Síndrome HANA

Electroacupuntura de Voll: buscando bloqueos en nuestro organismo

¿Puede ser que tu hijo rechace determinados alimentos y que tú, al obligarlo a que los consuma por considerarlos necesarios, estés perjudicando su salud? ¿Podría ser que no pierdas peso respetando una dieta estricta y que, retirando la cebolla de tu régimen, empieces a adelgazar adecuadamente?  Podría ser… Entrevistamos hoy a Nicolás Vilches, colaborador Buenasterapias. Y nos habla de la Electroacupuntura de Voll (EV), un método donde se mide -en puntos de meridianos de acupuntura que están relacionados con órganos internos- la resistencia eléctrica de la piel para ver cómo está trabajando nuestro organismo internamente.

Las mediciones se realizan con un aparato con electrodos que no está conectado a la corriente (es una prueba indolora) y nos ayudan en la búsqueda de posibles bloqueos en nuestro organismo que alteren la funcionalidad del mismo: toxicidad por metales pesados, geopatías, bacterias, virus, enfermedades antiguas, cicatrices…  Son muy útiles en las enfermedades crónicas cuyo origen es multifactorial. Busca qué hay detrás de los síntomas que trae el paciente o usuario. La Electroacupuntura de Voll es una técnica holística que se incluye dentro de la medicina biológica o integrativa.

 

imagen de nicolas vilches crespo

Nicolás Vilches Crespo trabaja hace 18 años con la Electroacupuntura de Voll

 

Nicolás Vilches es Licenciado en Medicina y Psicología, Profesor del Máster de Psicología Clínica de la Asociación Española de Psicología Clínica Cognitivo-Conductual y Director del Grupo de Adolescencia del Colegio Oficial de Psicólogos de Sevilla.

 

B.T: ¿Cómo llegas a conocer la EV?

Fue hace 18 años como consecuencia de que mi esposa sufría bronquitis asmática crónica. Los tratamientos médicos habituales no conseguían una mejoría en su patología y me hablaron de un médico alergólogo en Granada que utilizaba éste método. Después de realizarle el test de alimentos con la Electroacupuntura de Voll mi mujer no ha vuelto a presentar la sintomatología que le había obligado a utilizar cortisona con las consecuencias de la misma. Ella se asfixiaba, no podía dormir pues lo tenía que hacer incorporada y estaba hinchada como consecuencia de la medicación. A los dos meses de seguir la indicación del resultado del test dejó de presentar los síntomas y hasta hoy en día no ha vuelto a utilizar ningún tipo de medicación al respecto.

 

B.T: ¿Quién te enseñó a manejarla?

Como consecuencia de los buenos resultados con mi mujer y a pesar de ser escéptico con la prueba, me desplacé a Granada para seguir el curso con el alergólogo que la había tratado. Desde entonces y hasta la actualidad he alternado la utilización del test en diferentes patologías con la práctica psicológica.

 

B.T: ¿Quién es el Dr. Voll?

Reinhold Voll, Plochingen y F. Werner eran médicos alemanes residentes en Stuttgart y en 1955 iniciaron sus estudios con dicho método. La unión de las experiencias del Dr. Voll, la utilización como base de los puntos de acupuntura chinos y los avances de aquel entonces en electrónica, dieron lugar al método.

 

B.T: Una de las utilidades de la Electroacupuntura de Voll es el test de alimentos ¿Para qué sirve?

Un test de alimentos nos indica que alimentos de los que ingiere normalmente una persona en su vida diaria son los responsables de provocar un empeoramiento en la sintomatología de la patología que presenta.

 

B.T: ¿Qué es exactamente una Organometria? ¿Quién interpreta sus resultados?

La Organometria es un método mediante el cual se mide la resistencia eléctrica que ejercen los puntos de control (puntos de acupuntura y puntos de Voll), siendo posible realizar una auténtica medición del estado de los órganos y sistemas, en relación a su funcionalidad, es decir, su hiperactividad o hipoactividad.

Además de poder realizar esta medición funcional (Organometría funcional) es posible comprobar qué remedios equilibran o estabilizan estas alteraciones (Test de Medicamentos). Igualmente se pueden comprobar aquellos alimentos que empeoran las distintas sintomatologías presentadas por una persona (Organometría alimentaria o Test de Alimentos).

La interpretación de los resultados las realiza un profesional de la salud cualificado.

A lo largo de mis años de experiencia, son pocas las personas que pasan un test que se realiza con 400 tipos de alimentos, que no presenten alguna incompatibilidad con alguno de ellos. Esto se justifica por varias razones, entre ellas, que normalmente la persona que acude a la consulta presenta algún tipo de patología, por lo que es lógico que algún alimento empeore dicha patología.

Lo que si tiene más constancia empírica es que a lo largo del tratamiento se observa la variación positiva en cuanto a los resultados de referencia del primer test. Esta evolución se constata con la mejoría de la sintomatología del paciente que e correlaciona positivamente con la disminución de incompatibilidades de la primera prueba.

 

B.T: ¿Qué diferencia hay entre la información que recibimos cuando nos hacemos un test de alergias alimentarias y una EV?

