otoño

Los colores de los alimentos en la Medicina Tradicional China

¿Qué tienen en común el puerro, el nabo, la quinoa  y el sésamo? Que son alimentos blancos, perfectos para el otoño que está casi por llegar. ¿Tienes varices o retienes líquido? Come alimentos blancos,  ¿Hipertensión? Come alimentos rojos. ¿Quieres depurar? Apúntate a los alimentos verdes.

En la Medicina Tradicional China los colores de los alimentos trabajan por el bien de determinados órganos del cuerpo y se corresponden con un sabor y una estación del año. En las ensaladas y en los guisos podemos empezar a mezclar alimentos de diferentes tonalidades. Cada color le ofrece a tu cuerpo una serie de bendiciones y todos ellos se complementan. ¿Qué alimentos consumes más, los blancos, los rojos, los amarillos y naranjas, los verdes?

Imaginemos una ensalada arcoiris: lechuga (verde), con cebolla (blanco), remolacha (rojo), maíz (amarillo), dátiles u orejones (color oscuro) y con trocitos de patata morada. ¿Qué partes de tu cuerpo cuida cada color? Empezamos con el blanco, el rojo y el verde.

Los alimentos blancos son ricos en potasio, tienen propiedades diuréticas y favorecen la circulación. ¡Buenos si tenemos varices o retenemos líquido! Muchos de ellos son antibióticos naturales (ajo) y fortalecen el sistema inmunitario. Estupendos para la gripe y la tos persistente.

 

Ensalada arcoiris. Alimentos blanco para fortalecer el sistema inmunitario

Los colores de los alimentos en la Medicina Tradicional China. Blancos: diuréticos y algunos de ellos, antibióticos naturales

 

  • Alimentos blancos: pimienta negra (cuya semilla es blanca), ajo, cebolla, champiñones, coco, jengibre,  puerro, almendras (mejor crudas), avellanas, chirimoya, nabo, nueces, quinoa, sésamo. Órganos que cuidan: los pulmones y el intestino grueso. Estación: el otoño. Relacionado con el sabor picante.

 

Los alimentos rojos ricos en antioxidantes y pobres en calorías. Estimulan el deseo sexual y revitalizan el estado de ánimo. Muy buenos para mejorar la circulación, la hipertensión y las arritmias cardiacas.

 

Ensalada arcoiris. Alimentos rojos para mejorar la circulación, la hipertensión y las arritmias cardiacas.

Los colores de los alimentos en la Medicina Tradicional China. Rojos para mejorar la circulación y la hipertensión

 

  • Alimentos rojos: azafrán, bayas de Goji, frambuesas, fresas y fresones, grosellas, higos chumbos, manzanas, pimienta de cayena, pimiento rojo, pomelo, rábanos, remolacha, sandía, tomate y vino. Órganos que cuida: el corazón y el intestino delgado. Estación: el verano. Relacionado con el sabor ácido.

 

Los alimentos verdes son un regalo para el hígado. Depurativos, digestivos y perfectos aliados en las dietas sanas para adelgazar. Destacamos las bondades del diente de león, del cardo mariano, de los espárragos y las alcachofas.  Y mención especial a las crucíferas (col, coles de Bruselas, brécol, rúcula), que son anticancerígenas.

 

Ensalada Arcoiris. Alimentos verdes, depurativos, digestivos y anticancerígenos

Los colores de los alimentos en la Medicina Tradicional China. Verdes: depurativos, digestivos y anticancerígenos

 

  • Alimentos verdes: todas las verduras y frutas verdes, algas marinas, pistachos, té verde, endibias, diente de león, higos, col, coles de Bruselas, coliflor. Órgano que cuida: el hígado. Relacionado con el sabor amargo.

 

Tu pulmón, la melancolía y la medicina tradicional china

¿Por qué casi todos los grandes románticos del siglo XVIII y XIX padecían del pulmón, concretamente de tuberculosis y empeoraban sus males en otoño? ¡La Medicina Tradicional China tiene la respuesta! ¿Será que el pulmón, el sentido del olfato, los recuerdos que convocan los olores y la melancolía están estrechamente vinculados en esta estación del año? ¡¡Sí!! Javier Fernández, acupuntor y colaborador Bt, profundiza en estos apasionantes temas en su artículo de hoy.

 

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El Otoño, junto a la Primavera, es una de las estaciones que solemos llamar “bisagra” porque nos permite dar el paso desde el calor del verano al frío del invierno sin que nuestro cuerpo se resienta con tan brusco cambio. Nuestra energía orgánica responde al medio ambiente y a los cambios que en él se producen de una manera armónica. Es por eso que necesitamos este tiempo de adaptación para que la energía YANG, calor que recorre en verano nuestro cuerpo y que domina la actividad física vaya mutando y transformándose en el YIN, frío que será predominante en el Invierno.

El Otoño, aún siendo una estación lluviosa, se relaciona con la “sequedad” que ha generado el calor del verano. La naturaleza cambia su aspecto y ahora la tierra y las plantas se muestran más secas y las hojas de los árboles se caen porque han perdido su nutrición líquida.

