Mati Navas

El ayuno y la ingesta de agua en la dieta macrobiótica

¿Cenas tarde? Si haces la digestión en postura horizontal generas putrefacciones y tóxicos indeseables en tu organismo. ¿En qué consiste el ayuno nocturno y cuáles son sus efectos saludables? ¿Beber mucha agua puede debilitar nuestros riñones? ¿Sabías que el cloro del agua que bebes destruye la vitamina E, altera la flora intestinal y es un factor de riesgo en el cáncer? ¿Por qué el tratamiento del agua con fluoruro hace que perder peso sea más difícil y es ilegal en Suecia, Dinamarca y Holanda? ¿Cómo y cuándo necesitamos beber? En esta entrevista a Mati Navas, experta en Macrobiótica, encontrarás las respuestas…

 

B.T.: ¿La macrobiótica recomienda los ayunos? ¿Qué beneficios recibimos ayunando?

En la macrobiótica no se recomiendan los ayunos, entendiendo estos por pasar uno o varios días sin comer. Cuando ayunamos de esta manera exponemos a nuestro cuerpo a una situación extrema y a un esfuerzo extremo. En los ayunos así entendidos nos quedamos desvitalizados, cansados y sin la energía necesaria para abordar nuestras tareas cotidianas, y cuando por fin tenemos el permiso de alimentarnos vamos a estar tan desbocados que será difícil mantener una dieta equilibrada. No es bueno pasar así de un extremo a otro. Estos ayunos se promueven muchas veces con la intención de eliminar toxinas y depurarnos.

Pero hay formas mejores de conseguirlo. Lo primero que tenemos que hacer si queremos limpiar nuestro cuerpo de los excesos de una etapa anterior es respetar a diario el ayuno nocturno.

Este ayuno consiste en cenar temprano y dejar pasar un mínimo de dos a tres horas sin comer ni beber antes de acostarnos (y mejor si son más). Así el cuerpo no tendrá que hacer la digestión en postura horizontal, lo que hace que la digestión sea muy lenta y se produzcan en ella putrefacciones y tóxicos indeseables. De esta manera la noche se aprovecha realmente para lo que está, que es para el descanso y la regeneración celular. Tendremos a diario entre 12 y 14 horas de ayuno y cuando respetas este ayuno te levantas por la mañana como nuevo, descansado y con mucha vitalidad, con buen apetito, y con la piel hasta ¡sin arrugas!

Después si nuestra intención es depurarnos mantendremos una dieta macrobiótica que haga más hincapié en este objetivo y poco a poco, sin grandes esfuerzos y de manera constante y duradera lo vamos a ir consiguiendo.

Pensarás que esta propuesta es bastante difícil en nuestra cultura española, pero si te fijas bien en toda Europa se hace de esta manera pues la hora de la cena está entre las cinco y las seis de la tarde, y me atrevería a decir que en todo el mundo. Somos el país donde se cena más tarde, una mala costumbre.

 

B.T.: ¿De dónde obtenemos la energía para trabajar y seguir con nuestras tareas cotidianas si no comemos?

Nuestro organismo dispone de tres tipos de depósitos diferentes de material combustible a los que recurre cuando es necesario:

El más abundante es la grasa del tejido adiposo. Tiene una capacidad ilimitada de almacenamiento. Este depósito se produce a partir de la grasa y de los carbohidaratosque tomamos en nuestra dieta. Se utiliza para realizar una actividad normal que no sea excesiva.

Otro depósito importante es el glucógeno muscular que se almacena en los músculos. Este depósito tiene una capacidad de almacenaje limitada. Las células utilizan estos depósitos como fuente rápida de energía. Y para mantener esfuerzos intensos.

Otro depósito es glucógenos que se almacena en el hígado a partir de los carbohidratos de la dieta. El nivel de almacenamiento de glucógeno es muy limitado y se encarga de mantener el nivel de glucosa en la sangre para evitar una hipoglucemia. Esta es la energía que se consume primero cuando ayunamos. En estos procesos de almacenado y utilización tienen un papel muy importante la función pancreática que tiene que funcionar perfectamente.

 

Sobre al Agua que bebemos…
B.T.: ¿Qué cantidad de agua debe tomarse al día si respetas una dieta macrobiótica?

Aunque el agua es un buen diurético natural un exceso de líquidos debilita a lo largo del tiempo nuestros riñones por el exceso de trabajo que supone para ellos.

Definir la cantidad de agua que debemos tomar es muy difícil porque una de las característica de la alimentación macrobiótica es que se ajusta a las características de cada persona, al lugar donde vive y al ejercicio físico que realiza. Dependerá pues de las necesidades de cada organismo en particular. El mejor indicativo del agua que debemos beber es la sed.

Con una alimentación macrobiótica estándar, abundante en cereales integrales y legumbres cocinadas con abundante agua, verduras, frutas, caldos, sopas, infusiones entre horas, baja cantidad en proteínas animales y poca sal, apenas sí se tiene sed.

De todas formas, es más lógico disminuir la cantidad de sal y de comidas concentradas pobres en agua, que aumentar la cantidad de agua a tomar. Cuando las personas pierden la capacidad de sentir este indicador de la sed, por ejemplo algunas personas mayores, se recomienda seguir una dieta más jugosa  y beber entre horas.

 

B.T.: ¿Recomendáis el empleo de filtros de agua a vuestros consultantes? Ya sabemos que el agua del grifo tiene, entre otros, metales pesados y bacterias nocivas para la salud.

El agua que llega a nuestras casas está tratada, no tiene microorganismos vivos pero sí los trae muertos y también algunos contaminantes como puedes ser los nitratos y el cloro y a veces barro que observamos en los depósitos de algunos filtros.

 

imagen de un manantial

Mati Navas recomienda beber agua de manantial. Imagen: elpoderdelalimento.com

 

El cloro del agua es un agente oxidante muy potente que destruye la vitamina E, altera la flora intestinal y es un factor de riesgo en el cáncer.

Es recomendable el agua de manantial o el uso de filtros de buena calidad para el agua del grifo si la usamos para beber o cocinar ya que a la larga nos puede evitar problemas de salud que acarrean sus contaminantes, como he explicado anteriormente.

 
B.T.: ¿Qué efectos nocivos para el organismo produce el flúor que se añade al agua que bebemos?

