Parto

Naturopatía: vive el embarazo desde la Naturaleza

La Naturopatía se fundamenta en el hecho de que el organismo posee un poder innato para curarse a sí mismo. Te recuerda tu conexión con la Naturaleza antes, durante y después del embarazo.  ¿Cómo cuidar de ti y de tu bebé con todas las herramientas saludables que tienes a tu alcance? María Rodríguez Chacón, naturópata y doula te muestra las técnicas disponibles (alimentación, flores de Bach, reflexología, herbología, pnl) para que vivas esta maravillosa etapa de tu vida de la forma más natural posible.

 

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María Rodríguez Chacón, naturópata y doula. Sevilla

Naturopatía significa el sendero o camino de la naturaleza, la salud por la naturaleza. Vivimos bastante apartados de ella… y con el tiempo vamos sacrificando la salud física y emocional. El naturópata trabaja de forma global, teniendo en cuenta lo que pasa en tu cuerpo, cómo influyen tu intelecto y emociones, prestando atención a la calidad de tu vida social y otros aspectos que influyen en la salud.

La Naturopatía se fundamenta en el hecho de que el organismo posee un poder innato para curarse a sí mismo. Esta capacidad se llama fuerza vital. El naturópata aplica las técnicas o métodos naturales de salud y los recursos que nos ofrece la naturaleza, para apoyar y potenciar el trabajo de la  fuerza vital en el proceso de recuperación. Como decimos los naturópatas, más que enseñar cómo hacer las cosas, acompañamos a recordar lo que ya sabemos, pues esa conexión con la naturaleza está dentro de nosotros.

Contamos con multitud de técnicas que trabajan los diferentes aspectos de la persona, muy conocidas la mayoría, como son la alimentación, la nutrición (ortomolecular, energética), la herbología, las flores de Bach (u otras esencias florales), la distintas reflexologías (podal, facial, manos), los estímulos naturales (agua, sol, tierra…), masajes (quiromasaje, drenaje linfático, etc), la auriculopuntura, la relajación, la programación neurolingüística PNL, reiki, y un largo etcétera según sean técnicas manuales, psicofísicas, energéticas, alimentarias…

 

imagen de la manzanilla

Naturopatía y embarazo: manzanilla, tila, jengibre…

 

Estos métodos se aplican respetando los procesos naturales del organismo, pues forman parte de su trabajo de recuperación. Afecciones como los dolores de cabeza y musculares, fiebre o estreñimiento son, por lo general, síntomas de otros desequilibrios y forman parte de los mecanismos de autorregulación. Por ello, en consulta nos centramos en buscar el origen, restableciendo la función y el equilibrio de la persona, todo encaminado a la recuperación de la salud y apoyándonos en esa sabiduría innata que tenemos todos.

La fiebre es un ejemplo de lo explicado anteriormente. Puede aparecer cuando el cuerpo está trabajando para eliminar, como sucede cuando hay alguna infección. Si bajamos la fiebre estamos cortando la capacidad de defensa del organismo. La fiebre concentra la subida de temperatura en cabeza y tronco, así que con las técnicas naturopáticas lo que haremos será redistribuir la temperatura por todo el cuerpo, usando paños de agua fría en extremidades, hidratar y acomodar a la persona para acompañar ese proceso de eliminación, no facilitar comida, o en poca cantidad, para que el sistema digestivo pueda descansar y permita el empleo de toda la fuerza vital en la eliminación que el cuerpo está llevando a cabo.

La salud es algo más que la ausencia de enfermedad, y este es el concepto que aborda la Naturopatía, se enfoca en la recuperación de la salud, en la vida de acuerdo a las leyes naturales, en una forma de vida saludable, por eso hablamos del arte de vivir.

 

El embarazo desde la Naturaleza

La Naturopatía puede acompañarte de forma integral en un proceso tan importante de la vida como es el embarazo, para el que las mujeres estamos más que preparadas, pues es un proceso fisiológico natural. Una mujer embarazada o que planea estarlo, puede encontrar en la Naturopatía esa ayuda para prepararse, para vivir la gestación y beneficiarse de sus técnicas y recursos, el acompañamiento puede empezar en cualquier momento del embarazo, incluso durante el periodo de la preconcepción y llegar al postparto.

 

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Naturopatía: la salud a través de la naturaleza.

