fobias

Hipnosis y ansiedad

Muchas personas creen conocer la hipnosis a través de las informaciones que le ofrecen los medios de comunicación o las películas de moda. Sin embargo, la hipnosis clínica (o hipnosis médica) no es algo místico, oculto o esotérico en el que un individuo con dones sobrenaturales controla la mente de otro, que se convierte en víctima renunciando al control de sí mismo. En los últimos cincuenta años las ideas y las actitudes han cambiado y el hipnotismo es reconocido como una valiosa técnica que mejora enfermedades físicas, psicológicas y termina con hábitos sociales como el tabaquismo, la adición al alcohol y a la comida.

Entrevistamos a D. Ángel Mateo, ex vicepresidente y coordinador de la SHP (Sociedad de Hipnosis Profesional) y actual comisionado de APTN-COFENAT para la sección de Hipnosis.

 

B.T.: D. Ángel, ¿puede explicarnos cómo y dónde nace esta técnica y en qué consiste?  

Es una técnica milenaria que recibe el nombre actual de “hipnosis” (del griego “sueño) en el año 1.860 proporcionado por James Braid, cirujano escocés que lo aprendió de su amigo Lafontaine que a su vez lo había aprendido de Mesmer, quien había re-descubierto esta técnica basándose en un pretendido magnetismo animal. Anteriormente se llamaban “técnicas sugestivas” y hoy realmente el nombre sobra, ya que la hipnosis es una híper-focalización atencional, es decir, la persona está completamente despierta, más que en vigilia, aunque parezca dormida. Se consigue mediante ejercicios muy contrastados y experimentados que posibilitan una disociación entre la mente consciente y la inconsciente, permaneciendo activa ésta segunda.

 

James Braid. Imagen: escuela.hipnosis.org.es

James Braid. Imagen: escuela.hipnosis.org.es

 

B.T.: ¿Por qué considera “peligrosas” las terapias a vidas pasadas, las progresiones a vidas futuras o los retornos al útero materno?  

Las progresiones no son peligrosas porque el sujeto sabe que va a un futuro, a algo que no ha sucedido. En regresión la mente fabula y cuenta mil fantasías, pero el sujeto las vive y después es muy complicado explicarle que eso no ha existido. En este estado se produce un cierto estrés que procura que el cortisol, la hormona del estrés, se dispare y contribuya a fijar ese recuerdo falso, de manera que es fácil introducir un trastorno múltiple de personalidad, enfermedad incurable e intratable.

 

B.T.: ¿En qué comunidades autónomas hay mayor número de profesionales de la Hipnosis?  

Quizá en Valencia al estar nuestra escuela aquí. En Barcelona hay un buen grupo de profesionales y luego por todo el territorio hay profesionales sueltos, no somos muchos.

 

B.T.: En España, ¿podría un profesional de la Hipnosis entrar en un quirófano y anestesiar a la persona que va a ser intervenida, como se hace en otros países?  

No, lo llevan muy a rajatabla, aunque hace unos años me llamaron de un hospital de Palma para una operación de urgencia, cosa que me extrañó muchísimo, aunque luego no se pudo confirmar.

 

B.T.: Buenasterapias ha publicado una entrevista a una psicóloga que trabaja como profesora de autoescuela ayudando a personas diagnosticadas como “amaxofóbicas”. ¿Qué puede hacer la hipnosis por ellas?

Pues son bastantes los casos tratados. Tienen su origen en la ansiedad y hay que ir corrigiendo desde atrás hacia la fecha. Contar un caso concreto es complicado porque son todos muy parecidos: inseguridad, baja autoestima, y focalización en la conducción. Probablemente haya habido frases sueltas de que “no vas a poder, te pones nervioso” o cosas así, que condicionan. Al subir la autoestima y la seguridad ese miedo se esfuma en un porcentaje elevadísimo.

 

B.T.: Ha llevado usted a cabo más de 10000 sesiones con personas que deseaban mejorar su calidad de vida. ¿Cuáles son las enfermedades, problemas o limitaciones que más ha tratado usted con la Hipnosis?  