Según Paul Pitchford en su libro “Sanando con cereales integrales” nos dice “Muchas son las pruebas que se han efectuado con fluoruro en las aguas; algunas indican una mejoría en los dientes mientras que otras muestran un efecto aún peor. Como resultado de las investigaciones en Europa, el tratamiento del agua con fluoruro es ilegal en Suecia, Dinamarca y Holanda. Alemania y Bélgica han descontinuado sus experimentos con fluoruro en la población humana y Francia y Noruega no han encontrado evidencia suficiente para garantizar una fluorización dela agua. En realidad la mayoría de las pruebas son difíciles de interpretar puesto que el contenido mineral del agua misma es uno de los factores decisivos.”

 

Imagen: www.hogarutil.com

Imagen: www.hogarutil.com

 

Como propiedades indeseables de la fluorización, continúa diciendo, tenemos:

Inhibe la función correcta de la glándula tiroides y los sistemas enzimáticos. Esto hace que la reducción de peso sea más difícil.

Daña el sistema inmunológico. Los padecimientos serios que pueden presentarse son escleroderma, lupus y varias formas de artritis. Al final las probabilidades de cáncer y otras condiciones degenerativas, se elevan.

El fluoruro en el agua pública frecuentemente existe en cantidades de una parte por millón. Según los principios de la medicina homeopática, esta concentración puede ser un patógeno de alta potencia cuando se usa con regularidad.

El flúor es un elemento altamente oxidante, por lo que hay que tener mucho cuidado si se ingiere como complemento ya que puede provocar un envejecimiento prematuro.

 

B.T.: ¿Beber agua entre comidas ayuda o dificulta la digestión?

Beber mucha agua durante las comidas puede entorpecer la digestión ya que los jugos gástricos se “aguan” y pierden eficacia a la hora de actuar sobre los alimentos. Por lo tanto es mucho mejor beber líquidos entre horas. Esto no quiere decir que no bebamos nada durante las comidas, ¡por supuesto que no! Las comidas macrobióticas son jugosas y llevan sopas, infusiones en el postre y la comida cocinada con sus salsas y su caldo. Pero vamos a procurar evitar consumir muchos alimentos muy salados o secos que nos den mucha sed al comer pues si bebemos demasiado se podría entorpecer el proceso digestivo.

 

B.T.: ¿La macrobiótica contempla la ingesta de agua de mar para restablecer la salud del organismo? ¿Qué opinas de la Terapia Marina?

No se contempla esta práctica ya que los minerales del mar se añaden a la comida con el uso moderado de la sal marina sin refinar.

Desconozco las terapias marinas pero en mi opinión no hay verdades absolutas, tampoco en la macrobiótica. Otras terapias pueden ser apropiadas si la persona lo considera oportuno puesto que abogamos siempre por una salud responsable.

 

B.T.: ¿Puedes recomendarnos libros para una novata en macrobiótica?
imagen de la portada del libro nutricion energetica y salud

Imagen: informacionporlaverdad.blogspot.com

  • El libro de la macrobiótica. Michiokushi
  • Alimentación yin yang. Raquel Magen Luque
  • Nutrición energética y salud. Dr. Jorge Pérez- Calvo Soler
  • La cocina de Aveline. Avelinekushi con Alex Yack
  • El regreso del hombre de sal. Martín Macedo
  • La nueva cocina energética. Montse Bradford
 
B.T.: ¿Y algún vídeo imprescindible para entender la propuesta macrobiótica?
  • Alimentación macrobiótica y salud. Mati Navas.
  • Macrobiótica. Martín Macedo.

Ver AQUÍ todos los vídeos recomendados por Mati Navas.

Otras entrevista realizadas a Mati Navas:
  • Título: Macrobiótica: tu alimento afecta a tu campo energético y a tus emociones

Extracto:

¿Qué tienen en común Isabel Preysler y Alejandro Sanz? ¡Que respetan una dieta macrobiótica! Raquel es  hija de Mati Navas, especialista en Macrobiótica y nuestra entrevistada de hoy. A Raquel le diagnosticaron una “enfermedad rara”. Nos comenta Mati que “El médico la sentenció a cinco o seis años de calidad de vida aceptable. Entonces empezó mi búsqueda desesperada para encontrar algo que pudiera ayudar a mi hija”.

 

  • Título: ¿Cómo alimentar a tu hijo desde la dieta macrobiótica?

Extracto:

En la Dieta Macrobiótica no hay alimentos prohibidos, pero desaconsejan el azúcar, el cacao y los lácteos. ¿Por qué? ¿En qué beneficia a los niños merendar “ligero” y cenar temprano? ¿Qué ocurre cuando vestimos a nuestros hijos con ropa sintética? ¿Cómo perjudican los colchones de muelles a nuestra infancia? Mati Navas, especialista en Macrobiótica, responde a estas cuestiones y comparte dos desayunos, dos meriendas y dos cenas saludables además de pautas de higiene personal para nuestra infancia.

http://www.buenasterapias.es/archives/8820

Entrevista Bt relacionada:

Título: ¡El ayuno cura! ¿Qué le ocurre a tu organismo cuando ayuna?

Entrevistada: Maya Maelys, experta en Ayunoterapia y Senderismo.

Extracto:

¿Por qué cuando ayunamos nos sentimos poderosos y llenos de energía? ¿Sabías que Francia cuenta con 30 centros y 60.000 inscritos a la Federación de Ayuno y Senderismo? ¿Y que aproximadamente dos millones de alemanes ayunan caminando cada año? ¡El Ayuno cura!  Se ha respetado en todos los tiempos y culturas. ¿Qué le ocurre a tu cuerpo cuando ayunas? Maya Maëlys te lo explica en esta entrevista de hoy.

http://www.buenasterapias.es/archives/691

¿Cómo alimentar a tu hijo desde la Dieta Macrobiótica?

En la Dieta Macrobiótica no hay alimentos prohibidos, pero desaconsejan el azúcar, el cacao y los lácteos. ¿Por qué? ¿En qué beneficia a los niños merendar “ligero” y cenar temprano? ¿Qué ocurre cuando vestimos a nuestros hijos con ropa sintética? ¿Cómo perjudican los colchones de muelles a nuestra infancia? Mati Navas, especialista en Macrobiótica, responde a estas cuestiones y comparte dos desayunos, dos meriendas y dos cenas saludables además de pautas de higiene personal para nuestra infancia.