 

El embarazo necesita un acompañamiento, no una intervención médica. Por supuesto siempre hablamos de embarazo sano, en una mujer sana, de lo contrario necesitará un control médico.

¿Cómo se puede beneficiar la mujer del acompañamiento naturopático? Conocemos el proceso fisiológico del embarazo, los momentos y situaciones que viven o pueden vivir de forma común las mujeres, teniendo en cuenta que cada una es diferente y que cada embarazo también.

Durante el embarazo pueden aparecer náuseas y mareos, anemia, dolores de espalda, retención de líquidos, sobrepeso, estrías… Y, a nivel emocional,  también puede haber momentos cargados de incertidumbre, miedos, ansiedad, etc. Podremos trabajar antes y durante el embarazo para preparar y prevenir algunas de estas situaciones, y regular las que puedan aparecer.

Aplicación de los métodos naturales de salud acompañando al embarazo:

Nutrición/ alimentación. La alimentación es uno de los pilares de la salud, por lo que recomendamos unas pautas que hagan que la mujer durante el embarazo tenga el aporte de nutrientes necesario para sostenerse tanto ella como el bebé.

 

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Naturopatía y embarazo: sí a los alimentos ecológicos integrales sin procesar. Imagen cedida por La Crisálida Instituto Macrobiótico

 

Una alimentación equilibrada y adecuada influye positivamente sobre la salud a todos los niveles durante el embarazo, determina la fuerza, vitalidad y energía de la mujer al llegar al parto y por ello, también en el postparto y la crianza. Lo contrario, una dieta desequilibrada y carente en ciertos nutrientes como vitaminas y minerales afectará tanto a madre como a bebé. Los requerimientos nutricionales varían según el trimestre, por lo que la alimentación irá cambiando en función del mes o trimestre de gestación.

Siempre nos adaptaremos al tipo de alimentación de la mujer, teniendo en cuenta si sigue un tipo de dieta en concreto (vegetariana, macrobiótica, etc), qué tipos de alimentos suele tomar y qué le gusta, etc. aplicando las pautas que trabajamos en naturopatía. Se facilitará una dieta que combine los alimentos de forma adecuada para ayudar a su digestión y asimilación, y para prevenir problemas digestivos. Una dieta que aporte los nutrientes necesarios en función de cada trimestre (proteínas, grasas, hidratos, vitaminas, minerales) y que se adapte a la situación personal de cada mujer. La dieta la complementaremos con suplementos siempre que sean necesarios.

Recomendamos una dieta equilibrada y variada, con alimentos frescos,  saludables, integrales, no muy procesados, para que contengan todos sus nutrientes; alimentos ecológicos, siempre que sea posible. Controlaremos y reduciremos alimentos muy procesados o enlatados, dulces, refrescos, zumos de fruta no naturales, edulcorantes, excitantes, alimentos refinados y fritos. Debido al exceso de azucares, químicos o la falta de nutrientes, es aconsejable no abusar de estos alimentos durante la etapa gestacional, y si se puede, evitarlos.

Herbología. Estudia el uso y propiedades de las plantas como agente de salud. Es una técnica milenaria y una de las bases del trabajo del naturópata. Durante el embarazo, se pueden usar en caso de náuseas, para lo que se puede tomar jengibre o manzanilla, también se puede masticar un poco de jengibre. En caso de insomnio se puede tomar tila. Hay diferentes opciones pero las plantas tienen principios activos que hay que conocer bien, por lo que hay que tomarlas bajo recomendación profesional para saber cuál elegir, cómo se preparan y cuánto tomar según el caso.

Flores de Bach. Las esencias florales actúan restableciendo el equilibrio energético, armonizando el campo físico, mental, emocional… se basa en que un bloqueo energético provoca un desequilibrio emocional que si se prolonga, producirá un desequilibrio orgánico.  Durante el embarazo, por lo general, la mujer vive un movimiento importante de emociones. Las flores constituyen un remedio ideal, se pueden usar durante todo el embarazo, en el parto y en el postparto. Como ejemplo de flores usadas son:

 

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Olive. Flores de Bach

 

Conozcamos la flor Walnut. Ayuda a adaptarse a nuevas situaciones. En el embarazo Walnut ayuda tanto a afrontar cambios físicos -aumento de peso- como a cambios emocionales debido al movimiento hormonal propio de esta etapa.

Otra puede ser Mímulus, que ayuda a afrontar miedos o temores concretos tanto en el embarazo como en el parto (dolor, complicaciones, etc).