Son dos conceptos distintos. Las pruebas médicas en cuanto a alergias o intolerancias alimentarias confirman la existencia de las mismas mediante la observación del sistema inmunológico del paciente. Si el resultado es positivo indicará que el paciente sufre una alergia (respuesta a un alérgeno) y será alérgico de por vida a esa sustancia o bien un problema de intolerancia por la carencia de una enzima que no le permita digerir este alimento (también será crónico).

El método de Voll tiene como concepto comprobar la compatibilidad de ese alimento o sustancia con la persona, lo que no significa que sea alérgico o intolerante, sino que su respuesta hace que empeoren los síntomas de la patología que presente. Por eso a medida que mejora en su patología, puede volver a introducir en su dieta dicho alimento, cosa que no podría realizar si fuera alérgico o intolerante.

El test consta de unos 400 tipos de sustancias alimenticias de uso cotidiano, pero no obstante cualquier persona puede traer cualquier muestra de un alimento de su uso, que no figure en el listado, para poder ser testado.

 

B.T: ¿Cómo funciona la EV?

El testado se divide en dos fases fundamentales. La primera fase es la medición orgánica, que se realiza en los puntos situados en la cara interna y externa de las uñas de los dedos de las manos y de los pies, donde están situados los 40 puntos que se utilizan en esta medición.

La segunda fase es la utilización de un punto de la mano izquierda donde se testan los alimentos. La medición se realiza con el electrodo-puntero sobre los puntos de medición específicos. Cada vez que se realiza la medición sobre el punto correspondiente del meridiano, se observan en la pantalla los cambios numéricos con diferentes colores, siendo los valores observables normales dentro del arco 47-65 sobre un rango de 0 a 100. Los valores inferiores a 47 estarían en hipofunción y los superiores a 65 en hiperfunción.

Durante la medición el testador se debe aislar con guantes de inspección y la persona medida no debe ser tocada por nadie, para no mezclar medidas.

 

B.T: ¿Un bebé puede ser testado?

No puede ser testado porque su sistema inmunológico es aún muy primario. En niños se puede usar sólo la alimentaria a partir de los 3 años, pero no la orgánica pues normalmente están todos los órganos en hiperfunción.

 

B.T: ¿Podrías comentarnos testimonios llamativos que hayas visto a lo largo de tu experiencia con la EV…

Por ejemplo el de una señora internada en una clínica de adelgazamiento, con un régimen de 800 calorías impuesto por su endocrino y que a pesar de ello aumentaba de peso 50 gramos a la semana. A petición del endocrino se le realizó el test de alimentos y entre otros alimentos dio como positivo la cebolla. Al retirar ésta de su dieta, empezó a perder 1,5 kilos por semana, por lo que se pudo aumentar su régimen calórico.

También recuerdo el caso de un niño, hijo de una cirujana, al que se le realizó el test por enormes desórdenes digestivos. Al finalizar la prueba la cirujano me comentó que todos los alimentos que iban dando positivo eran los que el niño rechazaba comer y que ella le obligaba porque los consideraba necesarios.

 

B.T: ¿Cuánto cuesta un estudio de alimentos y organometría?

Hay que tener en cuenta que dura sobre 1h y que difiere del profesional, pero en mi caso 100 €.

 

Artículos relacionados:

«Alimentos sin gluten y Electroacupuntura de Voll«. Artículo de colaboración del Dr. Rafael Méndez Cobos.

http://www.buenasterapias.es/archives/894

«Electroacupuntura de Voll: ni canela ni vino tinto«. Noticia Buenasterapias

http://www.buenasterapias.es/archives/2818

 

Artículo de colaboración Bt de Nicolás Vilches Crespo titulado «¿Cómo detectar el acoso escolar (bullying y ciberbullying) en tu hijo?:

http://www.buenasterapias.es/archives/5231

 

¿Padeces Histaminosis Alimentaria no Alérgica o Síndrome HANA?

En este vídeo Buenasterapias el Dr. Rafael Méndez Cobos, experto en Medicina Biológica, deshace algunos mitos sobre alimentos que ingerimos todos los días.

Te explica qué es la Histaminosis Alimentaria no Alérgica.

Quizá después de escuchar sus palabras  te plantees otra forma de relacionarte con la leche de vaca, los cereales y el agua del grifo. 

 

Alimentos sin gluten y Electroacupuntura de Voll

¿Qué es el Síndrome Hana? En muchas ocasiones, los alimentos que más te gustan y los que comes con más asiduidad pueden provocar en tu cuerpo una reacción silente que derive en patologías como los acúfenos, la hiperactividad en niños, la fibromialgia, fatiga crónica o la artritis asociada a enfermedades inflamatorias intestinales como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. La electroacupuntura de Voll te ayuda a saber qué alimentos te benefician y cuáles te hacen daño y te roban energía. El Dr. Rafael Méndez Cobos, colaborador Buenasterapias,  te lo cuenta.

