Norah Barranco

“Meditar para comprender”: meditación en plena naturaleza (Cazalla de la Sierra)

¿Deseas aprender a meditar? ¡Vamos a Cazalla de la Sierra el próximo sábado 4 de octubre! Nuestra colaboradora Rocío Castro os anima a participar en un paseo por la naturaleza y celebrar la vida aprendiendo a meditar. Meditar es fluir con la vida, aceptar el presente y experimentar cada momento con profundiad…

 

Imagen de Rocio Castro

 

La meditación es una práctica milenaria que nos ayuda a descodificar nuestra mente reactiva, aportando consciencia a las verdaderas raíces de las acciones o conductas no deseadas. Sus beneficios son muchos. Entre ellos: reducción del estrés, ya que calma el sistema nervioso, reducción del colesterol, aumento de la serenidad y lucidez mental, incremento de la empatía hacia los demás, conectar con tu ser interior, reforzamiento de la autoestima, equilibrio interno y en nuestro entorno y dominar pensamientos negativos que puedan afectarnos a nivel interior o a nuestra vida diaria.

Rocío es terapeuta Transpersonal, técnico en Psicodrama, terapeuta familiar sistémica, consultora personal y Mindfulness. Escúchala en esta estupenda entrevista radiofónica que Norah Barranco le hizo a Rocío en su programa “Échate un ojito” (UniRadio Jaén).

 

 

Importe de la jornada: 15€

Reserva: 646 476 562

Horario: Sábado 4 de octubre, de 10:00 a 16:00 hrs

La muerte y el aprendizaje de un duelo

Ya sabéis que Norah Barranco, colaboradora Bt, reconstruyó su vida atravesando dos duelos importantes: despedirse de su pierna izquierda y, simultáneamente, de su pareja. ¡Vamos a hablar de la pasión por la vida, del Ave Fénix, del regalo del presente!   “De la pérdida a la pasión” es el sincero artículo que nos comparte hoy esta Mujer de Ojos Grandes. Norah es socióloga, maestra de Reiki y canalizadora energética a través de los Registros Akáshicos. 

“Cuando afrontamos el dolor de la pérdida, cuando somos capaces de aislar la emoción amorosa y transformarla en agradecimiento a quien se ha marchado, no somos conscientes de que uno de los regalos que se nos hace en ese acto es el presente. Ante el duelo inevitable nos cabe la opción del miedo, o la opción del amor… pero no digo exclusivamente amor a quien ya no está. No. Además hablo del amor a la propia vida.

 

Si fuese infinito el camino (que lo es, pero no lo sabemos con fórmulas matemáticas… aún), si no hubiese fecha de caducidad en nuestro envase corporal, no seríamos capaces de transformar nada, no seríamos capaces de crear cada segundo de nuestra vida para superar los obstáculos que se nos ponen delante, no habría pulsión de vida. Y es que el recordatorio de la finitud humana es la crisis que nos despierta para resituar la escala de prioridades.

Algo así como “si no hay pulsión de muerte, no hay pulsión de vida” (vamos lo que se ha llamado desde Freud “eros y thanatos”), porque no existiría búsqueda de la belleza, no existiría la búsqueda de la sanación, no existiría el contacto humano porque no tendríamos la necesidad de compartir el tiempo limitado… El “ya nos veremos” se podría convertir en siglos y así no hay quien se conecte a la esencia fundamental que compartimos los seres vivos.

Hasta ahí bien. Sólo que cuando estamos inmersos en el dolor, porque se nos acaba de ir alguien, a ratos sentimos que se ha liberado del cuerpo y a ratos tenemos ganas de gritar con desmedida ira que no es justo, no es justo y no es justo. Y tan legítimo es un momento como el otro, porque amar, lo que se dice amar a otro ser humano, implica tal energía que nos renueva por dentro y por fuera… y cuando se cierran las puertas del vagón a la otra vida, nuestro ser humano más humano se desgarra en una metáfora de todo lo que existe. Sí, como dice Jorge Drexler: “todo se transforma, pero la responsabilidad de cada ser humano es asumir la posibilidad de encontrarse a sí mismo desde el amor incondicional, esté en el estado que esté”.

 

Ese duro recordatorio de qué es vivir, que se nos planta en jarras delante cuando nos encontramos con una pérdida, es el motor de la pasión por la vida y es entonces cuando apasionarnos en cada segundo se vuelve el motor sanador que nos permite llevar a cabo nuestro más íntimo deseo de buscarnos a nosotros mismos y afrontar la propia evolución.