Ésta es la segunda parte de la fantástica entrevista que publicamos en septiembre donde Mati Navas explicaba las bases de la Dieta Macrobiótica.

imagen de mati navas

Mati Navas en su intervención durante las I Jornadas Andaluzas de Alimentación Inteligente (Sevilla)

 

Mati Navas es directora de La Crisálida, Instituto Macrobiótico (Sevilla, 2008). Diplomada en Magisterio y en Nutrición y Dietética, se formó como consultora en Medicina Oriental Macrobiótica, en las escuelas reconocidas por el Instituto Internacional Kushi de Boston, de Madrid (Escuela de Vida) y Lisboa (IMP Instituto Macrobiótico de Portugal).

 

BT: ¿Hay alimentos prohibidos para la infancia macrobiótica?

En la macrobiótica no hay alimentos prohibidos. Podemos decir que hay alimentos poco aconsejables para ciertas situaciones, o quizás alimentos que hay que tomar con mucha moderación. Pero en un buen conjunto de alimentos no estropea la salud el que un día nos tomemos algo menos saludable, lo que cuenta al fin y al cabo es la alimentación en su conjunto.

La infancia es un periodo muy especial de la vida. Los cuerpos de los niños están en continuo cambio y crecimiento y es entonces donde acaban de formarse los órganos, las capacidades intelectuales, se determinan las primeras conexiones neuronales… Es de alguna manera la etapa de la vida en la que sentamos las bases de lo que luego será nuestro cuerpo y su potencial real. Así que no hay que explicar mucho más el que en esta etapa es muy importante que ofrezcamos a los niños una alimentación de la mejor calidad, para que puedan desarrollarse y crecer en la mejor posible opción dentro de lo que delimita su constitución genética.

Por eso se desaconsejan, por ejemplo, todos los alimentos que sobreexcitan el sistema nervioso y que son adictivos, como el azúcar o el cacao, los refrescos cafeinados y los refrescos industriales. También toda la bollería industrial, por la mala calidad de sus grasas hidrogenadas y la cantidad de aditivos químicos que poseen. Los alimentos industriales, precocinados, enlatados, por su falta de frescura y su peor condición nutritiva, además de por la cantidad de aditivos químicos que se les añaden.

Se desaconseja además atiborrar a los niños, tal y como son las directrices pediátricas actuales, a productos lácteos pues el contenido en caseínas y lactosa producen atasco y grandes cantidades de mucosidades que tienden a acumularse en las vías respiratorias y son fuente además de muchas alergias, problemas de la piel y estreñimiento.

Aconsejamos alimentar a los niños con alimentos vivos y frescos como los cereales integrales ecológicos, ricos en fibra y en hidratos de carbono polisacáridos fuente de una enorme energía que proporcionarán a los niños mucha vitalidad y buen talante. Nos referimos a arroz, mijo, cebada, centeno, trigo, amaranto, avena, maíz y trigo sarraceno en todas sus variedades (en grano, en pastas, en pan, crepes, bollería…)

También deben estar presentes en su dieta, por supuesto las frutas y las verduras ecológicas, fuente de buenas vitaminas y libres de pesticidas químicos y otros productos de dudosa salubridad. Los frutos secos de buena calidad, los aceites de primera presión en frío y no refinados, las algas que aportan tantos minerales y los productos ricos en proteínas, como los que son ricos en proteínas vegetales tal y como legumbres, tofu, tempe y seitán, y también una pequeña cantidad de productos animales: carnes, pescado y frutos del mar, lácteos y huevos. Por supuesto cocinados de manera rica, atractiva y divertida para los niños, que comer sano no está reñido con el disfrute en la mesa.

 

imagen de panes hechos con cereales integrales

Pan con cereales integrales. Imagen de Paco Aznar

 

En nuestra dieta moderna hemos perdido la conexión real con la verdadera dieta humana, practicada por nuestra especie durante miles de años, en la que primaban los cereales, las legumbres, las verduras y las frutas como alimentos base y en menor cantidad todos los alimentos animales. Desde la industrialización hemos podido criar animales para el consumo humano en grandes cantidades (y en unas condiciones poco dignas para ellos), de manera que su consumo se ha popularizado y ha tomado relevancia en nuestra dieta. Pero cada vez más somos conscientes de que el abuso de productos animales tiene que ver con acidez en la sangre, cantidad de tóxicos acumulados, cantidad de antibióticos y otros aditivos, lo que a la larga nos produce muchos problemas, que van desde el estreñimiento hasta el cáncer.

En la macrobiótica comemos de todo, pero con mesura y dando prioridad de nuevo a los alimentos base para nuestra especie, tal y como nos enseña nuestra dentadura de animales omnívoros, preferentemente moledores de cereales, semillas y verduras.

Y yendo un poco más allá haré aquí una reflexión para todos. Vivimos en un planeta sobrepoblado en donde la mayor parte de la población humana pasa hambruna y una pequeña parte de los países del norte vive en el exceso, un exceso que nos lleva en muchos casos a problemas serios, como la obesidad, la diabetes o el cáncer. En este mundo rico dedicamos gran parte de los recursos de la tierra a criar al ganado que luego surtirá nuestros hábitos alimenticios desproporcionados y desconectados del orden natural.

Con los recursos de grano y agua que se necesitan para conseguir 500gr de carne de vaca pueden comer 50 personas. Por no entrar en detalle de la contaminación que el ganado criado en grandes cantidades y para estos fines deja en los ríos y la tierra. Desde luego que es para pensarlo, está en nuestra mano, en nuestra decisión de cada día, tres veces por día, seguir alimentando esta locura o retomar la cordura por el bien de la humanidad y del planeta.

Si alimentamos a diario a nuestros niños con los alimentos de la mejor calidad, ocasionalmente podrán comer de todo, para integrarse en todas las situaciones que ellos tengan que vivir con normalidad siendo uno más. Me refiero a cumpleaños, cuando van a comer fuera de casa, de vacaciones… Es bueno que transmitamos a los niños de que la comida es para disfrutarla, y que ellos pueden participar de todo lo que haya para comer y poco a poco irles enseñando a elegir. Con el tiempo su paladar también se irá afinando y ellos mismos podrán decidir lo que comen o no. Si algo no nos gusta mucho a nosotros que lo consuman pienso que es mejor explicarlo que imponerlo. El niño se tiene que sentir libre y disfrutar con gusto la comida también en sus relaciones sociales.

 

BT: ¿Un desayuno macrobiótico ideal?