Olive para  dar energía.

En caso de darle muchas vueltas a la cabeza contamos con White Chestnut, para trabajar con pensamientos negativos.

Hay 38 flores, que se utilizarán y combinarán en función del momento y necesidad de cada mujer.

Reflexología podal. A través del masaje reflexológico se actúa sobre los puntos reflejos del organismo que tenemos en los pies, esa estimulación, activa nuestro poder autorregulador. Una sesión de reflexología tiene muchos beneficios como regular el estrés ayudando a relajar, aumenta las defensas, corrige desequilibrios y trastornos, modula el dolor, mejora la circulación, etc. Se puede utilizar para prevenir y actuar en diferentes problemas que surgen durante el embarazo, como problemas digestivos (fatiga, ardores, vómitos…), estreñimiento, hemorroides, anemia, dolores de espalda, retención de líquidos, ansiedad, insomnio…

Igualmente la reflexología podal es una técnica muy adecuada para preparar y afrontar el momento del parto. Acompaña y facilita la dilatación, pues permite estimular de forma natural las hormonas que se secretan en ese momento, ayudando también a relajar y reducir la ansiedad. Siempre valorando el momento del embarazo y la situación de cada mujer para aplicar esta técnica. En algunos casos hay que tener especial precaución y acudir a profesionales especializados en esta etapa que valoren la posibilidad de dar el masaje, como en el caso de placenta previa o embarazo de riesgo. La reflexología no elimina estos problemas, pero la mujer puede tener otros añadidos como dolores, náuseas, insomnio, etc. el naturópata valorará y sabrá qué puntos tocar y cuáles no, y si es o no conveniente hacer el masaje reflexológico en cada caso.

Masajes. El cuerpo de la mujer cambia durante el embarazo, el eje se desplaza y el peso va aumentando progresivamente, por lo que se producen dolores y contracturas en diferentes lugares del cuerpo. Los masajes son una herramienta muy adecuada para aliviar los dolores, ayudando a relajar además del cuerpo, la mente; ayuda a mejorar la circulación, la retención de líquidos y las piernas pesadas tan comunes a final del embarazo. Al hablar de masaje me centro sobretodo en el quiromasaje pero hay otros como el drenaje linfático, el masaje tailandés y el shiatsu que también se pueden recibir en este periodo, siempre se recomienda buscar un profesional con experiencia en el embarazo pues hay puntos y movimientos que se usan para estimular el parto, y deben evitarse. O ciertas zonas como la lumbar donde están los nervios que regulan la zona pélvica, que debe tocarse con precaución.

Homeopatía. Es eficaz para prevenir y tratar diferentes problemas que aparecen en el embarazo, como las náuseas, los mareos, cansancio, gripe, dolores, etc. también se puede usar para el parto.  Por tanto, es otro de los recursos usados en esta etapa.

Programación neurolingüística (PNL). La Programación Neurolingüística permite conocer patrones inconscientes o automáticos y modificarlos, es un conjunto de técnicas dirigidas a producir cambios permanentes a corto plazo en la persona. Trabaja a nivel inconsciente, se puede usar para manejar situaciones de miedos, fobias, angustias… por lo que es una herramienta muy útil para acompañar los diferentes momentos o procesos que surgen durante el embarazo.

En consulta las he usado, por ejemplo, para abordar el miedo al parto, pues ayudan a conocer las creencias que tiene la mujer, y a través de técnicas que incluyen la visualización de una escena y buscar la escena deseada, cambiar esa creencia y que la mujer llegue al parto sin ese miedo con el que muchas mujeres viven desde el comienzo del embarazo y que a veces es paralizante. Hay multitud de técnicas de PNL, en Naturopatía la utilizamos para acompañar a personas con diferentes problemas de salud y es una herramienta fantástica, ayuda a acelerar los procesos de recuperación, ya que muchos problemas empiezan por creencias limitantes o por pensamientos repetitivos, la mente en algunos casos es implacable, y la PNL permite actuar sobre el inconsciente. Si crees, eres capaz de crear.

Las recomendaciones expuestas en este artículo son ejemplos generales de uso y aplicación de las diferentes técnicas. Todos estos métodos naturales, por el hecho de serlo, no son inocuos, pues provocan una respuesta en el organismo. Lo que puede ser adecuado para una mujer durante su embarazo, puede no serlo para otra. Por lo que, tanto en el embarazo como en cualquier etapa de la vida o problema de salud, se debe acudir siempre a un profesional naturópata, que valore la situación y recomiende un plan personalizado de salud que incluya las técnicas y complementos adecuados a cada persona y momento vital.