Quiero dedicar estas líneas  a mis amados Matías Cobo y Eva Benavides, por ser motor de pasión y vida, tanto mientras estaban aquí como ahora que se acaban de ir.

 

Otros artículos de colaboración de Norah en Buenasterapias:

Arteterapia: crear para crearnos

http://www.buenasterapias.es/archives/6939

El Jazz y la sanación

http://www.buenasterapias.es/archives/4754

 

Entrevista Bt  relacionada:

La Tanatología y el buen morir“. Entrevistada:  Pamela Sniezhkin, tanatóloga clínica formada en la Asociación Mexicana de Tanatología

http://www.buenasterapias.es/archives/6792

 

¿Qué aprendiste o recordaste tú en tu duelo? ¿Cómo fue tu reconstrucción?

 

B.T: Os recomendamos la lectura del libro de Norah: “En búsqueda de la sirenidad o el arte de eludir el dolor del miembro fantasma a través de la escritura“. ¡Conocerás de primera mano el poder de la Arteterapia para sanar esos dolores que, a veces, nos visitan para mostrarnos cuánto poder,  belleza y ternura llevamos dentro!

 

imagen de la portada del libro de norah barranco totulado "en busca de la sirenidad o el arte de eludir el dolor del miembro fantasma a traves de la escritura

Arteterapia: crear para crearnos

“El Experimento de Manchester demostró que los pacientes vinculados a programas de realidad virtual sentían cómo el dolor que sufrían desaparecía progresivamente al someter a su cerebro a otras experiencias que en su realidad cotidiana no tenían la necesidad de afrontar”. Lo mismo ocurre con la Arteterapia. Nuestra colaboradora, Norah Barranco, es una enamorada del verbo “Artesanar”. Hoy te pregunta: ¿Cómo puedes conocerte mejor, buscando o experimentando?

 Si has estado en contacto con la Arteterapia y quieres compartir tus descubrimientos con nosotros, nos encantaría escucharte. ¡Aprendemos de ti y contigo!

 

Imagen de Norah Barranco

Norah es socióloga, maestra de Reiki, canalizadora de la apertura de Registros Akhásicos y escritora

 

Desde numerosas disciplinas y corrientes espirituales he escuchado mil veces que lo importante es “buscar quién realmente eres”. Y en ello estamos todos, en una búsqueda permanente de nuestro ser, que en ocasiones nos genera dudas sobre el propio proceso de búsqueda. Y digo yo ¿a ver si va a ser que desde el pensar es bastante complicado saber quién eres porque la mente y las creencias contaminan ese descubrimiento?

Entonces, ¿cómo lo hacemos? Últimamente me encuentro en mis sesiones de apertura de los Registros Akáshicos con esta diatriba y suele suceder que se resuelve con una respuesta esperanzadora: mejor que buscar es experimentar, observándonos en esa experimentación. Así resolvemos la duda de quiénes somos, esencialmente porque cada día es una oportunidad para crearnos en nuestra mejor versión. Algo así como volvernos artesanos de nuestra propia existencia.

En este proceso personal el estímulo de la creatividad se vuelve fundamental para desarrollar la capacidad de autosanarnos. En mi concreto proceso de búsqueda de alivio para el dolor del miembro fantasma (que no deja de ser el desamor del cuerpo ante un miembro que ha desaparecido, y todos tenemos algún tipo de dolor fantasma) encontré el vínculo con la creatividad a través de la escritura. Y es que la neuroplasticidad del cerebro se puede convertir en la mejor aliada para generar nuevas respuestas a problemas antiguos.

Fue el descubrimiento del Experimento de Manchester -en el que los pacientes eran vinculados a programas de realidad virtual-  el que me dio la respuesta necesaria para validar mi hipótesis. Cuando los pacientes eran expuestos a una realidad virtual de la que eran protagonistas, sentían como el dolor desaparecía progresivamente al someter a su cerebro a otras experiencias que en “su realidad cotidiana” no tenían la necesidad de afrontar. Las nuevas cristalizaciones neuronales eran capaces de generar respuestas sanas al mismo dolor de siempre. Realidad virtual, como suena, pero ¿y qué si no es la narrativa o la experiencia artística de cualquier índole? Una oportunidad de crear un mundo paralelo al de la rutina con respuestas armonizadoras para el cuerpo, la mente y las emociones.