Hay muchas opciones buenas de desayuno para los niños, y en la macrobiótica también el desayuno se adapta a las estaciones del año, siendo más ligero y refrescante en el verano y más caliente y nutritivo en el invierno. Lo que es verdad es que siempre el desayuno va con cereal integral, que es el alimento que más hidratos de carbono de absorción lenta nos suministra y por tanto una energía más duradera para poder rendir bien durante toda la mañana.

En los desayunos caben los zumos, la fruta, las tostadas, las tortitas, los churros, magdalenas y bizcochos de buena calidad, las compotas, los patés, el tofu…

imagen de una tarta de limon y yogur

Tarta de limón y yogur. Imagen cedida por el Instituo Macrobiótico La Crisálida

 

Así por ejemplo podemos proponer las siguientes dos opciones:

 

  1. Bebida de “café de cereales” con leche de arroz y crema dulce de arroz con compota de manzana y ralladura de limón, espolvoreada de piñones y pasas, y para quien guste un poco de canela. Este podría ser un desayuno más invernal.
  1. Bebida de choco-algarroba elaborada con leche de avena y una cucharadita de harina de algarroba, y tortitas de maíz a la plancha untadas con paté de tofu a la albahaca. De acompañamiento una pieza de fruta de temporada y unas semillas tostadas de girasol. Este sería un desayuno más de verano.

 

BT: ¿Y qué tal para merendar?

Realmente hay muchísimas opciones de merienda para los niños. Otra vez las adaptamos a las estaciones. Y siempre proponemos meriendas ligeras que luego permitan una cena tempranito. Si los niños cenan temprano y van a dormir dejando pasar un tiempo entre la cena y el momento del descanso, su cuerpo se va a recuperar mejor de noche, su sueño será más profundo y a la mañana siguiente se levantarán más frescos y preparados para hacer un buen desayuno nutritivo que les cubra bien sus actividades de la mañana.

En los desayunos caben los bocadillos nutritivos, la bollería, la fruta, los pasteles de fruta al horno, las galletas, las natillas, las tartas de galleta, los hojaldres, los zumos…Bueno, aquí van sólo dos ideas:

  1. Un zumo de manzana, zanahoria y apio, acompañado de un pedazo de bizcocho casero.
  1. Infusión de anís y bebida de arroz, con yogurt acompañado de una compota de fruta de temporada.

 

BT: Llega la hora de cenar…

De nuevo me pones en una tesitura, realmente la cocina macrobiótica es muy variada y lo que aquí voy a ofrecer es sólo un par de ejemplos de las muchas opciones que tenemos.

 

imagen de una sopa de miso

Sopa de miso. Imagen cedida por el I.M. La Crisálida.

 

Bueno, aquí van dos ideas para que os hagáis una idea.

  1. Sopita de miso con arroz integral, verduras y garbanzos, y decoración de cebollino. Este es un plato muy completo. De acompañamiento una ensalada de col rallada y chucrut. Y de postre unas natillas de amasake.
  1. Crema de verduras dulces y un plato combinado con un pedazo de pastel de mijo y coliflor, y unos filetes de tofu a las finas hierbas, y un poco de ensalada de verduras escaldadas con rúcula, con rabanitos y semillas de lino. De postre una compota de manzana con canela.

 

BT: ¿Nos recomiendas algunas pautas de higiene personal para potenciar la salud infantil?

Hay muchas sustancias nocivas que ingerimos que entran en nuestro cuerpo no sólo por la boca, también por el aire que respiramos. Es importante elegir productos que están en contacto con nosotros, o bien en nuestro cuerpo, o bien en la casa que eviten esas sustancias.

Por ejemplo vamos a elegir una cosmética infantil ecológica y sin sustancias de dudosa salubridad como los parabenos, en los champús y jabones de los niños, en las cremas hidratantes o las cremas de sol. Evitaremos también colonias de aromas artificiales y optaremos por perfumes naturales elaborados sólo a partir de aceites esenciales.

En la casa podemos usar productos de limpieza ecológicos, libres de aromas químicos y menos contaminantes para el medio ambiente.

La ropa de los niños es mejor que sea de fibras naturales, como el algodón, el lino, la lana o la seda, que permiten una mejor transpiración y además no se cargan con iones negativos interfiriendo en el correcto funcionamiento energético de los meridianos del cuerpo.

A la hora de dormir podemos evitar los colchones de muelles, pues se cargan con campos magnéticos que puede alterar nuestra energía y nuestro descanso a largo plazo. Así podemos elegir látex natural, u otros colchones elaborados con fibras naturales, como la de coco.

 

BT: ¿Hay algún cuento o guía infantil para colegios que explique a los niños las bendiciones de la DM?

¡No conozco ninguno!, pero sería un interesante proyecto para trabajar…

Macrobiótica: tu alimento afecta a tu campo energético y tus emociones

¿Qué tienen en común Isabel Preysler y Alejandro Sanz? ¡Que respetan una dieta macrobiótica! Raquel es  hija de Mati Navas, especialista en Macrobiótica y nuestra entrevistada de hoy. A Raquel le diagnosticaron una “enfermedad rara”. Nos comenta Mati que “El médico la sentenció a 5-6 años de calidad de vida aceptable. Entonces empezó mi búsqueda desesperada para encontrar algo que pudiera ayudar a mi hija”.

Conoce de primera mano cómo se resolvió la salud de Raquel,  los alimentos recomendados para el Otoño, los orígenes de la macrobiótica, sus principios fundamentales, sus beneficios, en qué se diferencia de las dietas vegetariana y vegana y los inconvenientes de cocinar con vitro y microondas.

Mati Navas es directora de La Crisálida, Instituto Macrobiótico (Sevilla, 2008). Diplomada en Magisterio y en Nutrición y Dietética, se formó como consultora en Medicina Oriental Macrobiótica, en las escuelas reconocidas por el Instituto Internacional Kushi de Boston, de Madrid (Escuela de Vida) y Lisboa (IMP Instituto Macrobiótico de Portugal).

 

B.T: ¿A quién le debemos los principios de la Dieta Macrobiótica? (a partir de ahora D.M.)

La macrobiótica busca el equilibrio físico y mental a través de la dieta. La raíz del término Macrobiótica se halla en las palabras griegas y sánscritas: «Makros» que significa «grande». «Maka» que expresa «maravillosa». Biótica que proviene de «Bios» , que quiere decir «vida» y denota una manera de vivir. Resumiendo: Vivir un estilo de vida ordenado, responsable, equilibrado que nos permita alcanzar la longevidad con salud.

