Nutrición macrobiótica

Curso intensivo de nutrición macrobiótica en julio, Sevilla

¿Quieres aprender cómo comer en cada época del año? Vente al curso intensivo de nutrición macrobiótica este mes de julio, en Sanlúcar la Mayor, Sevilla. El Instituto Macrobiótico de Andalucía te ofrece la posibilidad de descubrir los beneficios que la dieta macrobiótica aporta no solo al organismo sino a tu mundo emocional.  Imparte: Jorge Limón, consultor macrobiótico y coach experto en nutrición holística, Director de Baoshi y del I.M.A. Importe: 500€. Reservas e información: 954 490 990-630 712 432.

Nosotros somos literalmente lo que comemos, los alimentos crean nuestra sangre que va a nutrir las células, los órganos, el cerebro.

El primer registro conocido del vocablo Macrobiótica se encuentra en el ensayo del griego Hipócrates, titulado «Aire, agua y lugares» datado hace unos 2.400 años, donde lo emplea para referirse a las personas longevas y sanas.

La palabra “macrobiótica” fue utilizada en la Era moderna, a principios del SXVIII por un profesor de medicina alemán, médico personal de Goethe, llamado Christoph Von Hufeland que escribió el libro: “macrobiótica, el arte de prolongar la vida”, en el que prescribía recomendaciones muy similares a la “macrobiótica moderna”. A finales del siglo XIX, un médico del ejército japonés, Sagen Ishizuka, se curó de una enfermedad de riñones que la medicina moderna no pudo tratar adoptando un régimen alimenticio basado en cereales integrales y vegetales, y fundó la primera organización macrobiótica llamada Sukuiokai, volviéndose extremadamente famoso en Japón a finales del siglo XIX y principios del XX.

Para Ishizuka todos los problemas de salud y sociales tenían como origen una mala alimentación, particularmente un desequilibrio entre el sodio y el potasio, y para él los problemas podían ser corregidos adoptando una práctica alimentaria de acuerdo con la constitución biológica humana, en especial utilizando cereales integrales y vegetales como alimentos principales. El trabajo de Ishizuka fue continuado por Oshawa.

Cada alimento tiene una personalidad, energía y efectos únicos, dependiendo de sus características de crecimiento: velocidad, dirección, estación, tamaño, densidad, contenido en agua … Todas estas cualidades producirán distintos efectos y reacciones en nosotros. Podemos elegir entre dos opciones: escuchar lo que el cuerpo nos dice y hacerle caso o, por el contrario, esperar a oír sus aullidos para actuar precipitadamente.

En definitiva esta alimentación es tan sencilla como aprender a escucharnos de nuevo, desarrollar la intuición, el amor por el entorno, por los demás y lo más importante, por nosotros mismos.

 

jorge macro

Curso intensivo de Nutrición Macrobiótica en Sevilla