Se nos abre el campo creativo en el momento que dejamos de resistirnos a acceder a él por temor a la respuesta ajena. Mejor crear para uno mismo y luego ya se verá, partiendo de la aceptación de la libertad interior individual. Es, quizá esa, una forma de redescubrirnos que se convierte en recrearnos, y el término por sí sólo lo dice todo, porque crear es una conexión con el amor a lo que se hace y esa labor se vuelve sanadora en sí misma.

Quizá esa sea la clave fundamental de la arteterapia que, a través de externalizar dolores o de sustituir su presencia en nuestra vida por la creación de cualquier tipo de objeto artístico, vamos conectando con la capacidad de trasladar esa experiencia a la propia vida a través de los nuevos canales que se han abierto en nuestro cerebro. Crear para crearnos, una oportunidad que reside dentro de cada cual.

 

imagen de la portada del libro de norah barranco totulado "en busca de la sirenidad o el arte de eludir el dolor del miembro fantasma a traves de la escritura

 

El libro “En busca de la sirenidad”, del que soy autora, ahonda en el planteamiento de este artículo de manera sistemática y detallada.

B.T: Ya sabes, tus testimonios con la Arteterapia nos interesan. ¡Aprendemos de ti y contigo!

El Jazz y la sanación

Norah Barranco es escritora y socióloga, canalizadora a través de la apertura de los Registros Akáshicos, maestra de Reiki y terapeuta. Dirige desde Jaén un programa de radio muy saludable llamado “Échate un ojito“.

El dolor -físico y emocional- que experimentó tras la pérdida de su pierna la llevó a la escritura como remedio sanador para encontrarse con su verdadero Ser.

Éste es su primer artículo de colaboración en Buenasterapias. Bienvenida, Norah. Gracias por compartir lo que eres y lo que has aprendido.

La aproximación de muchas de las personas que conozco, y entre las que me incluyo, a las “buenas terapias”, terapias complementarias, alternativas, naturales ha tenido que ver con un proceso propio de sanación enmarcado en un aprendizaje vital a través de la enfermedad.

Una vez que la vida nos planta delante el obstáculo de nuestro cuerpo dando señales de alarma, no queda otra que escucharlo…o desertar (pero ése es un tema del que otro día hablaremos). Cuando decidimos escucharlo nos asomamos al mundo en una búsqueda de lo que nos proporcione bienestar, lógicamente. Ahí es donde descubrimos un infinito abanico de posibilidades terapéuticas que combinadas de todas las maneras posibles acaban ajustándose a las necesidades de cada ser humano: “Pa gustos, los colores”…

Ahora bien, de poco o nada sirve asomarnos a esa ventana sin cambiar el ritmo esencial interior.

 

Ese ritmo, personal, único e intransferible, es el que nos permite diferenciarnos del resto de los humanos en la forma, aunque en el fondo bebamos de la misma fuente…Y es que sucede al igual que en el jazz. Una música que nace de los cantos espirituales de los esclavos en las plantaciones sureñas y que a lo largo de los años va creciendo, evolucionando y mutando para no dejar de ser una seña de identidad, con miles de aportaciones y cambios hasta nuestros días. Pues bien, en el jazz la improvisación no es lo más importante… Precisamente lo fundamental es la base rítmica y cuando esta es absolutamente estable, se puede improvisar sobre ella cualquier melodía. De igual modo en el cuerpo y en la vida adquirir ese ritmo propio es la clave para darnos la posterior licencia para improvisar melodías, que son la voz de las emociones.

 

Pero claro está, no todos sonamos en el mismo ritmo, ni tenemos el mismo compás. Tratar de ajustar el ritmo bajo un dogma logra no sólo ahuyentar la creatividad sino además limitar la capacidad autosanadora de encontrarnos bailando por dentro a nuestro propio son, son que nos permite experimentar el puro placer de sentirnos vibrar con la vida.

Así que cuando el ritmo interno deja de seguir dogmas, vengan de donde vengan, y escuchas atentamente, empieza la emoción de elaborar tu verdadera melodía… Mientras no conozcamos ese ritmo corremos el riesgo de vernos envueltos, sin darnos cuenta, en un batiburrillo de conceptos, ideas y terapias que podrán ser o no sanadoras, pero no desde la sostenibilidad que nos permite descubrir quiénes somos, qué sentimos, dónde queremos estar y cuál es nuestro ritmo…y es que cuanto más libre es ese ritmo… más sanos estaremos.