El primer registro conocido del vocablo Macrobiótica se encuentra en el ensayo del griego Hipócrates, titulado «Aire, agua y lugares» datado hace unos 2.400 años, donde lo emplea para referirse a las personas longevas y sanas. Este inconmensurable sanador, cuya terapéutica concede un papel primordial a la dietética, es tenido por el padre de la medicina occidental, cuyos miembros todavía se gradúan universitariamente como médicos alopáticos recitando el juramento hipocrático.

En sus obras «Alimentos», y «Medicina y Tradiciones» declara lo siguiente:

• «Que tu alimento sea tu principal medicina».

• «El pan (describe con insistencia) se elaborará con granos que mantengan su envoltura, ya que contiene los nutrientes básicos que nos alejarán de las enfermedades». (Hoy correspondería al pan integral biológico.)

• «Para alimentarse de forma equilibrada y vivir en salud es preciso consumir cebada, avena y trigo», que eran los cereales más cultivados en los territorios gobernados por Grecia.

Hipócrates no cesa en toda su obra de orientarnos sobre la forma natural y equilibrada de alimentarse para vivir macrobióticamente.

Herodoto, Aristóteles, Galeno, Platón y otros clásicos también utilizaban la voz Macrobiótica para describir un estilo de vida responsable y sano que giraba alrededor de una dieta moderada, cuyo resultado era la mejora de la salud y el logro de la longevidad sin lacras físicas, mentales ni espirituales.

Durante siglos los pueblos se mantenían sanos y fuertes con los productos naturales que obtenían de sus campos o de las tierras cercanas, incluidas las plantas sanadoras, el agua pura y el aire ozonificado, rebosante de iones negativos. Quienes se alimentaban siguiendo el dicho: Come de todo un poco, con sosiego, masticando y ensalivando los alimentos, seguían los principios dietéticos de la Macrobiótica. El naturismo clásico con más de dos milenios a sus espaldas tiene una completa biblioteca de obras que tratan sobre alimentación humana, donde el espíritu macrobiótico ronda por doquier.

Después de Hipócrates y varios clásicos de la Antigüedad griega, y tras el alemán Hufeland, y el japonés SagenIshizuka, es también su discípulo japonés NyoitiSakurazawa, que toma el sobrenombre de Georges Ohsawa, quien le da pleno sentido a la palabra Macrobiótica. La emplea por primera vez en el texto de su popular obra «Macrobiótica Zen», publicada en inglés por el Centro Ignoramus de Japón en 1960.

 

PLATO DE COMIDA MACROBIOTICA

 

Hasta su muerte en 1966, a la edad de 73 años, Ohsawa dedicó su vida entera a aproximar Oriente y Occidente utilizando la filosofía y la dietética. Difundió el estilo de vida macrobiótico con pasión predicando con el ejemplo. Dio unas 6.000 conferencias, seminarios y cursillos. Atendió a miles de enfermos en más de 30 países. Publicó cerca de 2.000 artículos y más de 300 volúmenes.

Sembró con rigor, pero generosamente, los granos de arroz de sus convicciones macrobióticas, que no eran otras que llevar al mayor número posible de seres humanos la libertad, la paz, la salud, la felicidad. Sus ideas movieron y siguen moviendo inversiones incalculables en numerosos campos relacionados con la alimentación.

Después que él, su discípulo MichioKushi continuó con su trabajo de difusión de la macrobiótica por toda Europa y América. De alguna manera fue él el que abrió las ideas de la alimentación macrobiótica con estilo más japonés a una dieta más mediterránea y abierta, más con el estilo de la alimentación sabrosa y poco espartana que practicamos aquí pero preservando los principios básicos.

Todos ellos insistieron en que los cimientos nutricionales de la Macrobiótica actual, como defendía Hipócrates y millones de sanadores a lo largo de la historia, están constituidos por los cereales en grano integrales biológicos, es decir, obtenidos ecológicamente mediante maquinaria y técnicas agrarias limpias, no invasivas, respetuosas con la variopinta vida de la tierra y su medio ambiente, sin manipulación genética, ni pesticidas, herbicidas, abonos químicos, aguas contaminadas, etc.

Los cereales son los últimos vegetales en aparecer. Sus minúsculos granitos contienen la memoria genética de toda la diversidad vegetal que les precedió. En la cadena de la evolución animal acontecida durante millones de años, el hombre es el último en surgir. Nuestros genes son la síntesis de toda la diversidad genética animal que existe y existió.

Los cereales integrales son semillas vivas, con capacidad para germinar y crear una nueva vida y todo ese potencial nosotros también lo adquirimos cuando consumimos una dieta basada en cereales integrales.

 

imagen de diversos cereales

Imagen: blogs.glamour.es

 

Cereales y Macrobiótica forman una entidad inseparable. Actualmente cada vez más personas se acercan a la macrobiótica buscando una nueva forma de vivir y alimentarse, de sentir y encontrarse, en una corriente de “lo natural” que emerge con fuerza en nuestro mundo desordenado. Son cada vez más los profesionales que se dedican a enseñar y profundizar en la dieta macrobiótica haciendo que evolucione para adaptarse a cada región, incluyendo así sus productos tradicionales y su sello propio. Así surge nuestra deliciosa dieta macrobiótica mediterránea con el sabor de la cocina de nuestras abuelas, a fuego lento, como las cosas buenas de la vida.

Tengo que citar que la información de esta respuesta la he obtenido del experto en macrobiótica Pedro Navarro Tordecillas.

 

B.T: ¿Cómo y cuándo descubres que esta dieta está hecha para ti?

Comencé a practicar la dieta macrobiótica hace ya diez años. Mi hija Raquel había sido diagnosticada de miastenia gravis, una enfermedad rara, neuromuscular crónica y cuyo tratamiento en la medicina alopática es sólo sintomático. El médico que nos dio la noticia la sentenció a 5-6 años de calidad de vida aceptable. Entonces empezó mi búsqueda desesperada para encontrar algo que pudiera ayudar a mi hija. Mi intuición me decía que tenía que ser en el campo de la alimentación, que ahí estaba la clave. Entonces contacté con el director del Instituto Macrobiótico de Portugal, Francisco Varatojo, que ahora es gran amigo y con el que tuvimos una consulta. Ahí comenzó mi aprendizaje en esta área, que supuso un descubrimiento de tal magnitud que me hizo enamorarme de esta filosofía a la que debo la salud de mi hija y mi vida.