Esta es la estación en que la energía del Elemento Metal está en plenitud. Para la Medicina China existen cinco elementos de la naturaleza que se relacionan a nivel físico con 2 órganos, en este caso con el Pulmón y el Intestino Grueso. Funcionalmente uno de ellos, en su acción respiratoria, recibe un elemento “seco”, el aire y el otro se encarga de extraer en el proceso digestivo los últimos restos de nutrientes líquidos, realizando una función de “secado” del bolo alimenticio. A nivel orgánico nuestra piel también puede presentar signos de sequedad puesto que la piel se relaciona con el Pulmón.

Vemos aquí la gran carga ideológica que se esconde detrás de la sencillez con que la Medicina China relaciona los 5 elementos de la Naturaleza, en este caso el Metal con el Otoño y la sequedad y la relación que mantienen a nivel orgánico con los órganos que se encargan de funciones “secas”: Pulmón e Intestino Grueso.

El Pulmón, con su función respiratoria, es el artífice del principio y el final de la vida. Nacemos con una inspiración y morimos con una espiración. Pero la función respiratoria es algo más, significa capacidad energética, nutritiva y mental.

Energética puesto que un buen nivel de energía depende de una buena oxigenación de la musculatura, en Medicina China se le llama al Pulmón el maestro de la energía;

Nutritiva porque la energía nutricia que aportan los alimentos depende necesariamente de los aportes del oxígeno para su combustión;

Mental porque el gran consumidor de oxigeno del cuerpo es nuestro cerebro sin el cual rápidamente dejaría de funcionar, ocasionando su carencia lesiones irreversibles.

El Pulmón también produce una energía en el centro del pecho, que se le llama Torácica y que se encarga, junto con el Corazón de promover la circulación sanguínea. Muchas de las arritmias que se padecen tienen su origen no en problemas de Corazón sino en el Pulmón.

 

imagen: www.esencialnature

imagen: www.esencialnature

 

El Otoño es por excelencia una estación romántica, a veces melancólica en relación directa con los recuerdos que, de manera instantánea, son traídos a nuestra mente por los olores. Quién no ha percibido un olor a bizcocho o pan recién horneados y le han venido al momento recuerdos de su niñez; o tal vez aquel perfume de nuestro primer amor que, de nuevo percibido, nos devuelve a las experiencias vividas en nuestra adolescencia.

Es por ello que el Pulmón se relaciona a nivel funcional con el sentido del olfato, con la nariz y por esta particularidad que hemos mencionado con la emoción del RECUERDO. A veces cuando el pulmón enferma, ese recuerdo se vuelve MELANCOLÍA e incluso TRISTEZA. Aparece aquí el aspecto patológico o negativo que toda emoción lleva implícita y el vínculo tan estrecho que existe entre la enfermedad y la emoción. Y buena prueba de ello la encontramos en los grandes románticos del siglo XVIII y XIX que casi todos padecían del pulmón, concretamente de tuberculosis.

Las patologías relacionadas con el Pulmón tienen su mayor proliferación en el Otoño y cubren una amplio abanico de enfermedades que son de difícil tratamiento y de evolución lenta y que algunas veces pueden hasta cronificarse, como es el caso del asma bronquial o de las rinitis alérgicas. Suelen afectar a las vías respiratorias altas produciendo síndromes de obstrucción y estancamiento de mucosidades en garganta y senos nasales. El síntoma más característico de las enfermedades del Pulmón es la tos y la más habitual, que es padecida por la mayoría de las personas, el resfriado común.

Aunque no acaban aquí las implicaciones del Pulmón en otras afecciones orgánicas puesto que, como antes nombramos, el Pulmón mantiene una estrecha relación con la piel, por lo que en la aparición de eccema, urticaria y prurito (picor) hay que pensar en que el órgano Pulmón de alguna manera está relacionado con ello.

 

CHILE

imagen: www.theclinic.cl

 

En referencia a la alimentación que es propicia para esta época del año, decir que el sabor por excelencia que “nutre” al Pulmón es el picante, aunque no se puede abusar de él porque podemos obtener el efecto contrario. Cada uno de los órganos de nuestro cuerpo se ve beneficiado por un sabor, pero cuando la ingesta de ese sabor es excesiva el órgano se puede ver dañado alterando la función que le es propia.

En otoño las verduras mas recomendables son: cebolla, ajo, rábano y puerro. También coliflor, repollo, esparrago, calabacín y lechuga. En los cereales el arroz integral cocido con ajo, aceite y poca sal. Las legumbres una vez por semana. En las carnes el pollo, una vez por semana a la plancha. El pescado blanco, tomado a la plancha o cocido dos veces por semana. Huevos cocidos, uno solo a la semana. Lácteos: leche desnatada y quesos frescos. Frutas: manzana y pera. No son recomendables: dulces ni bebidas alcohólicas.

Ya hemos visto la estrecha relación entre Otoño, Pulmón y enfermedades bronquiales y de vías respiratorias, por lo que es recomendable ir siempre bien abrigados y con la garganta cubierta.