 

En mi periplo para sanar (ha sido largo e intenso y me ha costado dos cánceres y la pérdida de una pierna) he conocido grandes métodos de sanación natural y he recorrido más de treinta terapias distintas que me han descubierto un mundo de posibilidades infinito. Todas ellas me han llevado al cabo del tiempo a la misma encrucijada “o miras pa dentro, te perdonas la vida y te amas de dentro a fuera o no existe elixir mágico que pueda mantener en el cotidiano ningún estado de bienestar”.

 

Por tanto el descubrimiento sanador fundamental es que todas las terapias son viables, sanadoras y válidas. Claro está eso sucede cuando el paciente se compromete consigo mismo para dar el salto cuántico, que le permita huir de cualquier dogma y afrontar que el responsable de cualquier sanación es él mismo, con todos los cambios que sean necesarios para que suenen los ritmos y las melodías de la manera más honesta posible, que seguramente será también la más bella.

 

Imagen de la portada del libro de norah barranco

 

B.T: Norah estará en Sevilla este viernes 14 de marzo a las 20:00 hr en Rumbos (C/Exposición, 14. Polígono PISA. Mairena del Aljarafe) para presentar su libro “En busca de la sirenidad o el arte de eludir el dolor del miembro fantasma a través de la escritura”.  Entrada libre hasta completar aforo. Reserva tu espacio (644396918). 

 

“Estas páginas conforman una novela de amor a la vida. Me he quitado las máscaras, he mostrado mi fragilidad, mi vulnerabilidad y me he encontrado con la Fortaleza. He experimentado la verdadera libertad, una actitud mental y emocional que me permite ser quien soy sin limitación alguna. Solo cuando el ego se disuelve resurge el Ave Fénix y te regala la alegría de ser y estar desde la comprensión amorosa”.

 

 

 

El dolor del miembro fantasma se supera con Arteterapia

¿Qué es el dolor del miembro fantasma? Hoy viernes 7 en Jaén se presenta el libro:

En busca de la sirenidad o el arte de eludir el dolor del miembro fantasma a través de la escritura”. A Norah Barranco, la autora, le amputaron su pierna izquierda hace unos años.

Simultáneamente, se estaba divorciando de su pareja. Con estos dos duelos decidió reconstruir su vida.

Se acercó al dolor de su miembro fantasma, tan familiar para todas las personas que han sufrido una amputación. Es éste un estado denso y extraño que se mezcla con ansiedad y tristeza por la pérdida de una parte de tu cuerpo.

 

Tomaba 17 medicamentos para mantener el dolor a raya. Y de repente se dio cuenta de que solo cuando se sentaba a escribir era capaz de aislar el dolor neuropático que tanto la limitaba. Se dedicó a la escritura con disciplina férrea, cuatro horas diarias. Y vio la grandeza de la Arteterapia aplicada a su vida personal. En su trabajo de reconstrucción personal la ayudaron numerosos terapeutas.

 

Se acercó a su dolor físico sabiendo que estaba sanando otros dolores emocionales inherentes a una crisis vital que le mostraría lo que verdaderamente es hoy día: una mujer serena, alegre, creativa, generosa, solidaria y sabia.

 

Por aquel entonces ingresó en el Máster Oficial de Investigación en Arte, Música y Actividades Estéticas de la Universidad de Jaén. Allí sintió que la espiritualidad, la creatividad y la sanación caminan parejas y se apoyan mutuamente. Y el libro que presenta hoy fue su trabajo Fin de Máster.

 

En busca de la sirenidad o el arte de eludir el dolor del miembro fantasma a través de la escritura” es, según palabras de Norah, una novela de amor a la vida. “Con él me he quitado las máscaras, he mostrado mi fragilidad, mi vulnerabilidad y me he encontrado con la Fortaleza. He encontrado la verdadera libertad, una actitud mental y emocional que me permite ser quien soy sin limitación alguna. Solo cuando el ego se disuelve resurge el Ave Fénix y te regala la alegría de ser y estar desde la comprensión amorosa”.

 

Norah es Colaboradora Buenasterapias. ¡Vaya suerte la nuestra! Conócela mejor en su Ficha Profesional Buenasterapias aquí y escúchala en su programa de radio “Échate un ojito” (Uniradio Jaén). En esta ocasión no es ella la que entrevista, sino la entrevistada. Habla de su libro… Su intervención comienza en el minuto 17:14.

http://uniradio.ujaen.es/programas/%C3%A9chate-un-ojito/podcast/%C3%A9chate-un-ojito-13

Presentación del libro:

Universidad de Jaén, Edificio Zabaleta, Salón de Grados

20:30 horas

¿Dónde podemos adquirirlo?

En Amazon y en Editorial Socialart