En más del 50 % la ansiedad, en todas sus formas y efectos, incluyendo las fobias. También las depresiones, los trastornos obsesivos y neurosis. Pero lo que tiene mayor relevancia y va subiendo en cantidad de usuarios son los problemas psicosomáticos, fibromialgia, colon irritable, migrañas, dolores itinerantes, molestias de todo tipo sin origen real, etc.   Aquí la efectividad es altísima porque el protocolo está muy conseguido y resulta muy eficaz. El tabaco (dejar de fumar) también tiene su protocolo y se efectúa normalmente en una sola sesión. Las drogas duras también tienen buen tratamiento pero es más complicado y largo, siendo muy habitual el tratamiento de cocaína.

 

imagen: marasuar.blogspot.com

imagen: marasuar.blogspot.com

 

B.T.: Usted considera que aproximadamente el 75% de las enfermedades son psicosomáticas. ¿Puede definir “psicosomáticas”?  

El psicosomatismo es una enfermedad concreta: cuando el médico trata de buscar el origen fisiológico de la misma, no lo encuentra, no existe. El dolor es real, pero no hay causa aparente: es mental, psicosomático. Acabo de mencionar los más frecuentes pero se puede extender a toda aquella dolencia que no tiene origen físico.

 

B.T.: ¿Podría compartirnos algunos casos tratados por usted donde se resolviera positivamente alguna de estas enfermedades psicosomáticas? Ayudaría al lector a ver más allá del síntoma…  

Casos de fibromialgia hay muchos, así como de colon irritable. Lo normal es que a la tercera sesión el dolor haya casi desaparecido y a la quinta se haya eliminado por completo. Puede haber algún caso que precise alguna sesión de refuerzo al ir pasando el tiempo. Una paciente de hace unos años me llama cada catorce o quince meses y me dice que firmaría seguir así y sin un solo fármaco. En este caso hay que resaltar la enorme colaboración recibida por su medico de familia que ha estado controlando en todo momento la evolución de la paciente, con lo que ella no solo se ha ido sintiendo mejor sino que se sintió muy segura y protegida.

 

B.T.: ¿Qué requisitos formativos debemos cumplir para llegar a ser profesionales de la Hipnosis? ¿En qué espacios docentes puede ser estudiada?

Es una profesión sin regulación de ningún tipo, totalmente libre, por lo tanto la enseñanza también es libre. Hay cursitos lamentables y hay cursos serios. Quiero resaltar que la hipnosis no se enseña en ninguna universidad del mundo de forma oficial por lo antedicho, así es que los cursos que se hacen en algunas universidades tampoco tiene más valor que el puramente informativo.

 

B.T.: ¿Para cuándo la regulación de esta técnica y de las personas que la aplican?  

Es una profesión que suscita bastantes recelos y temores, además de existir muchísimos intereses creados… No se atisba una pronta regulación. Nuestra asociación profesional ya ha comenzado por crear una Asociación Colegial para tratar de poner algo de orden en este río revuelto, muy revuelto, donde todos tratan de pescar, muchas veces sin saber bien qué.

 

B.T.: Ha escrito tres libros sobre Hipnosis…

El primero lleva el título “¿Y por qué no con hipnosis?”. Es un libro tipo anecdotario de la consulta donde se describen múltiples situaciones sin nombres propios. Hay incluso algún caso que ha sido preciso distorsionarlo bastante porque la persona resultaba fácilmente identificable sin distorsiones. Este libro fue idea de una buena amiga y paciente, que además es escritora y que se ha encargado de la parte literaria. La casuística descrita se desarrolla por patologías con lo que es fácil que cada cual se pueda ver reflejado en algún caso concreto o en varios.

Portada del libro ¿Y por qué no con Hipnosis?, escrito por D. Ángel Mateo

imagen: www.visionlibros.com

 

 

 

El segundo libro es una puesta al día de lo que es y supone la técnica de la hipnosis de forma actual. Se titula “La hipnosis, hoy”. Realmente es una actualización del anterior que se editó hace cinco años y que se había quedado algo obsoleto.