 

 

 

Dolencias como la cefalea, la fatiga crónica, la fibromialgia, la diarrea, la sialorrea (mucha secreción de saliva ), las contracturas, dolores abdominales, urticarias, deshidratación de los discos intervertebrales, acúfenos, alergias, hiperactividad en niños, mal humor y falta de energía etc., pueden tener su causa en “la alimentación” y por tanto, eliminar de la dieta estos alimentos provocadores de trastornos en unos casos y enfermedades en otros será más razonable que tomar fármacos para paliar el daño ocasionado por el alimento en cuestión.

 

Así lo han constatado un grupo de médicos de diferentes especialidades –entre ellos el Dr. Félix López Elorza, presidente de la Sociedad Andaluza para el Estudio de las Intolerancias Alimentarías -que han decidido llamar a este estado Síndrome HANA (siglas de Histaminosis Alimentaría no Alérgica).

Un caso claro expuesto por ellos, concretamente por el Dr.Carlos Isasi, miembro del Servicio de Reumatología del Hospital Puerta de Hierro, es que la ingesta de gluten-proteína presente en cereales como el trigo, el centeno, la avena y la cebada es la principal causa de patologías como la fibromialgia, la espondilitis anquilosante, la artritis reactiva, la artritis psoriásica y la artritis asociada a enfermedades inflamatorias intestinales como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.

 

Imagen con los síntomas propios de una Histaminosis Alimentaria No Allérgica

 

Poco a poco, y a codazos, esta verdad se está abriendo paso a paso entre el colectivo médico. Nos relata el sevillano Dr. Félix López Elorza, que el principal problema es que en el síndrome Hana se dan cita síntomas que pueden ser tratados desde distintas especialidades. El enfermo suele acudir al médico para resolver el síntoma que más le preocupa, sin que normalmente el médico relacione su patología con la ingesta de alimentos. A excepción de la intolerancia al gluten, lactosa etc.

 

¿Qué ocurre en la mayoría de los casos? Que al desconocerse la causa, el paciente se ve condenado a tomar un medicamento sintomático (elimina o alivia el síntoma) pero no acaba de curar su patología, dado que no deja de tomar el alimento diario, que por otro lado le apetece y gusta mucho.

 

Con el estudio de alimentos por parte de la Electroacupuntura de Voll, el paciente va tocando todos y cada uno de los alimentos que come en casa. Nosotros los tenemos en nuestro laboratorio liofilizados para que por el mero hecho de tocarlos el paciente, podamos saber si lo que digiere en mayor o menor medida le causa intolerancia, alergia o incluso le puede provocar un shock anafiláctico (muy raro este caso). El test de incompatibilidades se basa en los estudios realizados por el Dr. Voll y la aplicación de su método se denomina electro acupuntura.

Dentro de las distintas mediciones que pueden realizarse al organismo humano están la electroencefalografía, reactancia de la piel, electro miografía, oculografía, etc.…, siendo pues, el método del Dr.Voll una más de entre ellas.

Se trata de un método sencillo, indoloro, no agresivo, que mide la reactancia de un determinado punto situado en la parte externa lateral de la mano izquierda, y posteriormente, se va comprobando mediante un puntero medidor cómo afectan los diversos alimentos a dicho punto. Este proceso se realiza mediante un aparato denominado organómetro, que posee una rejilla donde se van situando los distintos alimentos y se observa en la pantalla del ordenador cómo ese alimento afecta a la medida original tomada previamente. Se ha comprobado su efectividad para numerosas patologías, pues simplemente retirando aquellos alimentos que alteran la medición, se observa una mejora sustancial en diferentes patologías.

 

Entre los estudios que hemos realizados, entre el 25% al 40% de pacientes sufren patologías como fibromialgia o fatiga crónica. Un 25% padecen problemas traumatológicos, hernias discales y deshidratación intervertebrales. Un 15% tienen problemas digestivos: gases, halitosis, estreñimiento o diarreas y dolor epigástrico. Todos mejoran mucho tras el estudio de alimentos.

 

En Pediatría, niños con gran mucosidad (amigdalitis, faringitis, sinusitis y bronquitis recidivantes) que no logran mejorar con antibióticos mejoran ostensiblemente en cuanto se les retira la leche de vaca. El problema es que los especialistas suelen limitarse casi siempre a valorar a los pacientes desde la óptica de su especialidad. “Especialidad es saber cada vez más de cada vez menos para acabar sabiéndolo “todo” de casi nada. Además a los médicos no se les ha formado en nutrición y la mayoría no asume aún su enorme importancia.

Cuando efectuamos el E.A (estudio de alimentos), cada persona sometida a la prueba debe llevar escrito todo alimento que toma habitualmente. Como anécdota, hubo un caso de un usuario que tomaba con cierta asiduidad chorizo picante relleno de no sabemos qué, así que tuvo que traernos al laboratorio una muestra del mismo para comprobar si le afectaba a su estado de salud. Aunque insisto, contamos con todos los alimentos comunes al uso. Por cierto al señor del chorizo picante le desapareció la migraña en cuanto dejó de desayunar su «manjar».

 

Así que un mismo enfermo de dos o más síntomas comunes aparentemente sin conexión, puede padecer una Histaminosis Alimentaria no Alérgica, es decir, una reacción silente a algunos alimentos que termina causando poco a poco un deterioro en la calidad de vida del afectado.