María Rodríguez Chacón

Naturópata, Doula, Reflexóloga Podal, Flores de Bach, Nutrición Energética

Gestando con Amor

naturopata.maria@gmail.com

606 942 938

Te recomendamos que leas este otro artículo de Colaboración Bt de María: 

Extracto:

¿Qué es una Doula y qué papel juega en tu embarazo y parto? ¿Cómo te acompaña y qué maravillas te muestra? Ya lo decía Casilda Rodriganez: “Para parir con placer, hemos de empezar por explicar a nuestras hijas que tienen útero, que cuando se llenan de emoción y amor, palpita con placer… Las mujeres tenemos que contarnos muchas cosas: De mujer a mujer, de mujer a niña, de madre a hija, de vientre a vientre”.  María Rodríguez Chacón te abre las puertas al poder femenino, al tuyo, y te invita a vivir sin miedo tu bendito embarazo y tu parto sagrado.

Doulas: ¡Estoy embarazada, sé parir … y no me siento enferma!

¿Qué es una Doula y qué papel juega en tu embarazo y parto? ¿Cómo te acompaña y qué maravillas te muestra? Ya lo decía Casilda Rodrigañez: «Para parir con placer, hemos de empezar por explicar a nuestras hijas que tienen útero, que cuando se llenan de emoción y amor, palpita con placer… Las mujeres tenemos que contarnos muchas cosas: De mujer a mujer, de mujer a niña, de madre a hija, de vientre a vientre».  María Rodríguez Chacón, nueva colaboradora Bt, te abre las puertas al poder femenino, al tuyo, y te invita a vivir sin miedo tu bendito embarazo y tu parto sagrado.

 

María trabaja en Sevilla y es doula, naturópata, reflexóloga podal y especialista en nutrición energética. La encontrarás en sus talleres «Gestando con amor».

Antiguamente las mujeres daban a luz en la intimidad de sus casas, rodeadas de otras mujeres, familiares, amigas, vecinas… que conocían el proceso y la acompañaban. El marido normalmente esperaba fuera, y los médicos eran avisados por las matronas o parteras si se complicaban los partos. En general había una red de apoyo, había siempre una mujer experimentada que ya sabía, que ayudaba, y el embarazo se vivía en compañía. Desde que empezaba el embarazo, durante los nueve meses y hasta llegar al parto, se vivía de forma diferente a como se vive ahora.

 

A embarazo feliz

imagen: reflexologiaranvvai.es

 

Tras el parto, igualmente era importante el periodo del puerperio y la crianza, era un momento donde las otras mujeres, participaban, la acompañaban, estaban ahí si las necesitabas, compartían el momento, ayudando con las tareas de la casa, la comida, dando consejos en la lactancia si hacía falta, cuidando a los niños. Las mujeres conformaban una red de apoyo…

Llega un momento en el que el parto, la presencia de la parteras en casa y la de otras mujeres cercanas a la familia desaparece y este momento se desarrolla en los ambulatorios y hospitales. El embarazo y el parto se convierten en una especialidad médica y pasan a ser atendido por sanitarios y ser, por tanto, un proceso médico. Este cambio supone un avance a la hora de dar a luz porque hay menos muertes y complicaciones que en tiempos pasados, pero por otro lado provoca que los partos se conviertan en un acto médico, intervenido, con sus protocolos correspondientes.

Asimismo con el tiempo, la vida va cambiando, hay un gran movimiento desde el campo a la ciudad y a la vez una tendencia a la individualización. Desde hace ya unos años, las familias son cada vez más pequeñas y no están tan unidas en el espacio y el tiempo. Esta vida en la que tenemos pocas relaciones de sostén, influye en la forma en la que se vive el embarazo, el parto y postparto. Pasamos de esas grandes familias que viven juntas o casi juntas en tribu, a ser familias más reducidas y vivir separadamente, y a no tener casi relación con los vecinos y personas cercanas.