 

Portada del libro "La Hipnosis hoy"

imagen: www.visionlibros.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

B.T.: De su tercer libro, recién publicado por Liber Factory hablaremos en otro momento. Es autobiográfico. ¿Su título? «Diagnóstico: tumor infiltrante. Vivencias con un cáncer de vejiga tratado con hipertermia» (2013). Nos ha donado varios ejemplares para que lo compartamos con los lectores Buenasterapias. Participa en nuestros concursos y entrarás automáticamente en el sorteo de los libros que tenemos en nuestra biblioteca de donaciones.

 

Imagen dela portada del libro "Tumor infiltrante: vivencias con un cáncer de vejiga tratado con hipertermia"

Amaxofobia: el miedo a conducir se supera

Maite Bellido Jiménez es psicóloga y dueña de la autoescuela America Palace. Te enseña a conducir si padeces amaxofobia. Etimológicamente, la palabra «amaxofobia» proviene del griego αμαχος (‘amaxos’ «carro») y φοβία (‘fobia’ «temor»). Es decir, hablamos de temor patológico a conducir un vehículo o a viajar en él.

Este temor se traduce físicamente en ansiedad, palpitaciones, sudores, tensión muscular, visión borrosa, etc.Está al frente del negocio familiar desde hace diez años. Trabajan con ella puras mujeres, y más del 70% de las personas que solicitan aprender en la autoescuela también son féminas. En su cotidiano ayuda a personas que padecen amaxofobia.

 

B.T.: Maite, creo que tu primera semana de trabajo en la autoescuela ya definió tu compromiso con personas diagnosticadas como “amaxofóbicas”. Cuéntanos…

Sí, fui testigo de alguna de las reacciones que pueden sufrir estos usuarios cuando se ponen al volante. La mujer que conducía esa mañana el coche de la autoescuela tuvo un “bloqueo visual” cuando se incorporó a la autovía y permaneció diez segundos con las manos al volante sin ver absolutamente nada. Menos mal que yo estaba preparada porque tuve una entrevista con ella antes de empezar su entrenamiento y sabía que estaba en tratamiento para controlar la ansiedad que le provocaba subirse a un coche.

 

B.T.: ¿Cómo preparas a estos usuarios antes de examinarse?

Les propongo que den dos o tres clases a la semana. Su entrenamiento se prolonga más en el tiempo porque necesitan superar miedos puntuales que pueden aparecer el día del examen. Si hace falta esperar un año para hacer el examen, se espera. La presión es enemiga de estos futuros conductores. Hay usuarios que temen especialmente la conducción nocturna; a otros les impone ir acompañados de niños; hay ocasiones en que les produce inseguridad las autovías, las autopistas, las curvas o los puentes. Cada ser humano es un mundo. En esos casos, repetimos una y otra vez la situación que los estresa.

 

Imagen de una avenida en hora punta

 

 

B.T.: Si el examen de conducir pone nervioso a cualquiera, ¿cómo afrontan el día de la prueba tus usuarios?

Cuando llega el día del examen saben que están preparados porque han estado muchas horas al volante y han podido resolver sus inseguridades. De hecho, no se presentan hasta que ellos mismos reconocen que ya están preparados para ello. Lo que sí es importante es que el día del examen no vayan tan medicados. Algunos toman orfidal o tranquimazín y no están lo suficientemente despiertos como para reaccionar con rapidez mientras conducen. Por eso recomiendo una medicación progresivamente más suave y que ellos experimenten cómo pueden conducir mejor con menos medicación.

