-Calero. Fundación Alborada.

Extracto: Hemos entrevistado a la Dra. Pilar Muñoz-Calero, experta en Medicina Ambiental. Se calcula que aproximadamente el 15% de la población española padece trastornos relacionados con la sensibilidad a los tóxicos que nos rodean. Pilar vivió estos trastornos en carne propia (malestar, pérdida de memoria, dolor de huesos, de cabeza, muscular, cansancio, irritabilidad) y ahora preside la Fundación Alborada (Brunete, Madrid), donde personas afectadas van a desintoxicarse y a comprender mejor las dolencias que les aquejan.

imagen de la Dra. Pilar Muñoz-Calero. Medicina ambiental. Buenasterapias

Dra. Pilar Muñoz-Calero. Medicina ambiental

Añadir flúor al agua (o a la pasta de dientes), ¿es tóxico para el organismo?

Hay países que han prohibido añadir flúor al agua (Alemania, Holanda, Francia, Canadá, Bélgica, Luxemburgo y Noruega).  En Bélgica se ha prohibido usar el flúor en chicles y enjuagues bucales. Hay muchas voces críticas que consideran que el flúor es  un tóxico que modifica la estructura ósea y la fuerza, afecta el sistema inmunológico y está relacionado con algunos tipos de cáncer. Sin embargo, en EEUU añadir  controladamente un compuesto de fluoruro a los suministros de agua pública se considera la manera más efectiva para prevenir las caries.

Toni Granados, consultor de bienestar y distribuidor de Enagic (ionizadores de agua alcalina y de aparatos de filtrado de agua) nos ofrece su opinión sobre el flúor en este artículo de colaboración espontáneo.

¡Te invitamos a compartir tus recetas naturales para hacer pasta de dientes casera libre de flúor!

Hay una controversia bastante marcada con el flúor, a diferencia de otros elementos en los que prácticamente todos están de acuerdo en su perjuicio. No hay mucha información o estudios al respecto, ya que este tema siempre ha estado un poco vetado. Creo que no deberíamos añadir flúor al agua y beber solo el flúor natural que ya contiene.

imagen de toni granados

Toni Granados, distribuidor Enagic en España

 

Pero también debemos admitir que vivimos en un mar de toxinas, tanto naturales como sintéticas. Y aunque creo que se debería de erradicar el añadir fluoruro al agua municipal, en nuestro ambiente inmediato  hay algunas sustancias más peligrosas.

Quizá lo más alarmante es que los químicos utilizados en la fluoración del agua potable no son de grado farmacéutico. La gran mayoría proviene de los sistemas de limpieza en la industria de fertilizantes de fosfato. Estos químicos (90% de los cuales son fluorosilicato de sodio y ácido fluorosilícico), están clasificados como deshechos contaminantes peligrosos con diversas impurezas.

Añadir flúor al agua fue una cuestión de puro interés económico financiado por los industriales en  EE.UU. El encargado de promocionar esta práctica fue Edward Bernays, conocido como el padre de las Relaciones Públicas, que inició una campaña de engaño para convencer a la opinión pública de las bondades del flúor en el agua.

Barnays explicó:

“Usted puede conseguir prácticamente que cualquier idea sea aceptada si los médicos están a favor. El público está dispuesto a aceptar, sin cuestionamiento, lo que un médico dice, porque es la autoridad en relación a la salud. Independientemente de lo mucho que sepa o no sepa” (Bryson, 2004).

Los médicos que apoyaron en su momento la fluorización no sabían que la investigación desacreditó la seguridad del fluoruro, y fue suprimida o no llevada a cabo a primera instancia. El fluoruro se convirtió en sinónimo de progreso científico y fue presentado al público como una sustancia que mejoraba la salud, agregada al medio ambiente para el bien de los niños.  Quienes se oponían al fluoruro fueron tachados de excéntricos, charlatanes y lunáticos.

A diferencia de los productos químicos que tienen un efecto fácilmente identificable, el flúor es un veneno sistémico, produciendo una gama amplia de problemas de salud, por lo que sus efectos son más difíciles de diagnosticar. Por eso el fluoruro ha podido torear la polémica “de momento” en torno a su toxicidad.

En una sociedad donde los productos que contienen asbesto, plomo, berilio y muchos otros carcinógenos están siendo retirados del mercado, es sorprendente que el fluoruro sea aceptado tan a fondo y ciegamente. Parece absurdo que estemos dispuestos a pagar a la industria química para que desechen sus residuos tóxicos y que los agreguen a nuestro suministro de agua. El fluoruro es hasta 50 veces más tóxico que el dióxido de azufre.