Mi hija y yo comenzamos a practicar juntas porque yo la acompañé siempre comiendo con ella y así pude experimentar todo por lo que ella pasaba. Fue increíble ver su mejoría y también sentir yo misma cómo con la comida me transformaba, tenía mejor vitalidad, más optimismo, más alegría, se afinaban todos mis sentidos, sentía más placer al paladar…

Me abrió los ojos a una comprensión del mundo y de la salud que nunca había sospechado. Estoy muy agradecida.

 

B.T: ¿Por qué nos enfermamos?

Desde el punto de vista de la medicina oriental la enfermedad es el lenguaje de nuestro cuerpo para advertirnos de que algo no funciona bien en nuestro estilo de vida, que engloba la forma en que usamos nuestros cuerpos físico, mental y emocional, y no es un fallo casual de funcionamiento del cuerpo. Es el intento del cuerpo de seguir funcionando en unas condiciones que no son las adecuadas. En este sentido es la amiga que necesitamos para rectificar nuestro camino, pues ella nos va a ir indicando la dirección a seguir en cada caso.

Macroclasecocina

B.T: ¿Cuáles son los principios fundamentales de la D.M.?

La macrobiótica es mucho más que una simple dieta, es una filosofía y un estilo de vida que tiene como objetivo último ayudar a las personas a ser más íntegras, saludables y responsables, y consecuentemente también a construir una sociedad más pacífica y espiritual.

Macroclasecocina

La cocina macrobiótica es de suma importancia en esta filosofía, más no es el único factor, y sus principios relativamente simples hacen que esta forma de alimentación sea extraordinariamente versátil, sabrosa y saludable.

La cocina macrobiótica maneja la misma base conceptual que la medicina oriental (conceptos como yin y yang y la teoría de los cinco elementos se utilizan para entender el efecto energético de los alimentos).

En este enfoque no se consideran únicamente los nutrientes de los alimentos, sino también su energía. Nos referimos a cómo la energía del alimento nos afecta directamente en nuestro campo energético, en nuestra vitalidad, en nuestras emociones. El cuerpo siempre busca un equilibrio energético y aquí la macrobiótica nos enseña cómo conseguirlo de manera saludable. La comida se convierte en una importante herramienta para potenciar la salud y el bienestar físico.

La cocina macrobiótica es en esencia una cocina natural, los ingredientes que utiliza son alimentos “como los ofrece la naturaleza”: cereales integrales, algas marinas, legumbres y proteínas vegetales, pescado, semillas, aceites de primera presión en frío y no refinados, verduras y frutas ecológicas y de la estación son la base de la dieta.

 

imagen de una ensalada de legumbres

 

Por otro lado, no hay alimentos prohibidos, todos se usan con criterio y el sentido común que da la cocina tradicional practicada por cientos de años en las civilizaciones más prósperas.

 

B.T: ¿Qué beneficios se obtienen, en general, si la respetamos?

Desde luego que hay muchos factores que determinan el bienestar físico y emocional de una persona y entre los más importantes se encuentran la alimentación, la calidad del aire que respiramos y del agua que bebemos, la calidad de nuestras relaciones personales, el nivel de estrés y por supuesto nuestras emociones. Pero hay una cosa clara, aunque algunos de ellos no podemos manejarlos pues nos vienen de alguna manera impuestos, la alimentación es un pilar básico de nuestra salud que está por entero bajo nuestra responsabilidad.

Con lo que comemos se fabrica nuestra sangre, que es la encargada de nutrir a todas las células de nuestro cuerpo. Las células constituyen todo nuestro ser, nuestros órganos, nuestros tejidos, nuestros huesos, nuestro sistema nervioso y todo lo que somos. Así que la calidad de nuestra sangre determina nuestro físico de arriba a abajo. Y la buena noticia es que tanto la sangre como todas y cada una de las células de nuestro cuerpo tienen la capacidad de regenerarse periódicamente.

Pongamos unos ejemplos: en sólo 10 días se renueva nuestra linfa, en 4 meses se renueva toda nuestra sangre y en 7 años se renuevan todas las células de nuestro cuerpo disfrutando así de ¡¡un cuerpo totalmente nuevo!!

Cuando una persona cambia su estilo de alimentación a la macrobiótica las consecuencias se dejan notar de manera bastante rápida. Muchas personas experimentan una mejoría notable en sólo 10 días, y en el caso de enfermedades serias, muchas de ellas dan un giro total en 4-8 meses (que es el equivalente de 1-2 renovaciones de la sangre). En todos los casos, absolutamente todos, la persona experimenta una mejoría en su calidad de vida: aumenta la vitalidad, se equilibran las emociones, aumenta la visión positiva de las cosas, se equilibra el peso y mejora el aspecto físico.

Y en el plano más sutil, las personas se vuelven más confiadas, más tranquilas y relajadas, más seguras de sí mismas, ven que aumenta su autocontrol y su fuerza de voluntad y se afinan los sentidos física y metafóricamente hablando, esto es, vemos con más claridad las cosas importantes de la vida y empezamos a desarrollar nuestro potencial para vivir el presente y ser más felices. ¿No merece la pena intentarlo con un premio tan estupendo? y es que es mucho lo que podemos obtener “sólo” cambiando algunos de nuestros hábitos.

 

B.T: ¿Cuáles son los “inconvenientes” de la dieta macrobiótica? A veces parece que seguir la D.M. no es muy compatible con la vida que llevamos. Da la impresión de que hay que dedicarle demasiado tiempo a la cocina y sus menesteres…

Nuestra sociedad moderna dónde la productividad y el beneficio económico dirigen la vida, ha ocasionado que la cocina moderna sea rápida, barata (también en calidad) y ¡vuelta y vuelta listo en 1min! Cada vez hay más productos en el mercado más industrializados, más precocinados, más congelados que buscan que el consumidor “pierda” menos tiempo en la cocina y ocasione mayores beneficios. Para esto es fundamental la información confusa sobre alimentación y la idea cada vez más arraigada entre las personas de que cocinar es algo que no tiene valor porque la salud no está relacionada con la comida.