De esta forma, por lo general, las mujeres están solas durante todo el proceso de embarazo. Sin la referencia de ese entorno femenino que ya lo ha vivido, que conoce y sabe qué pasa y qué puede hacer, con quien compartir momentos, emociones y donde sentirse apoyada. La mujer llega al embarazo sin saber muy bien qué va a suceder, esto sumado a que el sistema médico trata el embarazo como una enfermedad, un proceso que hay que intervenir y un momento en el que la mujer tiene que ser controlada. En este contexto, el embarazo y parto pueden convertirse en un momento tenso, lleno de desconocimiento, de miedo y ansiedad…

Ocurre que el sistema médico no siempre acompaña. Hay magníficos profesionales en ambulatorios y hospitales, sí, pero los protocolos y el sistema hacen que por lo general el proceso de embarazo y parto se viva como una enfermedad que debe ser intervenida y controlada. En ese sistema no todos los profesionales acompañan de manera integral, y con esto me refiero a los miedos, las dudas, las emociones que vive una mujer durante su embarazo y que determinarán en gran medida cómo llegue y viva el parto. Ni el embarazo ni el parto son enfermedades ni patologías que hay que intervenir ni controlar, es un proceso totalmente natural y fisiológico; siempre por supuesto, hablando de una mujer sana con un embarazo normal.

 

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imagen: blog.saludycalidad.com

 

Debido a esta situación, aparece la necesidad de buscar fuera del sistema médico, en caso de que éste no lo ofrezca, un acompañamiento más humanizado. Un acompañamiento que apoye, que haga conectar a las mujeres con su fuerza y su poder.

La mujer tiene un conocimiento ancestral y un poder inigualable que la conecta con la tierra, con los ciclos de la vida, con el poder de gestar y parir, el poder de dar vida, la mujer ya sabe parir, lo lleva innato.

Es probable que durante el embarazo la mujer se  encuentre un espacio donde se siente frágil,  donde donde le tiene miedo al dolor en el parto, donde piensa que todo lo que ocurre en esos nueve meses no tiene conexión con lo que le está sucediendo dentro, donde debe vivir desde la razón y estar “a la altura” de cualquier otra mujer que no esté embarazada. Todas estas premisas la desconectan de su poder.

Y es entonces que  aparece la figura del acompañamiento al embarazo y la presencia de la doula, cuyo acompañamiento puede prolongarse durante el puerperio si así se desea.

La doula es una mujer (también hay algunos hombres) que hace el papel de esa antigua fémina experimentada o comadre, que da la mano, que sostiene y que recuerda lo que la mujer ya sabe de forma instintiva, lo que ya lleva dentro de ella, le devuelve la confianza en la sabiduría de su cuerpo y le ayuda a conectar con su fuerza. La doula es una persona que acompaña a nivel emocional, que no forma parte del sistema médico, que no atiende el parto ni le dice a la mujer lo que tiene que hacer.

Lo importante, lo hermoso del acompañamiento, es que la mujer se reencuentra con su cuerpo, con su movimiento, con su conocimiento ancestral. Todo ello está abriendo un nuevo camino, o no tan nuevo, el de la mujer pariendo, no ayudada ni intervenida al dar a luz, en el que el embarazo le abre la posibilidad de conectar con su esencia, con su fuerza y conocimiento. Y no importa dónde de a luz (en el  hospital o en casa), sino cómo lo hace: partiendo de la sabiduría que le da el embarazo, conociendo las opciones que tiene a su alcance y sus necesidades y deseos en el parto, darle la bienvenida a su bebé en un acto natural y fisiológico, vivirlo como lo que es, un momento poderoso de la vida.

Que las mujeres estamos preparadas para dar a luz de forma natural no significa que haya situaciones en las que sea necesario durante el embarazo y el parto una intervención con sus protocolos. Por supuesto también hay magníficos profesionales sanitarios, dentro y fuera del sistema médico, que acompañan el embarazo de una forma maravillosa e integral. En esos casos no será necesario buscar el acompañamiento externo.

«Si todas las mujeres tuvieran la oportunidad de presenciar partos, como lo hacían antes, tal vez todo este temor a lo desconocido no estaría tan presente.» Carolina Cottens.

«Para parir con placer, hemos de empezar por explicar a nuestras hijas que tienen útero, que cuando se llenan de emoción y amor, palpita con placer… las mujeres tenemos que contarnos muchas cosas: De mujer a mujer, de mujer a niña, de madre a hija, de vientre a vientre.» Casilda Rodrigañez.

GESTANDO CON AMOR

 

María Rch

Naturópata y doula

Gestando con Amor