 

B.T.: Según un reciente estudio de la Fundación Attitudes y la Universidad Autónoma de Barcelona, más de 220.000 conductores padecen amaxofobia (el 4% del total). Es más común entre conductores noveles y mujeres y afecta al 26% de las conductoras y al 18% de los conductores varones…

He atendido a más mujeres que hombres. La maternidad, a veces, hace aflorar en la madre el miedo a conducir. Es curiosa la actitud de los hombres y de las mujeres en este tema. Ellas van al psicólogo en su mayoría porque saben que detrás de ese miedo hay historias que solucionar en sus vidas. Conocí a una señora que se trató con homeopatía y obtuvo resultados muy buenos. Ellos, al contrario, se sienten avergonzados y lo ocultan en su entorno más cercano. Les preocupa que en el trabajo se mofen de ellos.

 

B.T.: ¿Cuáles son las razones por las que podemos sentirnos tan mal delante del volante?

Muchas. Puede ser una mezcla de situaciones. En las familias donde hay casos de amaxofobia encontramos un patrón de conducta de miedo aprendido en casa, desde pequeños. Los padres o los hermanos (generalmente las madres) son o han sido personas miedosas que se comunican con mensajes de cuidado, riesgo, peligro, etc. y viven con un umbral de preocupación y de anticipación de futuro en negativo.

 

Las personas con miedo intenso a conducir son inseguras, le tienen miedo al fracaso, miedo a equivocarse, al qué dirán; pueden haber sufrido un accidente o haberlo visto; y normalmente no controlan bien las técnicas de conducción, por lo que tienen la sensación de que no poseen las herramientas necesarias para afrontar su reto. Fíjate que son muy perfeccionistas, así que cuando están preparados y empiezan a circular, son muy buenos conductores.

 

B.T.: ¿Cuál deber ser el papel que juegue un profesor de autoescuela (que no sea psicólogo) con estos usuarios?

Pueden ser co-terapeutas bajo las directrices de un psicólogo o psiquiatra. La responsabilidad que asumes en la enseñanza de estos usuarios es grande. Es un compromiso más intenso que con los otros futuros conductores. Y el grado de estrés debes tenerlo muy controlado en las clases. Tu calma es –especialmente- la calma de estos usuarios.

Hemos contactado con una docena de autoescuelas de la ciudad y les hemos preguntado si están formados para darles clase a estos usuarios. Afirman que sí: sus profesores reciben un curso que los prepara para ello. Sabemos que estos cursos duran entre 6-12 horas como máximo. Después de hablar con Maite y profundizar en el tema,  parece poco probable que en ese lapso y con ese certificado en mano estén preparados para asumir la responsabilidad que corresponde. Estas personas en condiciones especiales necesitan psicólogos con un certificado de aptitud de psicólogo-formador de cursos de Sensibilización y Reeducación Vial. Otra opción: el máster en Psicología del Tráfico y Seguridad Vial (INTRAS ).

 

Testimonio

 

Hablamos con Juana, alumna de Maite desde mediados de noviembre. Recibe tres clases a la semana y confiesa que nunca le gustaron los coches. Tuvo un accidente hace años pero no siente que sea ésta la causa principal de su miedo a conducir.

B.T: Juana, ¿Cómo transcurrió tu primera clase con Maite?

Me dio un medio ataque de pánico y lo pasé mal, la verdad. Ya llevo un tiempo con ella y me siento segura y confiada dentro del coche. Hace dos o tres semanas incluso puedo decir que estoy disfrutando mientras aprendo. La verdad es que estoy notando que avanzo y que controlo mejor la técnica.

B.T: ¿Cómo enseña?

No sabría decirte qué hace, pero lo que sí sé es que me trata de una forma muy personalizada y tiene mucha paciencia. Reafirma constantemente todo lo bueno que hago y cree en mi capacidad y me lo transmite. Sin ella estoy segura que no me sacará el carné.

 

B.T: ¡Ya sabemos! El miedo a conducir se trabaja y se supera. No se trata de una enfermedad mental, como sugieren algunos espacios en la red. Posee una realidad multifactorial. Para atravesar ese miedo, como todos los demás, hace falta voluntad, paciencia y, en este caso, una buena psicóloga de copiloto. Las Terapias Naturales son efectivas y facilitan la superación de este miedo. Destacamos la utilidad de la Homeopatía, la Acupuntura, las Flores de Bach y la Hipnosis.