 

En contraposición la macrobiótica realza el valor y el efecto en nuestra salud de los alimentos naturales, cultivados de forma ecológica (sin transgénicos, sin productos químicos y respetando su ciclo natural), así como los estilos de cocción tradicionales (a fuego lento, con platos caseros, con mimo en los cortes y con “amor”). La cocina macrobiótica requiere más dedicación: desde la elección de los ingredientes que a veces no se encuentran en todas las tiendas hasta la elaboración de los platos. Esto supone ir un poco “contra corriente” en los hábitos que tiene la mayoría de la población. Pero afortunadamente hay cada vez más personas que despiertan y eligen una alimentación responsable, a pesar de ese esfuerzo. En cuanto al tiempo de elaboración de los platos no estamos hablando de un esfuerzo que no sea igualmente comparable al de la cocina casera, también elaborar un buen puchero, una buena tortilla de patatas o cualquier otro plato tradicional lleva su tiempo.

 

Por otro lado la macrobiótica te da las herramientas para entender el efecto de las comidas en nuestro cuerpo y nuestras emociones. Este conocimiento te hace una persona más libre para tomar decisiones con todas sus consecuencias. Las personas que entienden bien y practican la filosofía macrobiótica son personas capaces de adaptarse a cualquier situación y “alimentarse” bien, a través de la comida y por supuesto ¡de los amigos y de la vida! Una persona que deja de relacionarse con otras porque no practican la macrobiótica no ha entendido nada de esto.

 

B.T: Alimentos prohibidos para la dieta macrobiótica…

En la dieta macrobiótica no hay alimentos prohibidos porque se entiende que ningún alimento es bueno o malo en sí. Tampoco es una dieta vegana o vegetariana, estas son algunas de las opciones disponibles dentro de toda la variedad, esto quiere decir que uno puede optar por practicar una macrobiótica carnívora o quizás una vegetariana, según el gusto.

Lo que es importante y marca la diferencia con respecto a otras dietas es que establece las pautas y la frecuencia de consumo para que los alimentos nos produzcan salud y bienestar. Para que nos entendamos, todo el mundo entiende que la fruta es muy saludable, pero si sólo nos alimentáramos de fruta padeceríamos graves carencias nutricionales y al final enfermaríamos. En este sentido nos enseña qué alimentos son de consumo regular o diario y cuales debemos consumir en ocasiones. Y no sólo atendiendo a las características nutritivas de los alimentos, sino también al efecto energético que producen en nosotros y a la condición de la persona que los consume. Así por ejemplo la alimentación de un niño y de un adulto son distintas, o la de una embarazada, la de un oficinista o de un deportista. Todos admiten ajustes que consideran su situación.

 

B.T: ¿Hay formas de cocinar que no recomiendes a tus usuarios? ¿Qué opinión te merecen los microondas y la vitrocerámica en nuestras cocinas?

Vamos a considerar las diferentes técnicas de cocinar los alimentos desde la más saludable a la menos. Lo ideal sería cocinar nuestros alimentos a fuego de leña, pues la energía del fuego que se transmite al alimento y así a nuestro cuerpo es la más limpia, la más potente y la más sabrosa.

 

macrofuego

Imagen: mevoydecasarural.com

 

Pero claro, la vida moderna no nos permite tener cocinas a leña en casa, así que podemos optar por la siguiente opción mejor que es cocinar a fuego de gas. Los alimentos cocinados de esta manera aportan más vitalidad y dinamismo, más sabor y energía. Esto lo saben todos los grandes cocineros de los grandes restaurantes del mundo, en todas sus cocinas se usa fuego, o bien de leña o de gas, ninguno cocina con vitro.

 

Después tenemos opciones menos aconsejables, todas han colonizado las cocinas de las familias modernas desde hace menos de 30 años y todas son con diferencia peores que las dos primeras opciones. La vitrocerámica, que cocina los alimentos con calor eléctrico, y la inducción que utiliza un campo magnético alternante para calentar el alimento, aportan una energía muy desordenada y caótica, menos dinámica que la energía viva del fuego.

Pero la peor de todas es sin duda la cocina al microondas, pues el calor generado en el alimento no es transmitido desde el interior al exterior sino justo al revés, las microondas consiguen que las partículas del alimento se friccionen causando así un calor que se transmite desde dentro hacia afuera. A parte de que se ha demostrado que este estilo de cocción puede desnaturalizar algunas proteínas y nutrientes es que proporciona un calor que no es duradero, un calor que realmente no consigue calentarnos por dentro, que se pierde con facilidad. Por no entrar a considerar el efecto perjudicial en nuestra salud que el contacto con microondas pueden provocar.

Por otro lado también está muy de moda la comida congelada. Es importante entender que tenemos un cuerpo físico y un cuerpo energético que están unidos y que tenemos que alimentar. La ciencia ha descubierto que nuestro cuerpo físico necesita de ciertos nutrientes para que pueda funcionar bien, pero también nuestro cuerpo energético necesita de alimento. Y su alimento es el campo energético vibracional de todos los alimentos que ingerimos. Este es el motivo de que aún no se haya descubierto ninguna píldora que pueda sustituir una comida de verdad. Si comiéramos a base de píldoras nos moriríamos.

Y esta es la explicación de que la comida fresca nos sienta mejor, también la que ha sido cocinada y preparada con amor, pues toda esa energía la recoge el alimento y luego podemos sentirla. Cuando congelamos los alimentos los sometemos a un frío extremo, las paredes de las células estallan al aumentar su volumen de líquido y algunas proteínas se desnaturalizan. Ya no pueden ser más alimentos vivos, aunque luego los calentemos al comerlos. Es fácil hacer la prueba, come durante un mes sólo de alimentos congelados y verás tu vitalidad caer en picado…

Necesitamos agua, tierra, fuego y aire para estar conectados con la naturaleza, con nuestra esencia. El fuego nos aporta calor, dinamismo, alegría, pasión… ¿qué mejor que poner el fuego en cada bocado?

 

Casos prácticos

B.T: Nos vamos de senderismo y preparo mi mochila. Imaginemos que durante el paseo nos quedamos incomunicados durante tres días. ¿Qué alimentos deberíamos llevar en nuestras mochilas para mantenernos bien nutridos este tiempo? ¿Por qué?

Bueno, en realidad si me ajusto a tu pregunta te diré que podemos comer por tres días cualquier cosa o ni siquiera comer nada para mantener la salud. Nuestro cuerpo tiene normalmente las reservas de todo para hacer frente a una situación de carencia por unos pocos días. Pero si quiero llevar una buena mochila de senderismo pondría unos sushis de arroz integral con verduras que me aporten una buena fuente de energía con hidratos de carbono de absorción lenta, y también de vitaminas.

