Higiene natural

La lota: limpieza nasal profunda

¡Dale las gracias a tu nariz! ¡Cada día pasan por ella nada más y nada menos que 16.000 litros de aire! ¿Sabías que limpiándola naturalmente con una lota puedes generar una voz potente y clara,  aliviar los ronquidos y superar la sinusitis, las alergias, la rinitis y los resfriados recurrentes? Rocío Jimeno, colaboradora espontánea Buenasterapias, profesora de yoga y buceadora profesional, te lo explica en este artículo.

¡Respirar es vivir!

Imagen de Rocío Jimeno, profesora de Yoga y Pilates en Almuñécar (Granada)

Así como ya es habitual el uso de cepillo de dientes, la nariz es el único orificio que no limpiamos y que más ensuciamos porque por ella pasan cada día 16.000 litros de aire dejando gran cantidad de partículas, bacterias, etc.

Además, la contaminación, el tabaco y la dieta rica en azúcares, lácteos y harinas refinadas perjudica a las mucosidades, volviéndolas densas y espesas.

Lota anatomia1

 

La mejor manera de limpiar la nariz y mantener los conductos nasales despejados es administrar regularmente una ducha nasal que en términos yóguicos se llama NETI o Jala Neti. Para ello se utiliza una especie de tetera denominada LOTA.

La Neti limpia la zona, expulsa el polvo, grasa y contaminantes, lava a fondo las sensibles terminaciones olfativas y con todo ello aumenta nuestra capacidad para extraer y asimilar el aire físico y energético.

 

Imagen de una lota hecha de cobre

Lota de cobre

¿Cómo se usa?

Es muy fácil. Se llena de agua tibia y se disuelve un 1/3 de cucharadita de sal. La idea es aproximarse a la temperatura y salinidad de los conductos nasales para que no se produzca un intercambio osmótico de líquidos con las membranas nasales.

Se inclina el cuerpo hacia delante en el lavabo, se ladea la cabeza, se inserta la punta de la LOTA en el orificio superior de la nariz y se va vertiendo poco a poco. Se trata de que el líquido entre por el lado superior de la nariz y salga por el inferior. Se hace eso con la mitad del líquido de la lota y se cambia de lado.

Cuando se acaba el agua de la lota, nos tapamos alternativamente la nariz y soplamos primero con suavidad y luego con fuerza para secar la nariz.

Imagen de una lota de plástico

Lota tipo «Aladín»

Notaremos desde el primer uso sus beneficios. Y con el tiempo mejorará nuestro olfato, alergias, sinusitis, ronquidos, problemas de garganta, mejora la capacidad visual…

Los expertos afirman que con ejercicios respiratorios y duchas nasales regulares, nos podemos despedir de los resfriados. Generalmente la causa de estos es una toxicidad patológica de las membranas nasales que se convierten en caldo de cultivo ideal para los gérmenes.

La tradición yóguica recomienda el uso diario y en ayunas. Cuando hay mucha mucosidad se puede repetir varias veces al día, la última antes de dormirse.

La Neti es una técnica sencilla, inocua e indolora. Los niños desde los 3 años la realizan sin problemas.

Algunos beneficios del empleo de la lota:
  • Aclara y mejora la vista
  • Ayuda a eliminar resfriados recurrentes
  • Alivia los ronquidos
  • Ayuda a superar la sinusitis, las alergias y la rinitis
  • Favorece el buen funcionamiento  del oído
  • Genera una voz potente, clara y resonante
  • Relaja los músculos de la cara, en especial la tensión que se acumula entre las cejas
  • Deja destapadas ambas fosas nasales, con lo cual queda libre la circulación de energía (Prana) y aire. Se equilibra, entonces,  el funcionamiento de ambos hemisferios cerebrales y se enriquece de oxígeno la sangre
  • Estimula el chakra ajña, (entrecejo). La apertura equilibrada de este centro de energía aporta claridad mental, desarrollo intuitivo y entendimiento, expresado a través de la capacidad de ver más allá de las apariencias, y profundizar en la comprensión de lo que la vida presenta a cada momento
  • Alivio en tensiones mentales y dolores de cabeza
¡Visualízate por dentro! ¡Pon una Lota en tu vida!