El fluoruro es un componente natural de la corteza terrestre y del suelo. El agua, el aire, las plantas y los animales contienen pequeñas cantidades de éste. Usted puede estar expuesto a pequeñas cantidades de fluoruro al respirar aire, tomar agua o ingerir alimentos.

Incluso varios medicamentos contienen fluoruro y se usan para tratar enfermedades de la piel (por ejemplo, flucytosine, un fungicida) y ciertos tipos de cáncer (por ejemplo, fluorouracil, un antimetabolito).

Pequeñas cantidades de fluoruros se añaden a la pasta de dientes o al agua potable para prevenir las caries dentales. Sin embargo, la exposición a niveles altos de fluoruro puede dañar la salud. Comer, beber o respirar cantidades altas de fluoruros puede causar fluorosis del esqueleto. Esta enfermedad ocurre solamente después de exposiciones prolongadas y puede producir un aumento de la densidad de los huesos, dolor de las articulaciones y limitar el movimiento de la articulación. Algunos síntomas de la fluorosis se asemejan a la artritis. En los casos más graves, la columna vertebral adquiere rigidez total. La fluorosis del esqueleto es sumamente rara; ha ocurrido en algunas personas que consumieron más de 30 veces la cantidad de fluoruro que se encuentra típicamente en agua fluorada. Es más común en lugares donde la población no consume una dieta apropiada.

Niveles de fluoruros 5 veces más altos que los que se encuentran típicamente en agua fluorada pueden aumentar la densidad de los huesos. Sin embargo, a menudo esto hace que los huesos sean más quebradizos o más frágiles que los huesos normales. Algunos estudios también han observado un riesgo más alto de fracturas en personas de edad avanzada expuestas a niveles de fluoruros que se encuentran típicamente en agua fluorada. La ingestión de una gran cantidad de fluoruro de sodio puede producir dolores de estómago, vómitos y diarrea. Cantidades extremadamente altas pueden afectar el corazón y causar la muerte.

El problema es que no hay agencias de salud controlando la exposición o los efectos colaterales del flúor. No hay un registro continuo de niveles de fluoruro en: orina, sangre, huesos, cabello, o uñas de la población, y tampoco de grupos delicados en particular (ej., individuos con enfermedad renal).

Diferentes investigaciones ya han demostrado asociaciones con daños de hígado, el sistema inmune, menor coeficiente intelectual, daños el desarrollo y los órganos sexuales.  De hecho la revista “Human Reproduction” vincula niveles de compuestos perfluorados con una mayor dificultad en las mujeres que las tienen en su cuerpo para quedar embarazadas. El fluoruro puede cruzar la placenta y alcanzar al feto. Solamente una pequeña porción de la cantidad que se ingiere es transferida al niño a través de la leche materna. Varios estudios en seres humanos encontraron un aumento de la tasa de defectos de nacimiento o cocientes de inteligencia (IQ) más bajos en niños que viven en áreas con niveles altos de fluoruro en el agua potable.

Los dentistas son acérrimos defensores de la fluorización del agua, así como de su uso. Y de cara a los organismos oficiales, ayuntamientos o empresas responsables, es mucho más económico usar fluoruro en el agua, que representan céntimos, que realizar tratamientos anuales de prevención de caries en los niños. La respuesta de las autoridades competentes es: “El flúor es seguro en dosis bajas”.

Otro problema también de la fluorización del agua es que interfiere en la absorción del yodo, un mineral importante para nuestro cuerpo. Sin yodo, la tiroides deja de producir tiroxina y triyodotironina. Estas regulan el crecimiento, la síntesis de proteína, el metabolismo y un montón de otras funciones corporales. La tiroides, nos ayuda a regular la producción de hormonas y otras funciones glandulares.

El fluoruro, el cloro y el bromo son mucho más pequeños y ligeros que el yodo, haciendo que la absorción de éste sea muy difícil. Conduciendo a tremendos desequilibrios en el cuerpo, como sobrepeso, problemas metabólicos, musculares y óseos, colesterol y letargo. El cloro para la desinfección del agua y de las piscinas también interfiere en la absorción del yodo.

Sinceramente creo que deberíamos eliminar esas toxinas de nuestro cuerpo y el agua ionizada es una muy buena opción.