 

imagen de tofu frito con salsa agridulce

Imagen: www.cocinothai.com

 

Un platillo de algún alimento rico en proteínas que me hiciera aguantar bien el desgaste de la marcha, como un poco de tofu frito, o unas legumbres en ensalada. Fruta para el aporte de la frescura y las vitaminas, barritas de frutos secos para el buen aporte de grasas y de reserva energética en caso de cansancio o de frío. Y yo no me complicaría mucho más.

 

B.T: Estamos en Otoño. Nuestro cuerpo debe adaptarse a él tras el verano. ¿Qué alimentos e infusiones se recomiendan en este periodo para ayudarnos a hacer el cambio de estación sin desequilibrios energéticos y físicos?

En el verano la energía del ambiente es muy vibrante y caótica, hace mucho sol y calor, que nos secan y nos contraen y para equilibrar nos apetece expandirnos, refrescarnos y activarnos, así nuestra vida es más social, salimos y entramos con horarios más desordenados y hacemos más cosas divertidas. Tomamos muchas ensaladas, zumos, helados, frutas, comidas ligeramente cocinadas, como a la plancha, menor cantidad de comida y de productos animales. Así nos ayudamos a estar activos y frescos.

En medicina oriental se considera que hay cinco estaciones, la que se añade es el Verano Tardío, que es la estación de transición entre el verano más ardiente y el frío otoño. En el verano tardío el tiempo empieza a cambiar, los días se hacen más cortos, ya no hace tanto calor, y toda la naturaleza habla de recogimiento. En el campo ya no se ven tantos bichitos en acción, los árboles empiezan a perder las hojas, algunos animales comienzan a recolectar el alimento para la hibernación… Y a nosotros nos va apeteciendo lo mismo ¿no? Vamos saliendo un poco menos, vamos haciendo los planes para “la vuelta al trabajo”, los propósitos de gimnasio, de vida más ordenada… Así que tendremos que ayudarnos con nuestra comida para conseguir el propósito de ir calentándonos ligeramente, relajándonos y cerrándonos para estar bien preparados para la llegada de los fríos grandes y la humedad del otoño.Si hacemos una adecuada transición al verano tardío después vamos a poder empezar el otoño con mejor pie, evitando los resfriados y las gripes propios de la estación.

En macrobiótica estudiamos que en cada estación hay una pareja de órganos del cuerpo que se trabajan más activamente. En el verano tardío estos órganos son el bazo y el páncreas, que necesitan de la Energía Tierra y del sabor dulce para activarse y funcionar en equilibrio. Así que aquí la pauta será:

ir reduciendo la cantidad de fruta, que nos enfría, los zumos y los helados, ir reduciendo la cantidad de ensaladas y de aceites crudos, e ir aumentando poco a poco las sopitas, los guisos con más calor, la cantidad de algas para remineralizarnos, dando prioridad a las verduras dulces de la estación que tienen una poderosa energía tierra, como la calabaza, la zanahoria, los boniatos… los cereales que aportan dulzor como el mijo, y las frutas de la estación que podemos empezar a tomar en ricas y dulces compotas.

Baños de sal marina: agua de mar para todos

Muchos de vosotros ya habéis sustituido la sal refinada por sal marina para cocinar. Os lo agradecerá mucho vuestro organismo. La sal refinada no es buena para la salud. Es cloruro de sodio al que en muchas ocasiones le añaden flúor y/o yodo, antiapelmazantes, estabilizantes… 

Quizá ahora os apetezca emplear la sal gorda marina para daros baños depurativos. ¡Mira cuántos beneficios te aporta! 

Ten precaución y lee la composición de la sal que vas a comprar.

En algunas ocasiones -y en envases muy estéticos- como muestran estas imágenes, quieren venderte “Sal Sana” con esta lista de añadidos químicos. ¡Hasta un “secuestrante” (tartrato monopotásico E-336i) te vas a comer!:

 

bote sal texto

 

20140313_074150

 

BENEFICIOS DE UN BAÑO CON SAL MARINA

  • Ayudan a combatir el cansancio y por su efecto relajante mantienen a raya el estrés y la ansiedad
  • Alivia los dolores articulares
  • Notarás como tu piel se hidrata y el cabello se torna suave. De hecho, el agua de mar es muy eficaz para el acné y otras afecciones de la piel por poseer propiedades antibactericidas
  • Para hacer limpiezas nasales profundas, puedes emplear una lota con agua y sal marina. Puedes emplearlo también para la limpieza bucal y ocular, para hacer gárgaras y desinfectar pequeñas heridas
  • La sal marina desintoxica el organismo y ayudamos al buen funcionamiento de los riñones, hígado y pulmones. Cuando entramos en el agua caliente, los poros de la piel se dilatan y nuestro organismo libera grasas, acido úrico y amoníaco. Un baño de sal ayuda a alcalinizar el cuerpo.

 

Si vives cerca del mar puedes ir directamente a las salinas y comprar la sal. En Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) hay depósitos de sal marina donde puedes adquirir sacos de 25 kilos de sal pura (sin añadidos químicos) por unos 5 euros. Estos sacos te servirán no solo para cocinar sino para regalarte estos baños curativos fantásticos.

Quince minutos de baño con agua caliente son suficientes para aliviar tus dolores de espalda y de cuello. Lo ideal, 2 kilos de sal gorda por baño. Puedes hacerlo una vez a la semana, cada quince días o una vez al mes. Y finalizamos con una ducha de agua fría o tibia.

Hay sal marina pura disponible en algunos supermercados. Solo tienes que ver la etiqueta del producto para comprobar que carece de químicos indeseables.

Os recomendamos la lectura de estos dos libros de Mariano Arnal.   Él preside la Fundación Aquamaris, donde encontrarás contenidos muy valiosos para enamoraros de la sal marina. 

 

Imagen de la prtada del libro Talasoplaya, de mariano arnal

 

 

Imagen de la portada del libro Lamejor sal, de mariano arnal

 

Más información sobre la sal refinada y la sal marina:

“La sal de mesa, puro veneno”. Discovery de Salud

http://www.dsalud.com/index.php?pagina=articulo&c=804

Artículo “Manifiesto de médicos a favor del agua de mar como fuente de salud y vida“. Fundación Aquamaris.

http://www.aquamaris.org/manifiesto-de-medicos-a-favor-del-agua-de-mar-como-fuente-de-vida-y-salud/

Artículo de Mati Navas (especialista en nutrición macrobiótica): “Sal marina: ¿amiga o enemiga de nuestra salud?”

http://www.biotienda.net/salud/192-la-sal-iamiga-o-enemiga-de-nuestra-salud.html