 

 

 

 

 

Tomar el sol es anticancerígeno, antibactericida y antianémico

Con el discurso del miedo nos han hecho temer al Sol, como si fuera enemigo de nuestra salud. Solo debemos saber cómo acercarnos a él. ¿Sabías que el gazpacho es un protector solar natural? ¿Y que hay clínicas que se construyen a más de 1500 m de altura  sobre el nivel del mar? Esa altitud permite que los pacientes reciban una cantidad de rayos ultravioletas mucho mayor de lo que es posible en niveles más bajos de la atmósfera. El Dr. Rafael Méndez Cobos profundiza en este tema en su artículo de colaboración de hoy. 

 

Imagen del Dr. rafael mendez cobos

Dr. Rafael Méndez Cobos

 

La falta de luz solar en el organismo guarda relación con los trastornos del sueño, la depresión e incluso con el envejecimiento y el cáncer. Cada persona tiene un reloj biológico que regula  la producción  y liberación de melatonina de la glándula pineal. La melatonina ayuda a dormir y se produce más de noche (durante el sueño) que en el resto del día. Esta hormona está ligada a la producción de  la serotonina (neurotransmisor que nos hace «sentirnos bien»).

La melatonina, además de ser un poderoso antioxidante,  contribuye a que el sistema inmune funcione correctamente y reduce el impacto del envejecimiento a la vez que impide el crecimiento de células cancerosas.

Para captar melatonina nada mejor que tomar la luz solar al amanecer y al atardecer. Los médicos de la Grecia clásica decían que sus enfermos se podían beneficiar de la exposición moderada de la luz solar. En el siglo X Avicena, un erudito y medico persa,  comentaba los beneficios que reportaba tomar el sol con moderación.

En Europa fueron los franceses  los que comprobaron el efecto antirraquitismo  del sol (Vitamina D). Esta vitamina provoca puentes en las bases del ADN y así impide la replicación bacteriana. Los baños solares  tienen un claro efecto bacteriostático. El sol también posee un efecto antianémico, porque favorece  el aumento en la síntesis de hematíes, leucocitos y plaquetas.

El sol es más importante para la salud de lo que piensan muchos profesionales sanitarios. El mejicano Arturo Solís ha divulgado recientemente que la melanina (pigmento de la piel)  transforma el agua celular (aquella que rodea a las células) en iones, hidrógeno y electrones libres, que proporcionan energía a los corpúsculos celulares. No es hasta el siglo XX que el médico islandés, N.R. Finsen (1860-1904), recibió el Premio Nobel de Medicina por sus investigaciones acerca del efecto de la luz solar sobre la salud.

Un discípulo del Premio Nobel N.R. Finsen, el Dr. Rollier, conociendo el papel tan importante que juega la luz solar en el buen funcionamiento del organismo, se encargó de montar clínicas a más de 1500 m de altura  sobre el nivel del mar, una altitud que permite que sus pacientes reciban una cantidad de rayos ultravioletas mucho mayor de lo que es posible en niveles más bajos de la atmósfera. El Dr. Rollier utilizó con éxito  tratamientos para la tuberculosis, raquitismo, viruela, lupus vulgaris (tuberculosis cutánea), heridas e incluso quemaduras.

Rollier comprobó que los baños solares a primera hora de la mañana junto a una buena dieta alimentaria aportaban los mejores resultados. Curiosamente se percató de que los pacientes que llevaban gafas de sol  no se curaban de la tuberculosis.

Algunas reglas para tomar correctamente los baños solares

  • Debemos saber que los mejores protectores solares son los alimentos ricos en carotenoides, licopenos: zanahorias , calabaza, melón , tomates, manzana , etc. Tomar dos vasos al día de  zumo de zanahoria y manzana sería una buena opción. Los factores de protección química están bajo sospecha, además de contaminar mares, ríos y lagos. Podemos utilizar el aceite de germen de trigo como factor de protección entre 15-20.  Otras opciones: el aceite de sésamo, el de aguacate o la tradicional manteca de karité

 

imagen de un cuenco con gazpacho

El gazpacho, protector solar

 

 

  • Es importante no tomar el sol entre las 11:00 y las 17:00 hr
  • No quedarse quieto mientras se toma un baño solar
  • Beber mucha agua o infusiones sin azúcar
  • Protegerse la vista con gafas de sol
  • La helioterapia deja de ser curativa cuando sentimos cansancio, prurito en la piel, manos hinchadas, conjuntivitis, sofoco, calor, etc. En estos casos, es el momento de dejar la exposición corporal al sol y bañarnos o ducharnos
  • Para terminar el baño podemos hidratar la piel con aloe vera,  jugo de pepino o yogur natural.